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La Iglesia mudéjar de Santa Tecla de Cervera de la Cañada. Patrimonio de la Humanidad

September 27, 2015

 La importancia de la iglesia de Santa Tecla de Cervera de la Cañada quedó patente al ser destacada el 14 de diciembre de 2001 junto a otros cinco edificios aragoneses: La Aljafería, La Seo, y la Iglesia de San Pablo de Zaragoza; la Iglesia de Santa María de Tobed, y el ábside, claustro y torre de la Colegiata de Santa María de Calatayud, en la declaración de la arquitectura mudéjar de Aragón como Patrimonio de la Humanidad. Todos ellos, junto al mudéjar de Teruel, declarado en 1986, conforman un bien singular e irremplazable para la humanidad, según el comité de la UNESCO.

 

Hasta el momento hemos viajado por la Aljafería, Santa María de Tobed, y hoy la Libelula se va a posar por unos momentos en esta magnífica iglesia de Santa Tecla de Cervera de la Cañada, espero que disfrutéis del viaje.

 

Fotografía: lazo de a siete del óculo sotocoro. 

 

 Cervera de la Cañada pertenece a la comarca de Calatayud, en pleno Valle del Ribota y teniendo a su derecha la Sierra de Vicor. Cervera fue escenario de la guerra iniciada en 1356 en la que se enfrentaron Aragón y Castilla, conocida como la Guerra de los dos Pedros. Hacia1357, Pedro IV de Aragón ordenó evacuar la población ante el temor de que fuera invadida por Pedro I de Castilla. En 1361 la villa fue tomada e incendiada por el rey castellano Pedro I, destruyendo un castillo que se ubicaba donde hoy se levanta su iglesia, tras este hecho el castellano la abandonó, volviendo a manos del rey aragonés.

 

 La localidad de Cervera de la Cañada se halla enclavada sobre un pequeño cerro redondeado. En cuya cima se alza majestuosa la iglesia de La Asunción o más conocida como Santa Tecla, patrona de la villa.  Este municipio, como ya hemos comentado, está situado en el valle de Ribota, lindando al este con Torralba de Ribota y Aniñón, al norte con Villarroya de la Sierra y al oeste con Villalengua.

 

 Vista de la Vega del Ribota y la Sierra de la Virgen, desde la iglesia de Santa Tecla.

 

 La iglesia de Santa Tecla se sitúa en lo alto de la localidad adosada al torreón de un antiguo castillo, por ese motivo la estructura del edificio está acondicionado a lo ya existente. El edificio entra dentro de la tipología de las iglesias-fortalezas. El año de su construcción se conoce gracias a una inscripción tallada en el antepecho del coro, que luego veremos. Fue realizada en el año 1426 por el maestro Mahoma Ramí. En 1670 sufre una notable transformación y la decoración mudéjar del ábside se sustituyó por una barroca.

 

 A pesar de que Francisco Iñiguez Almech distinguía cuatro etapas constructivas, según Gonzalo Borrás se pueden resumir en dos fases. La primera englobaría los restos del antiguo castillo, y quizás su capilla, ambos muy deteriorados durante la Guerra de los dos Pedros (ya comentada en el post de Nuestra Señora de Tobed); restos que vemos en el torreón cilíndrico, parte del muro norte y quizás la parte inferior del ábside, encajado entre la torre cuadrada y el torreón mencionado.

 

La segunda etapa sería la fábrica mudéjar llevada a cabo por Mahoma Ramí, el cual inició la obra por la cabecera del muro suroriental y la torre cuadrada, continuando por el ábside y después por el resto de la iglesia. La obra estaría finalizada en 1426, como bien figura en la inscripción que luego estudiaremos.

 

 Detalle del torreón cilíndrico, resto del antiguo castillo, en el cual se abren aspilleras. A su lado el ábside; la torre cuadrada y la puerta de entrada al recinto de la iglesia por el lado meridional.

 

 El ábside poligonal de cinco paños, tiene dos registros de ventanas, los inferiores son estrechos ventanales apuntados que daban en un principio luz a la capilla mayor (antes de colocar el retablo barroco); y los superiores son vanos con falsos arcos que pertenecen a la tribuna superior.

 

Entrada a la fachada meridional, se accede por un arco de medio punto dovelado.

 

La torre está realizada en tapial, situada en el lado sur. Tiene tres cuerpos, en el primero se aloja la sacristía, por encima de la cual, interiormente, corre la tribuna que se sitúa encima de las capillas laterales; en el último cuerpo se aloja el cuerpo de campanas y actualmente el reloj.

