La Santa Capilla de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar. Zaragoza.

«Estos que levantó de mármol duro

sacros altares, la ciudad famosa,

a quien del Ebro la corriente undosa

baña los campos y el soberbio muro,

serán asombro en el girar futuro

de los siglos, basílica dichosa,

donde el Señor en majestad reposa,

y el culto admite reverendo y puro…».

 

 

(Soneto dedicado a la Capilla del Pilar, por Leandro Fernández de Moratín).

 

La Santa Capilla es el lugar donde se venera el Pilar que, según la tradición, en la madrugada del 2 de enero del año 40 del siglo I, la Virgen, en carne mortal (ella en ese momento vivía en Jerusalén), entregó al apóstol Santiago para animarlo en su tarea evangelizadora en Hispania.

 

El apóstol se encontraba en la antigua Cesaraugusta, a orillas del Ebro, acompañado de siete discípulos convertidos al cristianismo. En ese mismo emplazamiento posteriormente construyeron una pequeña capilla para conmemorar ese milagroso suceso.

 

Con el paso del tiempo esta capilla se convirtió en uno de los lugares más importantes de peregrinación mariana; motivo por el cual se construyó un templo adosado a ella. Posteriormente, en el siglo IX, será sustituido por uno de estilo románico. En éste la columna era venerada en una esquina del claustro anejo a esta iglesia románica. No olvidemos que el Pilar, según la tradición, sigue colocado en el mismo lugar que lo dejó la Virgen.

 

Destruido este templo románico en un incendio en 1434, sólo se conserva de él un tímpano en la fachada principal de la basílica.

 

Fotografía: Aparición de la Virgen del Pilar a  Santiago y discípulos, Francisco de Goya. Col. Pascual de Quinto (Wikipedia).

 

Al aumentar la devoción a la Virgen, el edificio gótico-mudéjar (inaugurado en el año 1515 y que había sustituido al templo románico), se había quedado pequeño; siendo necesario construir un templo adecuado para recibir a los numerosos peregrinos que visitaban nuestra ciudad. En el año 1678 el cabildo convocó un concurso de proyectos para construir un nuevo edificio. Fue elegido el del zaragozano Felipe Sánchez, pero al mismo tiempo, se pidió al rey Carlos II la colaboración de su arquitecto real: don Francisco de Herrera el Mozo.

 

Las obras del nuevo edificio comenzaron el día de Santiago de 1681 bajo la supervisión del arquitecto real. Realizándose las obras a ritmo muy lento.

 

En el año 1750 se nombró una Junta de la fábrica del nuevo templo, la cual pidió al entonces rey, Fernando VI, que les enviara un arquitecto para finalizar las obras. El rey encargó a su arquitecto Ventura Rodríguez esa misión y la construcción de una Santa Capilla para venerar el Pilar traído por la Virgen. La erección de esta capilla fue una de las obras más importantes en España en la segunda mitad del siglo XVIII.

 

Ventura Rodríguez incorporó la Santa Capilla en el interior del nuevo templo, no cómo hasta entonces que estaba adosada de forma externa a la iglesia existente en su momento. Por ese motivo la Santa Capilla puede ser considerada un pequeño templo dentro de la basílica de Nuestra Señora del Pilar.

 

Fotografía: Retrato del arquitecto Ventura Rodríguez con el plano de la Santa Capilla del Pilar en su mano. Pintura realizada por Francisco de Goya en 1784. Nationalmuseum. Estocolmo (Suecia).

 

Planta de la Santa Capilla. Proyecto de Ventura Rodríguez, dibujada por José Ramírez de Arellano; grabada en 1766 por Braulio González (Wikipedia).

