Orbaneja del Castillo (Burgos), la magia en piedra y agua.



Vista de Orbaneja del Castillo.


Orbaneja del Castillo es una preciosa localidad situada al noroeste de la provincia de Burgos, en el límite con Cantabria. Se ubica en un rellano de uno de los paredones que forman el cañón del Ebro, en su margen izquierda, a su paso por el valle del Sedano, en la comarca de los Páramos y Sedano, en pleno Parque Natural de los Hoces del Alto Ebro y Rudrón (declarado zona protegida el 8 de noviembre de 2007 por la Junta de Castilla y León).


Documentalmente Orbaneja aparece por primera vez en 1352, en el "censo-pesquisa" que el rey Pedro I ordenó elaborar (censo que posteriormente dio origen al libro llamado "Behetrías de Castilla"). Este censo fue realizado para contabilizar las behetrías (lugares que podían elegir libremente señor) que existían en el reino de Castilla. En 1752 figura como lugar de realengo, es decir, que era propiedad real; apareciendo en 1848 en el diccionario geográfico de Pascual Madoz, como un lugar habitado por 138 personas; presentando ya en el año 1900 una población de 338 habitantes. Desgraciadamente, en la segunda mitad del siglo XX, el número de residentes se redujo considerablemente, contabilizándose en 2020 únicamente 47 habitantes. Fue declarada Conjunto Histórico-artístico en el año 1993 por su patrimonio, por su arquitectura popular y su característico paisaje kárstico modelado por el agua, convirtiéndose en un centro de turismo importante.


Fotografía: Rowanwindwhistler


Cascada de Orbaneja del Castillo.


Uno de los principales atractivos de Orbaneja, es su entorno natural, ya que la villa se encuentra rodeada por las altas paredes del cañón que ha ido modelando el río Ebro a través de los siglos. La imagen más impactante, y la que identifica a esta villa, es la gran cascada, que surge de las entrañas de la tierra. Es lo primero que se ve cuando llegas junto a la carretera. Paralelos a ésta, hay varios aparcamientos en los que se pueden dejar los coches, ya que no está permitido acceder al pueblo con vehículos, si no eres residente. Pasando la carretera, desde los mencionados aparcamientos, se llega a un puente desde donde se puede contemplar la naturaleza en todo su esplendor.


El origen de la cascada de Orbaneja del Castillo está en la llamada Cueva del Agua, situada en el núcleo urbano, salida natural de aguas subterráneas provenientes de un gran acuífero situado en el subsuelo del Páramo de Bricia (ubicado al noroeste de la provincia de Burgos, algo más al norte que los cañones del Ebro).


Parte inferior de la cascada.


El sonido del agua al romper contra las rocas, es una sensación relajante y que te pone en contacto con la naturaleza. El borboteo del agua te acompaña durante toda la visita a este increíble lugar.


Orbaneja es la villa de las tobas, rocas que se forman cuando el agua saturada de carbonatos, procedentes de acuíferos kársticos, entra en contacto con musgos y líquenes, y todo ello forman las tobas o travertinos. Es una estructura viva que va avanzando y creciendo año tras año.


Poza de la cascada.


Orbaneja es la villa del agua, llena de pura naturaleza, cascadas escalonadas, estanques, el agua lo llena todo, es un verdadero descubrimiento.


En la parte inferior de la cascada se forman estanques naturales de agua transparente de un color turquesa maravilloso.


Puente y terrazas.


El caudal que surge de la Cueva del Agua, en lo alto de la villa, atraviesa el pueblo y pasando por un viejo molino cae en caída libre en cascada, cuyas aguas pasan por debajo de un pequeño puente, por el que transcurre la carretera BU-643, para fundirse con el río Ebro que corre paralelo a la carretera mencionada.


Terrazas escalonadas.


Las aguas, a través de una serie de pequeñas cascadas escalonadas de casi 100 metros de desnivel, llegan hasta el cauce del río Ebro, que discurre en la parte inferior.


Cauce del río Ebro.


