La Finca de La Alfranca. Pastriz (Zaragoza). Una gran desconocida. Su historia, su arte y su paisaje


VISTA AÉREA DE LA FINCA DE LA ALFRANCA. PASTRIZ (Zaragoza).


Aragón es tierra de sorpresas, ya que en muchas ocasiones, desconocemos el gran patrimonio histórico-artístico y natural que poseemos. Es lo que ocurre con la conocida como "Finca de La Alfranca", un lugar lleno de rincones naturales fantásticos, un pasado histórico que no muchos conocen, así como un presente digno de mencionar, ya que en ella se encuentra el Centro de Interpretación del Medio Ambiente de Aragón; el Centro de Interpretación de Agricultura y el Regadío (CIAR), y el Centro de Recuperación de la fauna silvestre.


Alfranca es un vocablo árabe que significa "la franca", es decir, lugar libre de impuestos. En 1123 se la conocía como Francha, pasando a Alafrancha hasta su nombre actual Alfranca. En un primer momento fue habitado por la comunidad musulmana; tras la conquista, se establecieron cristianos que cultivaban la rica huerta en ella existente. En febrero del año 1214 documentalmente aparece una venta de un campo situado en Alfranca, propiedad de Juan Alfranca y su mujer. Pero su época de gran esplendor abarcó los siglos XVIII y XIX, cuando pasó a pertenecer a los marqueses de Ayerbe, importante familia de la nobleza aragonesa, quienes la convirtieron, no solamente en una finca agropecuaria, sino también en una finca de recreo y de descanso en los calurosos estíos. Entre los integrantes de esta familia se documenta al general José Rebolledo Palafox y Melci, como luego comentaremos.


En el mapa del satélite, que os he puesto en la fotografía, vemos la ruta para llegar desde Zaragoza a la finca de La Alfranca, como podéis ver está, como se suele decir "a tiro de piedra de la ciudad":


1- Zaragoza, comienzo del Camino Natural.


2-Barrio de la Cartuja Baja. Se pasa al otro lado del río por la pasarela del Bicentenario.


3- Localidad de Pastriz.


4-Localidad de La Puebla de Alfindén.


5-Finca de La Alfranca.


6-Pinares de La Alfranca.


7- Río Ebro.


Fotografía: https://umap.openstreetmap.fr/nl/map/atencion-al-visitante-finca-de-la-alfranca_580905#13/41.6154/-0.7910


LA ALFRANCA VISTA DESDE EL CAMINO DE PASTRIZ A LA PROPIA FINCA.


La Alfranca está situada en el tramo central del Valle del Ebro, apenas a unos 15 km de Zaragoza, en el término municipal de Pastriz. La finca se encuentra en la margen izquierda del Ebro, dentro de la Reserva Natural de los Sotos y Galachos del Ebro. Todo forma un conjunto que fue declarado Bien de Interés Cultural en 1982, compuesto por el palacio de los marqueses de Ayerbe con sus jardines históricos; el convento de san Vicente de Paúl; y las Caballerizas. Ya, en el año 2008 se construyó el interesante y curioso Jardín de las Rocas. Pero sin duda, lo que realza a todo el conjunto es el entorno natural, que es una verdadera maravilla.


CAMINO NATURAL DE LA ALFRANCA. ZONA SOTO BENEDICTO. PASTRIZ.


A ella se puede llegar por la carretera de Zaragoza a Pastriz (CV-314); por el Camino que parte de La Puebla de Alfindén a Pastriz; y a través del llamado "Camino Natural de La Alfranca" o "Vía Verde", que discurre desde Zaragoza a Pastriz. El comienzo del Camino Natural lo encontramos en el paseo de Echegaray y Caballero, muy cerca del azud del Ebro. A través de la conocida como "Vía Verde", construida en la Expo Zaragoza 2008, se llega a este espacio tan lleno de oportunidades para pasar un rato más que agradable. La Vía es el disfrute de numerosos ciclistas y deportistas que los fines de semana lo suelen visitar, para luego acercarse a Pastriz y disfrutar de un merecido refrigerio. Incluso el Departamento de Medio Ambiente, a través de la empresa pública Sodemasa, a partir del año 2008 puso en marcha el servicio de trenes turísticos que hacían el recorrido desde Zaragoza hasta el CIAMA-LA ALFRANCA, cruzando el cauce del río a través de la Pasarela del Bicentenario, que conecta el barrio de la Cartuja Baja con la Finca de la Alfranca de Pastriz. Estos trenecitos dejaron de funcionar en el año 2010, y realmente el número de visitantes a la Finca ha descendido notablemente.