 

 Epígrafe: «Explicación» Nº 1, 2, 3 y 4. Los cuatro machones de la fábrica de la iglesia, entre cuyo espacio se halla la Santa Capilla. 5. Santa Columna donde está la Santísima Imagen de Nuestra Señora. 6. Sitio donde está la imagen de Santiago y sus Convertidos, que corresponde y hace simetría con el de Nuestra Señora. 7. Mesa de Altar en el medio, sobre la cual está representada la venida de Nuestra Señora a este sitio, que con el grupo de Santiago y sus Convertidos al lado nº 6 y con la Santísima Imagen al lado nº 5 queda figurada la historia de la Tradición. 8. Rejado que divide el sitio reservado de la Tradición del restante de la Capilla destinado al pueblo. 9. Sacristía donde se reúnen los prebendados. 10. Otra Sacristía para salir los sacerdotes al altar del medio del nº 7. 11. Escaleras para subir a lo exterior de la Capilla. 12. Tres entradas principales de la Santa Capilla. 13. Seis entradas angostas de la Santa Capilla por los intercolumnios. 14. Escaleras para bajar al Panteón. 15. Ventanas de la media naranja. 16. Tragaluces de los cascarones.

 

Las obras de la Santa Capilla se iniciaron en el año 1754 y se terminaron en octubre de 1765, fecha de su inauguración. Teniendo como modelos ejemplos del barroco italiano, como la portada de San Andrés del Quirinal ; y el templete que cubre el Éxtasis de Santa Teresa de Gian Lorenzo Bernini en la iglesia de Santa María de La Victoria; ambas en Roma.

 

Grabado realizado a partir de un dibujo tomado del natural por Ygnacio Yuza. Fotografía del archivo Coyne. A.H.P.Z.

 

La Santa Capilla está situada en el segundo tramo de la nave principal, en el centro de los pilares que sostienen la gran cúpula. Es un templete de formas curvilíneas con tres fachadas con columnas sobre altos pedestales. La parte arquitectónica se inauguró en el año 1762. Al año siguiente, recomendado por Rodríguez, fue nombrado director adjunto de la obra el arquitecto y escultor zaragozano José Ramírez de Arellano, siendo el gran mecenas de la obra el arzobispo Añoa y Busto. La escultura de la Santa Capilla fue realizada entre 1762 y 1765, año que se inauguró la obra.

 

La Santa Capilla fue diseñada por el arquitecto Ventura Rodríguez (maqueta conservada en el Museo Pilarista), pero "los modelos definitivos", fueron debidos al escultor Ramírez de Arellano y su taller, entre los que destacaban el cantero Juan Bautista Pirlet, autor de las 34 columnas de jaspe y mármoles del tabernáculo; y los tallistas Juan de León y León Lozano, autores de la decoración de la cúpula interior de la capilla.

 

Esta magna obra se compone de cuatro altares: tres en el interior de la Santa Capilla: Santiago y los Convertidos; la Venida de la Virgen (ambas obras de Ramírez); el Camarín de la Virgen con el Pilar. Y el de la Asunción, en el trasaltar (obra de Carlos Salas, realizado entre 1767-69, que veremos en otro post). Asi como 12 medallones de mármol; 16 puertas de nogal; 4 pechinas decoradas con relieves; 5 medallones en los "cascarones de la cubierta exterior"; y la decoración exterior de la cubierta del templete.

 

A la capilla se ingresa a través de tres portadas curvas, con entablamentos  y frontones. El material utilizado en toda ella es el jaspe rojizo de Tortosa, Ricla y Tabuenca para los muros y columnas, cuyas basas y capiteles corintios se cubren con bronce dorado. Los zócalos y entablamentos se realizaron con piedra y mármoles de La Puebla de Albortón, Granada y Carrara. Las esculturas y relieves son de mármol blanco de Carrara, en la parte inferior; mientras que la cúpula, así como los relieves y esculturas exteriores, son de estuco y madera imitando mármol, para darle menos pesantez.

 

Entrada frontal a la capilla.

 

Entrada por el lateral izquierdo. Donde podemos ver los altos pedestales toscanos sobre los que descansan las columnas de jaspe rojizo con capiteles corintios de bronce que sostienen la cúpula que cubre la capilla.

 

Entrada por el lateral derecho. La puerta de la derecha comunica directamente con el Camarín de la Virgen. Por ella muchos niños zaragozanos y visitantes han entrado para besar a la Virgen (entre los que me incluyo).