El río Ebro abandona el valle cántabro de Valderrible por san Martín de Elines y se interna en Burgos, en donde se encajona en un cañón sinuoso con altísimas paredes calizas. A su paso por Orbaneja del Castillo, al cauce del Ebro se unen las aguas de la cascada de Orbaneja. Es un verdadero remanso de paz.


Pozas.


Antes de subir a esta preciosa villa, podemos admirar una serie de pozas y la gran cascada que baja desde la parte superior, formando un paisaje espectacular, con una serie de estanques de agua transparente, en las que no está permitido el baño, para no pisar los líquenes y favorecer su destrucción.


Cascada.


La cascada más espectacular es la que está a los pies del pueblo, con una caída de 25 metros de altura. Siempre tiene agua; tiene un caudal permanente de doscientos litros por segundo, aunque en épocas de fuertes lluvias y deshielo el espectáculo visual y sonoro es indescriptible.


Vemos las paredes rocosas con musgos y líquenes que favorecen el depósito del carbonato cálcico que da lugar a las tobas o rocas porosas, tan típicas de Orbaneja, como ya hemos comentado.


Antiguo molino.


La villa es una sorpresa al igual que la naturaleza que la rodea. Orbaneja del Castillo es un pequeño pueblo que ya existía en la Edad Media, y que seguramente tuvo un castillo, como su nombre lo indica, del que parece que queda algún resto enfrente del pueblo, justo detrás de las formaciones rocosas que asemejan una muralla, como luego veremos. La fuerza del agua era utilizada antiguamente para hacer funcionar cinco molinos harineros que existían en la villa, de los que solo se conservan algunos restos, como el edificio que hoy ocupa el "Molino de Ingrid", y que está junto a la cascada.


También uno de los molinos que aún se conservan, en otros tiempos, suministró energía eléctrica a varios pueblos del Páramo de Bricia.


Escaleras que conducen hacia el centro de la villa.


El pueblo queda colgado en la ladera, pasando casi desapercibido desde la parte baja, ya que queda casi encajonado entre las paredes del cañón del Ebro. Para acceder a la parte superior se sube por una escalera paralela a la cascada.


Según cuentan en la villa o en el Valle de Orbaneja nació hacia 1047 el noble Álvar Fáñez, conocido como "Minaya" o mi hermano. Fue uno de los principales capitanes del rey Alfonso VI de León, teniendo un importante papel en la Reconquista y repoblación de los territorios conquistados. También en el Cantar del Mio Cid, aparece como familiar y mano derecha de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador.


Lo que si es más seguro es que en la localidad convivieron durante siglos mozárabes, cristianos y judíos. Se conoce la existencia de una aljama de la que no quedan restos, pero sí conserva la villa el nombre de una de sus calles, calle Almojada, en la parte alta del pueblo, y tal vez pueda hacer referencia a la aljama que dicen que existió, ya que documentación sobre ella no se conserva.


Fue el lugar elegido por la Orden del Temple para construir el convento y Hospital de san Albín, que protegía a los peregrinos del Camino de Santiago, que llegaban por la ruta alternativa que pasaba por san Martín de Elines y Santa María de Cervatos, y el que desgraciadamente no se conserva.


Es una villa con calles escalonadas, flores en las terrazas, solanas de madera donde tender la ropa.


Antiguo molino.


El sonido del agua se oye por toda la villa y unido a la espectacular arquitectura popular crea un espacio singular y precioso. Al lado de la Plaza Mayor encontramos el antiguo molino junto al arroyo que baja de la Cueva del Agua. Ya hemos comentado que existían cinco molinos de harina, que aprovechaban la fuerza de las aguas que caían de la Cueva del Agua, para hacer su función; de los que se conservan algunos restos.


Cauce de la villa y molino.


El cauce se divide en varios ramales por el centro de la villa.


La arquitectura es de tipo montañés, con pequeños vanos y puertas adinteladas, destacando los preciosos miradores.


Cada rincón de esta villa te sorprende.


Detalle del precioso rincón anterior que nos muestra su pasado medieval.


En algunas fachadas vemos el efecto de la erosión de la toba, en las que se abren huecos con pequeñas estalactitas.