 

 La iglesia de Cervera a pesar de ser iglesia-fortaleza, se realizó en tiempo de paz, al igual que sus vecinas las de Torralba de Ribota, Maluenda, etc., pero siguiendo el modelo nacido en tiempos de guerra (la de los dos Pedros) de la iglesia de la Virgen de Tobed. El exterior es muy sencillo en su decoración. Como otras iglesias-fortaleza mudéjares tiene una tribuna abierta en la fachada meridional  que recorre todo el muro sur por encima de las capillas. Quizás este andador recorría todo el perímetro del templo . En este lado sur se abre la portada de entrada al templo; y a la izquierda el cuerpo que fue reformada por Fernando Chueca Goitia.

 

 La tribuna del lado sur, se abre hacia el exterior por medio de vanos ligeramente apuntados; en cambio hacia el interior lo hace mediante dos ventanales decorados con celosías de yeso.

 

 La fachada fue reformada por Fernando Chueca Goitia, el cual añadió en la parte izquierda un remate almenado y una ventana enmarcada en piedra.

 

 Ventana enmarcada con piedra en donde se ubica la escalera que accede al coro y a la tribuna. Resultado de la reforma del arquitecto Chueca Goitia.

 

 Vista de la iglesia por su lado noreste. En el lado este vemos el antiguo torreón, el ábside y la torre. El muro norte no presenta la misma tribuna que en el lado sur. En el siglo XX la iglesia fue restaurada por Alfredo San Gil Lapuerta siguiendo el proyecto de Miguel Ángel Bordejé. Se realizó la consolidación de los muros, reconstrucción de cubiertas de madera y se “recuperó” la tribuna norte.

 

 Muro occidental, en el que se abre un precioso rosetón en la parte inferior, sólo visible desde el interior, ya que en el exterior se haya cubierto con una placa de alabastro; y el rosetón superior, que corresponde a la parte alta del coro, también mudéjar.

 

 Rosetón de la fachada occidental, decorado con lacería de doce conformando una estrella también de doce puntos.

 

 La portada, situada en el segundo tramo de la fachada sur, es muy sencilla, abierta en arco apuntado que cobija la puerta en arco carpanel. Recuerda la portada de la iglesia de San Martín de la Aljafería de Zaragoza.

 

 En cuya  cerradura se puede leer: “izo esta clavazón Juan Muñoz, herrero, año 1609”

 

 Detalle del tímpano, en el que se representa el Señal Real de Aragón, consistente en un rombo con forma de losange, encerrado dentro de un medallón tetralobulado, y éste, a su vez, en otro circular.

 

Es iglesia de planta rectangular con cabecera poligonal de cinco lados, encajada entre el torreón del antiguo castillo a la izquierda y la torre cuadrada a la derecha. En la iglesia se ve varias irregularidades motivadas, como ya hemos comentado, por el aprovechamiento de los restos del antiguo castillo. Claramente se observa que el eje de la nave central está desviado hacia la derecha.

 

La decoración de la zona del ábside se renovó en el año 1670, cuando se colocó el retablo barroco. Éste está dedicado a la Asunción de la Virgen, si bien en su iconografía aparece también Santa Tecla, la titular de la iglesia, junto a un buen número de reliquias de otros santos. En el ábside encontramos una ornamentación típica del barroco del siglo XVII: el trampantojo.

 

En el año 2001 se restauró el retablo y la decoración pictórica de la capilla principal.

 

Detalle de la decoración de la cabecera. A la que se accede por medio de un arco apuntado., decorado profusamente con angelotes y motivos vegetales. En el tímpano superior dos ángeles enmarcados por dos veneras, sostienen el escudo de la Villa de Cervera de la Cañada.

 

El presbiterio se cubre con bóveda de crucería simple, en la que ha desaparecido la clave. Está profusamente decorada con ornamentación barroca.

 

Lado derecho de la capilla mayor, cuyos laterales están cubiertos de pinturas barrocas.

 

Muro izquierdo del altar mayor, cubierta de trampantojos.

 

       La nave se cubre con bóvedas de crucería simple, con claves de madera tallada.

 

Clave con el Señal del Rey. Se sitúa en el primer tramo de la nave. No hay que dejar atrás la decoración pictórica alrededor de la clave central, con flores y arquitos entrecruzados. Como vimos en la iglesia de Santa María de Tobed en el arranque de los nervios de las bóvedas aparecen cabezas de dragones de color negro con la boca abierta de la que sale una lengua de color rojo, entre dientes afilados.

 

 Clave con las armas de Cervera de la Cañada, en la que se representa una cierva dorada sobre campo de gules (rojo). Se sitúa en el segundo tramo de la iglesia. Rodea a la clave una magnífica ornamentación similar a la anterior.  

 

 En el tercer tramo del templo encontramos la clave con las armas de la reina doña María de Castilla, esposa del rey Alfonso V de Aragón  La decoración en torno a la clave en esta ocasión está bastante deteriorada, volvemos a encontrar las típicas cabezas de dragón en los nervios de la bóveda, pero en este caso, sin las lenguas rojas.