 

En el interior, al frente, se  sitúa el altar, compuesto, a su vez, por tres altares; a la izquierda el altar de Santiago y los Convertidos; en el centro: la Venida de la Virgen; y a la derecha, el Camarín de la Virgen con el Pilar.

 

En los muros también podemos observar los medallones decorativos con temas de la vida de la Virgen, realizados por Álvarez de La Peña (el nacimiento de la Virgen, la Presentación y los Desposorios); y Carlos Salas (la Anunciación; la Visitación; la Encarnación; la Presentación Jesús en el templo; la Inmaculada; la Soledad; la Dolorosa; la Coronación de la Virgen; y la iglesia, los Reyes y la Nación entera a los pies del Pilar).

 

Los tres altares están relacionados entre sí, ya que juntos narran la historia, que según la tradición, ocurrió en ese lugar en la madrugada del día dos de enero del año cuarenta del siglo primero. La Virgen María se apareció al apóstol Santiago y a sus discípulos, entregándoles una columna para que en ese mismo lugar elevaran una capilla dedicada a la Virgen del Pilar. De esa manera Ventura Rodríguez respetó el deseo del  Cabildo de no mover el santo Pilar del lugar en que lo había depositado la Virgen.

 

En la fotografía podemos ver a la Virgen del Pilar sin manto, los únicos días que la Virgen no lleva manto son los 2, 12 y 20 de cada mes. Esos días podemos ver la columna cubierta con una funda de plata labrada.

 

El Grupo escultórico de la Venida de la Virgen se sitúa en el centro del altar de la Santa Capilla. Fue realizado por José Ramírez de Arellano, en mármol blanco de Carrara,  inspirado en el grupo de la Gloria de la Cátedra de San Pedro en Roma, obra de Bernini. El conjunto queda enmarcado entre dos columnas adosadas. En él aparece la Virgen sentada sobre algodonosas nubes y rodeada de ángeles realizados con mármol de Carrara; y rayos de bronce dorado. Da la sensación de que la Virgen se acerca hacia el espectador de una forma etérea, flotando sobre las nubes que la sostienen. Son esculturas trabajadas en un sólo bloque cada una.


La Virgen mira hacia el grupo situado a su izquierda, formado por Santiago y los Convertidos; y con su dedo índice les señala el Pilar, que se encuentra a la derecha, de esa manera se ponen en relación los tres altares.

 

El altar de Santiago, también realizado por Ramírez, está colocado en la parte izquierda, bajo un doselete dorado coronado con una gran concha y una cruz que aluden al apóstol Santiago. El conjunto se enmarca por dos columnas de jaspe rojizo de Tortosa. 

 

En él aparece el apóstol, junto a siete discípulos: Indalecio, Eufrasio, Tesifonte, Torcuato, Hesiquio, Cecilio y Segundo. Todos ellos se convirtieron al cristianismo gracias a la predicación del apóstol Santiago. El escultor los ha representado mirando extasiados a la aparición de la Virgen, a su izquierda.

 

Las esculturas de la derecha son casi de bulto redondo, el resto de relieve. Al igual que las del grupo de la Venida de la Virgen son esculturas trabajadas en un bloque cada una.

 

A la derecha se encuentra el Camarín de la Virgen, la cual se encuentra sobre la Santa Columna recubierta de plata (en la parte posterior de la Santa Capilla, se puede besar el verdadero Pilar, en un humilladero). El mencionado Camarín está realizado en mármol verde de la isla griega de Tinos, y decorado con 72 estrellas cuajadas de joyas, donadas por los devotos a la Virgen. Encima del dosel hay otras nueve estrellas pero sin piedras preciosas.

 

Sobre la Virgen un dosel de plata, el cual culmina con la esculturita de San Miguel (siglo XVIII), labrada en plata y marfil. A ambos lados dos ángeles de plata, realizados por Diego Arnal, sujetando lámparas, donados por el rey Felipe II.

 

Al igual que en el grupo de Santiago, el Camarín culmina con un doselete dorado coronado con una gran concha y una cruz que aluden al apóstol.