Durante el reinado de los Reyes Católicos se le concedió el título de villa, quedando sus habitantes exentos de pagar impuestos. La concesión del título de villa, traía consigo una serie de reconocimientos explícitos, como determinados privilegios, como la celebración de ferias, mercados, incluso disponían de jurisdicción civil y criminal, extendiendo su jurisdicción sobre un extenso territorio.


Es una de las villas más bonitas de la provincia de Burgos, en la que retrocedes en el tiempo, sus escasos habitantes han sabido conservar todo el sabor popular que le da un especial encanto. En los años 50 del siglo XX se despobló y estuvo a punto de desaparecer, pero gracias a su belleza, el turismo la salvó del abandono.


Otra de sus encantadoras callejuelas, al fondo podemos ver las estructuras calcáreas que se han formado rodeando a la villa.


Los edificios no tienen mucha altura pero dan la sensación de estar suspendidos. Para su construcción se utilizó la piedra toba tan abundante en la zona. Al fondo vemos el risco conocido como "los Camellos besándose".


Otro precioso rincón de Orbaneja, con la leña preparada para pasar el frío invierno.


En casi todas las casas vemos las típicas solanas de madera bien cuidadas. Los vanos que se abren en las casas son pequeños para guarescerse del frío.


Pasear por sus estrechas calles es volver a tiempos pasados. En las que encontramos antiguas casonas de piedra.


Orbaneja es una localidad muy turística, en la que podemos encontrar restaurantes en donde disfrutar del encanto de la localidad. Su oferta gastronómica es bastante amplia. Se puede acceder a varios lugares donde ofrecen menús a muy buen precio y comida tradicional.


El turismo es importante en Orbaneja, y en la villa podemos encontrar lugares tan típicos como éste, el Rincón. En él podemos saborear excelentes carnes, legumbres, etc., todo buenísimo.


Las calles estrechas reflejan su pasado medieval.


Esta villa medieval conserva toda su esencia, un maravilloso entorno natural y una importante arquitectura popular, con casas construidas con piedra de toba y que se adaptan perfectamente a la estructura del lugar. Con portadas adinteladas o en arco de medio punto.


Toda la población, excepto la plaza Mayor, está en cuesta, y las edificaciones se adaptan perfectamente al terreno.


La arquitectura es la típica norteña, en algunas con soportales y muros de entramado de madera.


Plaza Mayor.


En el centro del caserío encontramos la plaza Mayor, gran espacio abierto, partida por la mitad por el cauce del manantial que cae de la Cueva del Agua, situada en lo alto de la villa y que se puede ver desde la misma plaza. Este cauce, que surte de agua potable a la localidad, divide a la misma en dos partes, la Villa, en su margen derecha y, la Puebla, en su margen izquierda.


Plaza Mayor.


Sobre un espigón rocoso, vemos la Casa fuerte, que dicen que pudo ser propiedad del marqués de Aguilar, noble que en el siglo XV figura como poseedor de la villa, nombrando alcaide a Fernando Ruíz de Navamuel en 1485 y en 1487 a Lope de Valderrama, quienes parece ser que cometieron alguna tropelía contra la población y los mercaderes que se acercaban a la villa.


A la izquierda, en la parte superior, podemos ver el hueco que forma la Cueva del Agua, situada en la base del circo rocoso que preside la localidad, que junto con las del Níspero, Barbancho, la del Azar (en donde se descubrieron pinturas rupestres), y la de los Jabalíes conforman uno de los complejos kársticos más importantes de la Península Ibérica con más de 20 kilómetros de galerías.


Las cuevas se pueden visitar con un guía.


Plaza Mayor.


Cauce del agua que cruza la villa y puente que divide el núcleo urbano en dos partes.


Plaza Mayor.


A la derecha de la Plaza Mayor parte la calle Cuesta que asciende hacia la parte alta de la villa y en donde se sitúan dos edificios importantes: la iglesia y la casa de los Canes; también se accede por ella a la Cueva del Agua (situada en la parte superior a la izquierda), desde donde se ven vistas impresionantes.


Calle Cuesta.


Vista de la calle Cuesta que sube hacia la iglesia, cuyas edificaciones fueron realizadas con piedra de toba.


Casa de los Canes.


Este sencillo edificio es denominado así, por los canecillos románicos que adornan su alero.