CONJUNTO ARQUITECTÓNICO DE LA ALFRANCA.


Ya hemos comentado que el conjunto está formado por el Palacio de los marqueses de Ayerbe (1) con los jardines históricos (2); el convento de san Vicente de Paúl (3); y las caballerizas (4).


Desgraciadamente, tras una época de esplendor, la finca cayó en un abandono total, utilizándose incluso como paridera de ovejas. En el año 1942 se llevó a cabo una rehabilitación de alguno de los edificios, llevada a cabo por el arquitecto, como ya hemos comentado, Lorenzo Monclús, que enmascaró la estructura del antiguo palacio. Fue en el año 2005, cuando el Gobierno de Aragón se hizo cargo de su recuperación para ubicar los diversos Centros que en él hoy encontramos. En la foto vemos con el número 5 las antiguas casas de colonos, y con el número 6, el famoso Jardín de las Rocas o Juego de la Oca.


Ya desde hace tiempo se barajaba fundar un Centro de Interpretación de la Naturaleza en esta finca, al mismo tiempo preservar el entorno de la misma, ya que la reserva de los Galachos del Ebro están lindando con ella. Gracias a los fondos FEDER (Fondo Europeo Desarrollo Regional), y a los fondos de los departamentos de Medio Ambiente y de Obras Públicas, Transporte y Vivienda, así como al apoyo de la desaparecida CAI (Caja de Ahorros de la Inmaculada), se logró.


Fotografía de Santiago Cabello: https://encuentrosconlageometria.wordpress.com/tag/jardin-de-rocas/


EDIFICIOS HISTÓRICOS. FINCA DE LA ALFRANCA.


La reforma, desarrollada entre 1999 y 2004, fue dirigida por Jesús Andreu Merelles, interviniendo los siguientes arquitectos: en lo que respecta al palacio, Teófilo Martín Saénz y Luis Fernández Ramírez; en lo referente al convento los encargados fueron los arquitectos Pablo de la Cal Nicolás, José Antonio Alfaro Lera, Gabriel Oliván Bascones, Teófilo Martínez y Luis Fernández. Así como otros profesionales, ingenieros, estudiosos de la evolución histórica artística (Sánchez y Bruñén), etc.


En los edificios ya existentes se abrieron una serie de Centros, que fueron inaugurados el 28 de abril de 2005: el Centro de Interpretación del Agua y del Regadío (CIAR); el Centro de Interpretación de la Agricultura y el Regadío (CIAR); el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS); las antiguas casas de colonos, Huertos y fincas experimentales; y el sorprendente Jardín de las Rocas, del que luego hablaremos.


En el año 2008, con motivo de la EXPO, se creó la "Vía Verde", que comunica la ciudad con dicha finca, para disfrutar de este precioso medio natural. Y finalmente comentar que en el año 2015 el espacio Alfranca se renovó, a través de una inversión de 600.000 euros, procedentes del FEDER, para mejorar el Camino Natural, la propia finca La Alfranca y crear un programa educativo, abriendo nuevas aulas y actividades.


UN POCO DE HISTORIA.


El origen de esta finca agropecuaria puede remontarse a época musulmana; existiendo constancia de que anteriormente al siglo XIV el lugar estaba ya habitado. En los siglos XV y XVI en ella existía una importante explotación ganadera, con sus propias Ordinaciones realizadas en 1453, como bien comentan en su excelente estudio, las historiadoras Bruñén y Sánchez (ver bibliografía), corroboradas "por los propietarios de la misma, miembros de familias judeo-conversas de Zaragoza". En estos años existía ya una casa de campo, una torre independiente, corrales y parideras, e incluso una iglesia con dos campanas.