 

Entre los contrafuertes se abren cuatro capillas, dos a cada lado de la nave. En los dos primeros tramos las capillas se abren en arco apuntado, sobre ellas un ventanal decorado con yeserías. En este lado derecho sobre las capillas discurre una tribuna, que atraviesa los contrafuertes. Interesante es la decoración pictórica, de la que luego hablaremos.

 

Ventanal del lado izquierdo de la nave. Los ventanales se abren a la altura del camino de ronda. Tienen arcos apuntados geminados con una columnita central, y decorados con tracerías de yeso caladas. Toda la decoración se sitúa en dos zonas: el tímpano superior y el antepecho inferior.

 

Ventanal del lado izquierdo de la nave. En ellos vemos la influencia de los que también realizó Ramí en La Seo de Zaragoza, siguiendo la tradición islámica en la lacería y decoración geométrica, es decir, cardinas, cresterías, dibujos trifoliados o tetrafoliados.

 

Los nervios diagonales tienen sección de triple bocel, y en la nave apean en ménsulas, recorridas por una imposta por encima de las capillas laterales.

 

En la unión de las dos capillas septentrionales encontramos una interesante inscripción, sobre el púlpito: “Lorent/mateu/puso/la torr(e)/e dio (g)rava a los/(muros)”. Lo que no es seguro, como bien dice Borras, si es el autor o el que encargó la torre. La palabra (g)rava comparto la opinión de J.A. Almería, el cual piensa que no es esa la palabra correcta.

 

La iglesia tiene una sola nave con tres tramos, en el último, más corto, se sitúa el coro en alto, sobre arcos apuntados que cargan sobre un pilar central octogonal. El capitel de cardinas talladas recuerda a los del presbiterio de la iglesia de San Martín de Morata de Jiloca. Bajo este coro, se encuentra el alfarje de madera pintada. En la parte superior e inferior del muro del coro se abren los dos únicos óculos de la iglesia (sin contar el del tímpano de la capilla bautismal), con decoración mudéjar.  

 

Podría ser que en un principio la parte superior del coro sirviera de camino de ronda para unir los tramos de los pies.

 

En la pechina entre el antepecho del coro y el muro norte de la nave encontramos la inscripción  transcrita en el año 1923 por José María López Landa.

 

Inscripción en la cual Mahoma Ramí labró su nombre como autor de la construcción de la iglesia: “obrada y edificada por Mahoma Rami. Con Dios”, la finalizó en 1426.  Hoy en día la palabra Dios ha desaparecido, pero Gonzalo Borrás afirma haberla visto en 1985. Rami fue el maestro de obras preferido por el Papa Benedicto XIII, trabajando para él en la catedral de La Seo, Illueca, comarca Calatayud, entre otros muchos lugares.

 

El antepecho del coro es una pieza fantástica, realizada con yeso calado, decorado con motivos góticos y con inscripciones sobre la historia de la iglesia.. Recuerda las yeserías talladas en las salas del palacio de Illueca. También tenemos que resaltar el óculo de la parte superior del coro, que anteriormente hemos visto en la fachada occidental exterior.

 

Como hemos antes comentado, gracias a José María López Landa, que transcribió en 1923 la Inscripción en el antepecho del coro, sabemos su fecha de finalización y su autor: en el primer registro superior: “Aquesta yglesia fue compecada de obrar ayo de m…(no se leen por el gran deterioro que tienen), es una pena que se hayan perdido ya que sabríamos con certeza el año del comienzo de la obra.

 

En el segundo registro: “En nombre de/dios todo/poderoso seyor/fue acababa/esta yglesia/en ayo de mil/cuatrozietos/ e vint seys”. En el tercer registro, pone los nombres de los jurados, regidores y procurador que ocupaban los cargos en el mencionado año.

 

 Parte interior del sotocoro. En la enjuta sobre el pilar vemos un medallón que parte de un lazo de seis “para prolongar sus brazos hacia el exterior en formas curvas que se anudan en la cinta exterior”. Este mismo motivo lo encontramos en un ventanal de San Miguel de los Navarros de Zaragoza, también obra de Ramí.

 

En la iglesia encontramos dos óculos, situados a los pies. Bajo el alfarje del coro se sitúa uno de ellos decorado con lazo islámico de siete, único en el mudéjar hispánico (el que hemos visto en la primera fotografía). También es digna de destacar la labor pictórica de la iglesia. La parte baja de los muros presenta ornamentación imitando despiece de sillería aparejada a soga con incisiones de color rojo y negro. En la parte superior vemos los agramilados, tan típicos del mudéjar, con lazos y retículas. Y culminando toda esta maravilla un magnífico alfarje.

