Tu mano en mi mano.


Quiero vivir el día de hoy como si fuera el primero, como si fuese el último, como si fuera el único.


Quiero vivir este triste momento, sin prisa y con pausa, rememorando esas vivencias que a pesar de la tristeza que me producen, me alegran el alma.


Quiero mantener el optimismo, conservar el equilibrio, fortalecer mi esperanza, recomponer mis energías, para prosperar en mi misión y vivir alegre todos los días, por ti y por mí.


Como me dijiste ayer, aún a pesar de tu desvarío: Mientras hay vida hay esperanza. Siempre de la mano hasta que nos lo permitan los Hados.

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