A finales del siglo XVII, figura como propiedad de la familia Suelves, infanzones. Un miembro de esta familia, doña Ana Suelves la vendió al regidor del Hospital de Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza, y caballero de la Orden de Santiago, don Juan Antonio Liñán. Quien comenzó, en 1686, la rehabilitación de la casa, iglesia y otras construcciones de la finca; figurando como maestros de obras, Juan de Elizalde y Diego Sánchez; y como albañil y tapiador, Silvestre Caparroso.


Es en esta época cuando la hacienda se convierte, al mismo tiempo que en la propiedad agropecuaria que era, en una finca de recreo, construyéndose los primeros jardines.


UN POCO DE HISTORIA.


En el siglo XVIII se documenta como propietaria la familia Fuembuena, que se une, por vínculos matrimoniales, con una de las casas más importantes de Aragón: los Jordán de Urriés, marqueses de Ayerbe. Siendo a partir de entonces una de las fincas ganaderas más importantes de la época, llegando a comerciar en la exportación de lanas con Holanda.


A principios del siglo XIX figura como propiedad de los Jordán de Urriés y Palafox, primos de José Rebolledo de Palafox y Melci, más conocido como el General Palafox; convirtiéndose la finca en una "granja experimental modélica en el período de la Ilustración". Los artífices de este enriquecimiento fueron don Pedro Vicente Jordán de Urriés y Pignatelli (1743-1799); y su hijo, don Pedro María Jordán de Urriés y Fuembuena (1770-1810) III marqués de Ayerbe. Consolidándose el carácter lúdico de la finca, ya que se adornó los alrededores del palacete con un precioso jardín neoclásico (que no tiene nada que ver con el que hoy podemos contemplar), realizándose en la finca fiestas y cacerías.


Aunque en el año 1866 está documentada como colonia agrícola, a mediados del siglo XIX comenzó su declive económico; pero aún con todo, en el año 1884 se edificó el convento, como apoyo de los colonos que vivían en la finca. A finales del siglo XIX fue subastada y posteriormente fue pasando por diferentes propietarios: la Azucarera de Aragón; el Banco Hipotecario; la Sociedad Crédito y Parcelaciones S.A.; Ebro, Cía. de Azúcares y Alcoholes; en el año 1952 pasó al Instituto Nacional de Colonización; el I.R.Y.D.A., momento en el que se convirtió en una finca agrícola y ganadera en la que residieron más de veinte familias; siendo comprada finalmente por el Gobierno de Aragón.


PALACIO DE LOS MARQUESES DE AYERBE. CASA PALAFOX.


Elegido para albergar la sede del Centro de Estudios, documentación, Investigación y Educación Ambiental, del edificio no existe demasiada documentación. Fue restaurado por Lorenzo Monclús en el año 1942, momento en el que el edificio perdió su decoración y estructura original. Entre 1999-2005 fue rehabilitado por los arquitectos Teófilo Martín Sáenz y Luis Fernández Ramírez.


Frente al palacio vemos un amplio jardín, al que se accede a través de un camino arbolado que nos conduce hasta el pórtico de entrada al edificio (al fondo de la fotografía). Ya hemos comentado, al hablar de la historia de la finca, que en el siglo XIX pasó a pertenecer a los marqueses de Ayerbe, quienes rehabilitaron toda la finca de explotación agropecuaria, construyendo este edificio y, posteriormente, un convento que lo cedieron a la Orden de san Vicente de Paúl, que lo ocupó hasta 1896.


También se conoce a este palacete como Casa de Palafox, ya que en ella se encontraba el valiente general, cuando el 25 mayo de 1808 José Ibort (el Tío Jorge), Mariano Cerezo y un grupo de zaragozanos fueron a buscarlo para que liderara la lucha contra los franceses; siendo nombrado un día después Capitán General. En ese momento la finca era propiedad de Pedro María Jordán de Urriés y Fuembuena, III marqués de Ayerbe, casado con una prima del General Palafox, María Nicolasa Palafox.


PALACIO DE LOS MARQUESES DE AYERBE. CASA PALAFOX.


El edificio es de estilo neoclásico, de planta rectangular y tres alturas, alrededor del cual se extienden los jardines, de estilo neoclásico y de influencia francesa.