 

El alfarje, más sencillo que el que vimos en la iglesia de Tobed, es de madera con las jacenas dispuestas en eje longitudinal. Vemos en la parte superior la franja que hay entre el alfarje y la capilla bautismal, decorada con diez estrellas de ocho puntas, rodeadas de cintas doradas con fina línea roja, entre las que aparece una decoración vegetal y geométrica.

 

Las tabicas del alfarje están separadas por las jaldetas de color verde y en menor tamaño menudos listeles pintados en negro con motivos dorados. Las tabicas se decoran con cuadrados rojos en cuyo centro se representa un festón dorado que engloba una flor de color azul. 

 

Las jaldetas, pintadas en verde,  se decoran con escudos heráldicos. Por debajo vemos el muro con los agramilados.

 

En la decoración del alfarje predominan los escudos heráldicos, alternando con el señal del Rey, y las armas de la Villa de Cervera, con la representación de la cierva. Las jaldetas separan los aliceres, decorados con motivos vegetales y con algún dragón, lazo islámico o ave con grandes alas.. Por debajo del alfarje vemos el muro y una parte del óculo pintado de la enjuta del pilar octogonal del sotocoro.

 

Entrada a la capilla bautismal desde la parte inferior del coro.  Es la tercera capilla del lado meridional, pero no se encuentra en la nave, sino en un lateral del coro. En la parte superior el alfarje, en donde vemos la terminación del mismo con las diez estrellas de ocho puntas.

 

En el muro vemos la distinta decoración de la iglesia, a la izquierda lazos entrecruzados y a la derecha imitación del despiece del ladrillo.

 

 Decoración en uno de los tímpanos de la capilla. Se representan tres ángeles músicos, con sus instrumentos en las manos.

 

Bóveda de crucería en la capilla. Cuyas enjutas se decoran con jarrones con flores.

 

       Púlpito de yeso tallado, decorado con tracerías góticas y decoración floral.

 

    Las ménsulas son magníficas, sobre ellas cargan los nervios diagonales de las                   bóvedas, decoradas con ornamentación floral, animal y caras humanas, como en           este caso.

 

    Ménsula en el lado derecho del coro, representando a un león.

 

La decoración interior es una verdadera maravilla, tanto los agramilados; la pintura de muros y bóvedas; como la decoración en yeso en ventanales y antepechos, ornamentados con motivos mudéjares y gótico-mudéjares. En los muros de la nave los agramilados consisten en lacerías y retículas formadas por series de arquitos mixtilíneos entrecruzados, formando una especie de tapiz. Fundamentalmente se usa el negro y el rojo sobre la base blanca del enlució del muro.

 

Detalle de los agramilados típicos mudéjares sobre los muros de la nave, con paños con arcos mixtilíneos entrecruzados. Pintados en blanco, rojo y azul. En el año 2001 se realizó una segunda fase de restauración. Interviniendo en la decoración pictórica, yeserías, y zócalos.

 

   En las bóvedas encontramos las típicas bandas simulando ladrillos, perfilados en            negro sobre fondo blanco.

 

Mi agradecimiento a J.A. Almería por su inestimable ayuda.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

- BORRAS, Gonzalo: Arte mudéjar aragonés, tomo II, Zaragoza, C. A. Z. A. R, 1985.

 

-Gonzalo M. Borrás Gualis: “Arte mudéjar aragonés”, Zaragoza, Prames, col. Mirador, tomo I, 2008.

 

-Tierra Mudéjar, Zaragoza, Heraldo, 2002, pp. 190-193.

 

-ALCALÁ PRATS, ICÍAR; REVILLA HERNANDO, ANA MARÍA; y RODRIGO GARZA, BEATRIZ: Guía del arte mudéjar en Aragón, Zaragoza, Centro de Estudios Mudéjares, Prames, 2005.

 

-BORRÁS GUALIS, Gonzalo M.: “Sobre la condición social de los maestros de obras moros aragoneses”, en Anales de Historia del Arte, 2008, Volumen Extraordinario, pp. 89-102. : revistas.ucm.es/index.php/ANHA/article/viewFile/ANHA0808120089A/30942

 

-OLMO GRACIA, Antonio: “Método y estudio del color en la arquitectura. El caso de la iglesia de Santa Tecla de Cervera de la Cañada (Zaragoza): file:///C:/Users/Usuario/Downloads/39093-47551-2-PB.pdf

 

-TOLOSA, José: 

http://www.aragonmudejar.com/calatayud/cervera/cervera01.htm.

 

-Enlace visita a las iglesias: https://www.turismodearagon.com/sites/default/files/descargasnegocios/mudejar_abierto_pdf_1_0.pdf

 

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