Iglesia de Santa María.


La iglesia, dedicada a Santa María, es de origen románico y ampliada en el XVI. El ábside es rectangular con contrafuertes.


Adosado a la iglesia podemos ver el antiguo hospital o casa de los pobres (XVI-XIX).


La torre-campanario de la iglesia, se alza airosa. Tiene planta cuadrada, con seis vanos en arco de medio punto y dos campanas.


Cortados del Cañón del Ebro.


Vista de Orbaneja desde la calle de la iglesia, parece que en su parte superior corre una muralla natural, en realidad es efecto de la erosión de la lluvia, el tiempo y el viento, que han tallado la piedra caliza, dejándonos una serie de estructuras calcáreas que forman figuras tan populares como los Camellos besándose, en cuyo centro se perfila la silueta del continente africano. Según dicen, estas formaciones son las que han dado el nombre de castillo a Orbaneja, ya que desde lejos parecen restos de una antigua fortificación (algunos afirman que detrás de estas formaciones existen restos de un antiguo castillo ya levantado a mediados del siglo XIV).


Vista de las formaciones calcáreas de los "Camellos besándose" y la silueta del continente africano.


La existencia de estos grandes cortados favorece la existencia de "rapaces rupícolas" de gran interés faunístico, como el águila real, el buitre leonado, el águila perdicera, el búho real, el alimoche, el halcón peregrino, entre otras especies.


Eras de Orbaneja del Castillo.


Otra zona interesante es la llamada "eras de Orbaneja del Castillo". Orbaneja al estar situada entre los cortados del cañón del Ebro, sus habitantes tuvieron que acondicionar la parte superior del lugar para el cultivo de cereales, legumbres y para el pastoreo de ovejas, cabras y vacas, dado la estrechez del cañón. En toda esta zona los agricultores y ganaderos levantaron una serie de "chozas de piedra", para poderse resguardar de la lluvia, o también para utilizarlos como graneros o almacenes para guardar los aperos. Se conservan unos treinta edículos de piedra seca, es decir construcciones en las que no se ha utilizado ninguna argamasa. Esta actividad agro-pastoril comenzó a desaparecer en los años cincuenta del siglo XX. Estas edificaciones son de planta circular, ovalada, rectangular, cuadrada e incluso mixta. Hoy están considerados uno de los conjuntos de arquitectura popular de la provincia de Burgos.


Fotografía: Rowanwindwhistler.




Os pongo un vídeo que hice cuándo visité este precioso lugar.



Hasta aquí nuestro vuelo por esta maravillosa villa, espero qué os haya gustado. Hasta el próximo vuelo.




BIBLIOGRAFÍA:


-Video del Viaje de la Libélula: Orbaneja del castillo: https://www.facebook.com/elviajedelalibelula1/posts/1245058909159704


-Complejo kárstico de Orbaneja del Castillo: http://www.espeleogaem.org/orbaneja/orbaneja.html?fbclid=IwAR0wBxdW9TbO-HSzrb7f7OkByC_a9HneI4Tc4DrW8eTWWlJYcd-N-2yIC7w


-Terranostrum: https://www.terranostrum.es/turismo/un-paseo-por-orbaneja-del-castillo


-Descubrir Burgos: Orbaneja del Castillo: https://www.guiasturisticosburgos.com/blog/orbaneja-del-castillo-burgos.htm


-NEBREDA PERDIGUERO, Emiliano. Amo a mi pueblo. La provincia de Burgos: sus pueblos, su historia, sus personajes, sus iglesias...: https://www.archiburgos.es/wp-content/uploads/amo-a-mi-pueblo.pdf


-ASTURNATURA: Orbaneja del Castillo: https://www.asturnatura.com/turismo/orbaneja-del-castillo/3177.html


-CADIÑANOS BARDECÍ, Inocencio: Arquitectura fortificada en la provincia de Burgos. Burgos, Diputación Provincial, 1987.


-IBADE ORTÍZ, Enrike: Chozos en el Páramo de Bricia. Orbaneja del Castillo (Burgos). Kobie, antropología cultural nº 11, 2004-2005, pp. 403-438:https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2015906







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