Se cree que el jardín se proyectó en 1792, fecha en la que el segundo marqués de Ayerbe, don Pedro Vicente Jordán de Urriés y Pignatelli, encargó al arquitecto José de Yarza, el diseño de un jardín parecido al proyecto existente para su jardín del palacio que poseía junto a la basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza (desgraciadamente desaparecido).


El jardín que hoy podemos contemplar debe de ser muy diferente al original. En el proyecto primitivo debía de existir una avenida central flanqueada por aligustres, tendría decoración arbustiva, carrascos, rosales y magnolios. Actualmente se divide en cuatro parterres cuadrados con setos decorados geométricamente, este diseño se realizó en 1972.


FACHADA PRINCIPAL DEL PALACIO.


En la fachada vemos la separación de los diferentes niveles marcada por finas impostas. En cada altura se abren una serie de vanos de diferente tamaño en cada altura. En la planta baja, sobre zócalo de piedra, se abren seis ventanas, tres a cada lado de la portada.


La portada está precedida por un pórtico de planta cuadrada, sostenido por columnas jónicas, que, a su vez, sujetan un entablamento sobre el que se asienta una balconada, ya en la primera planta, flanqueada por tres vanos a cada lado, siguiendo el esquema de la planta inferior. En el piso superior se abren una serie de pequeñas ventanas que permiten la aireación e iluminación del último piso. Culmina con un alero de madera sostenido por sencillos canes, cubriéndose el edificio con teja curva y a cuatro aguas.


FACHADA LATERAL DEL PALACIO.


El edificio, como ya hemos dicho, consta de tres plantas, en la inferior se situaban el zaguán, salones, cocinas, comedor y dependencias del servicio. En la primera, a la que se accedía a través de una gran escalera, se ubicaban los dormitorios. En la segunda estaban los almacenes y trasteros.


JARDÍN ÍNTIMO DEL PALACIO.


En la parte posterior podemos ver un jardín "secreto o jardín íntimo", mientras el jardín delantero era utilizado para recibir a los visitantes; el trasero, era más familiar. Era un jardín de influencia italiana, reservado para la familia y sus invitados más personales.


FUENTE DEL JARDÍN SECRETO DEL PALACIO.


En el centro del jardín encontramos una fuente con estanque circular, muy común en los jardines del siglo XVIII. Sigue el ejemplo de otras fuentes realizadas en la misma época, como la de las Conchas, en el Campo del Moro de Madrid; o la del "Capricho", en la Alameda de Osuna, también en Madrid.


Todo este espacio fue restaurado en el año 2004, aunque en origen tenía otro tipo de decoración botánica, como rosales, jazmines, plantas aromáticas, olmos, cipreses, palmeras, etc.


CONVENTO, CASA-MISIÓN DE SAN VICENTE DE PAÚL.


De los edificios históricos es el que se realizó en último lugar. Tal y como consta en una placa conmemorativa en la fachada de la portada principal, fue construido en 1884. En esta época la finca estaba en un momento delicado, y aprovechando la exención de impuestos, el por entonces V marqués de Ayerbe, don Juan Nepomuceno Jordán de Urriés y Salcedo, donó la iglesia existente en la finca y parte del terreno adyacente a la misma, para construir un convento. En primer lugar lo ofreció a los frailes Carmelitas y a los Capuchinos, quienes rechazaron la donación; siendo finalmente los hermanos de la Orden de San Vicente de Paúl los que la aceptaron. El nuevo convento fue inaugurado el 3 de mayo de 1885.


En la instantánea conservada en el A.H.P.Z., y realizada por el fotógrafo Sancho Ramo en 1975, podemos contemplar el convento antes de la restauración.


ANTIGUO CONVENTO DE SAN VICENTE DE PAÚL.


El convento, que en realidad fue una casa-misión, ya que los padres paúles realizaron una labor evangelizadora por la zona y pueblos vecinos, llegando hasta Huesca y Teruel. Tras doce años, la comunidad abandonó el edificio, cerrándose el convento para siempre el 17 de enero de 1897, año en el que las celdas del cenobio sirvieron para alojar a los temporeros que venían a trabajar a la finca. Incluso parte de este convento fue adaptado en 1953 para escuela mixta de Orientación Agrícola, dependiente del Instituto Nacional de Colonización (INC). La iglesia mantuvo el culto hasta el año 1980.