 

Delante de la Virgen se sitúan las escaleras de plata por las cuales, como ya he comentado anteriormente, hemos pasado casi todos los niños zaragozanos y muchos visitantes, para besar el manto de la Virgen del Pilar.

 

La imagen de la Virgen es una obra gótica de la primera mitad del siglo XV, atribuida al escultor darocense Juan de Huerta. Se trata una pequeña imagen, de madera, vestida con túnica y manto que le cubre la cabeza. Con su mano derecha recoge este último, mientras con su brazo izquierdo sostiene al niño, el cual agarra el manto de su madre con la mano derecha, llevando en su mano izquierda un pajarito.

 

En la fotografía vemos a la Virgen con manto (posee más de 450 mantos de vestir); y con una de sus 10 coronas cuajadas de joyas.

 

Alrededor del todo el conjunto encontramos  12 medallones ovales de mármol de Carrara, realizados por el escultor barcelonés Carlos Salas Viraseca, el salmantino Manuel  Álvarez de la Peña, y el murciano Juan Porcel, con escenas de la vida de la Virgen. Debajo de estos medallones se abren 16 puertas de nogal (algunas falsas), cuatro a cada lado de la Santa Capilla, ocho en el interior y otras ocho en el exterior. Fueron realizadas por José Ramírez de Arellano, en las cuales representó escenas relativas a la Virgen y Santiago.

 

El templete se cierra con una cúpula oval sostenida por cuatro cuartos de naranja, perforadas por huecos curvos que dejan vislumbrar la decoración de la gran cúpula que se alza por encima del templete.

 

En la decoración interior de esta techumbre vemos relieves de nubes y grupos de ángeles tocando instrumentos musicales. Los artífices fueron el escultor José Ramírez, y los escultores turolenses Juan de León, y León Lozano. Las pechinas fueron decoradas entre 1762-1763 por Ramírez de Arellano.

 

Sobre el templete podemos ver la cúpula que entre 1752 y 1753 pintó al fresco Antonio González Velázquez, con el tema de "La Venida de la Virgen a Zaragoza" y la "construcción de la primitiva Santa Capilla por Santiago y los convertidos a las orillas del Ebro".

 

El ornato de la parte superior del templete cuenta con 32 esculturas de estuco, representando santos y ángeles, llevadas a cabo por Carlos Salas, Manuel Álvarez y José Ramírez de Arellano.

 

 

Hasta aquí esta pequeña reseña sobre la historia de una de las obras barrocas más importantes que se realizaron en ese momento en España.

 

La Santa Capilla es el corazón de la Basílica mariana más significativa de nuestro país: la basílica de Nuestra Señora del Pilar. Realizada exclusivamente para cobijar el símbolo religioso, cultural e histórico más entrañable y valioso para muchos aragoneses: El Pilar Santo que según la tradición, un 2 de enero del año 40 trajo la Virgen María en carne mortal a Zaragoza.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

-JUAN FRANCISCO ESTEBAN LORENTE: “Ventura Rodríguez al servicio de una idea. La Santa Capilla de la Virgen del Pilar de Zaragoza”: http://www.unizar.es/artigrama/pdf/04/2articulos/9.pdf

 

-ANA MARÍA MUÑOZ SANCHO: “Aportación documental al proceso de ejecución del ornato escultórico de la Santa Capilla del Pilar de 1757- (1768): ://www.unizar.es/artigrama/pdf/29/3varia/05.pdf

 

-BELÉN BOLOQUI LARRAYA:  “Escultura zaragozana en la época de los Ramírez, 1710-1780”, Granada, Ministerio de Cultura, 1984.

 

-BELÉN BOLOQUI; Y ARTURO ANSÓN: “La Santa Capilla del Pilar”, Ed. Zaragoza, 1998.

 

-ARTURO ANSÓN NAVARRO; y BELÉN BOLOQUI LARRAYA: «Zaragoza barroca», en Guillermo Fatás Cabeza (coord.), Guía histórico-artística de Zaragoza, Zaragoza, Institución «Fernando el Católico»; Ayto. de Zaragoza, 2008.

 

-V.V.A.A.: "El Pilar de Zaragoza", Zaragoza, CAI, 1984.

 

 

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