ANTIGUO CONVENTO DE SAN VICENTE DE PAÚL.


El edificio construido en ladrillo es de factura muy austera, está dentro del estilo neogótico. En su interior, las distintas dependencias se organizan en torno de un patio central de planta rectangular y dos alturas. También tenía iglesia, con planta de cruz latina, una sola nave, y cabecera poligonal, hoy salón de actos. "El templo contaba al menos con dos campanas para toques litúrgicos y de horas que desaparecieron al principio de la década de los 80 del siglo XX".


La restauración del edificio fue llevada a cabo en el año 1999, por los arquitectos Ángel Alfaro Castro, Pablo de la Cal Nicolás y Gabriel Oliván Bascones, ubicándose en él, el Centro de Interpretación del Medio Natural de Aragón, en donde hay un espacio expositivo para conocer el patrimonio natural de Aragón, salones de actos, zona infantil y un área de proyecciones audiovisuales.


En el exterior destacan dos altos torreones en los extremos, terminados en largos chapiteles.


Portada entrada al antiguo convento de SAN VICENTE DE PAÚL.


La portada se abre en el centro de la fachada principal, abriéndose en arco apuntado. Sobre ella una inscripción en la que podemos leer: "QVAM/AN.DOM.M.DCCC.LXXXIV/DEO.ET.VIRGINI.DEI PARAE/STRUXERVUNT/AEDES/MARCHIONVM.DE.AYERBE/SVMPTVS/PIETAS.CVRA.ZELVS/VICENTII.A.PAVL.FAMILIAE/RITE.FRVENDA/TRADITUR/FAXIT.PERENDIS/REGNET/IN.ILLA/CHARITAS/A.M.D.O."


En la que podemos interpretar la donación de los marqueses de Ayerbe en el año 1884 a la Orden de San Vicente de Paúl del convento construido.


LAS CABALLERIZAS.


En la zona norte del jardín del palacio, encontramos las antiguas caballerizas, el edificio más antiguo de todo el conjunto, posiblemente del siglo XVI. Solo se conserva la fachada, pero muy remodelada. Actualmente se utiliza como punto de información y acceso al resto de las instalaciones. En un primer momento en este mismo solar se ubicaban los establos para las vacas, pero con el tiempo se remodeló y en él se ubicaron los caballos y animales de carga utilizados en la finca.


En 1984 se derribó el edificio, debido a su mal estado, conservando la fachada principal, entrando también a formar parte del conjunto monumental de la Alfranca como Bien de Interés Cultural (1982).


Es un edificio exento con planta rectangular y dos alturas. En la parte inferior central se abren tres grandes arcos de medio punto, flanqueados por otros tres menores. En la planta superior vemos una serie de óculos elípticos, algunos cegados. Se cubre con cubierta de teja a cuatro aguas.


ANTIGUAS CASAS DE LOS COLONOS, al fondo, a la derecha, la fachada principal del palacio.


Cuando la finca entró dentro del sistema de colonización, adquirió gran esplendor. Se construyeron una serie de viviendas para los trabajadores de las tierras, así como silos y todo lo que fue necesario para una explotación agropecuaria. La finca se convirtió en un verdadero pueblo de Colonización, proyectado por el arquitecto zaragozano Regino Borobio Ojeda. Se construyeron una serie de pequeñas viviendas adosadas, destinadas a obreros o colonos. Casas de una sola planta, cubiertas a dos aguas, con tejas sobre tabiquillos. El exterior fue realizado en ladrillo caravista y enfoscado. Fueron construidos por el Instituto Nacional de Colonización en 1964. Cada vivienda constaba de zaguán, aseo, cocina-comedor, despensa y tres dormitorios.


Entre los años 1960-1970, las familias que se establecieron en la finca, criaban gallinas, cerdos, ganado vacuno, ovejas, cultivaban los campos, siendo supervisados por el administrador de la misma, don Félix Lobera.


ANTIGUAS CASAS DE LOS COLONOS.


En un principio las familias de colonos ocuparon las antiguas celdas del convento de san Vicente de Paúl; pero al construir estas viviendas modernas se trasladaron a ellas. En el lugar, incluso se abrió una pequeña escuela con la maestra, doña Pilar Tomeo.


Desgraciadamente con el tiempo todo se vino abajo, se suspendió la explotación ganadera, y el cultivo de frutales, solo se realizaban labores agrícolas (trigo, maíz y alfalfa). Los colonos poco a poco fueron abandonando el lugar, se cerró la escuela, así como la iglesia (donde Mosén Benedicto Royo celebraba la misa). Todos los que vivimos en Pastriz recordamos el aspecto que tenía la finca no hace tantos años, y el poco partido que se le ha sacado a este maravilloso lugar, a pesar de su rehabilitación.


CENTRO DE RECUPERACIÓN DE LA FAUNA SILVESTRE (al fondo de la imagen).


Situado en el Centro Internacional del Agua y el Medio Ambiente (CIAMA), este centro es un hospital veterinario, en donde se rehabilita a los animales salvajes, o especies protegidas heridas, que una vez curadas son liberadas de nuevo en su hábitat natural. Funciona desde el año 1995, y depende del Gobierno de Aragón. El grupo más numeroso de animales atendidos lo forman las aves, generalmente la especie con mayor número de ingresos es el buitre leonado, también pollos de golondrinas, vencejos, cigüeñas, etc.


Las labores del centro comenzaron en el año 1985, utilizando las instalaciones aún no rehabilitadas para ello. El volumen de trabajo fue aumentando a finales de los años 80 del siglo XX. El cambio importante se produjo en 1993; y ya el definitivo, entre 2005 y 2007, con instalaciones nuevas, modernas y amplias. En el año 2009 se inauguró el Centro de Cría en cautividad del Quebrantahuesos en aislamiento humano.


CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE LA AGRICULTURA Y DEL REGADÍO.


Este centro fue inaugurado el 31 de marzo de 2008, y consta de dos espacios diferenciados: uno referente a los regadíos y el agua, con exposición del tema y audiovisuales; y el otro dedicado a la agricultura, en donde también, con paneles y vídeos explican el estado de la cuestión.


Este centro, es único en España, ya que nació como referente en la "educación agroambiental y la puesta en conocimiento de los valores naturales y tecnológicos del mundo rural, con especial atención a la agricultura, la modernización del regadío y el correcto uso del agua".


Plano del JARDÍN DE LAS ROCAS.


Ahora vamos a adentrarnos en otra zona interesante y única de la Finca de La Alfranca. Estoy hablando del conocido como Jardín de las Rocas o Juego de la Oca. Sirve de transición entre la zona edificada de La Alfranca, y la Reserva Natural de los Sotos y Galachos del Ebro.


Este original jardín fue creado en el año de la Expo 2008. En realidad es un gigantesco Juego de la Oca, en donde no faltan las casillas del pozo, el puente, la posada, la cárcel, la noria, el laberinto o la muerte, y cada uno de ellos tiene su significado, es decir todo tiene una simbología muy especial de "puertas evolutivas". La casilla final es el mirador desde el que se puede observar todo el conjunto. Las casillas del juego son grupos de diferentes rocas existentes en Aragón, como luego veremos; y losas de piedra todas numeradas.


Tal y como indica en el cartel explicativo que encontramos in situ: "El jardín tiene un planteamiento monumental. Ordena los elementos geológicos siguiendo un diseño geométrico inspirado en los movimientos solares y la arquitectura megalítica; y todos ellos se relacionan a través del conocido Juego de la Oca". El ¿por qué la oca?, quizás porque estos animales son considerados sagrados, protectores, "que representan la defensa de los valores imperecederos de una humanidad que necesita recuperar su contacto con las fuentes de la Vida". También hay que recordar que el Juego de la Oca tiene mucha relación con el Camino de Santiago y los Templarios.


Para algunos autores el Juego de la Oca es una guía encriptada del Camino de Santiago de ida y vuelta. Se atribuye su invención a la Orden del Temple, creada en 1118 en Jerusalén por los cruzados europeos, para proteger y defender a todos los cristianos que se dirigían a los lugares santos en peregrinación (Jerusalén, Roma y Santiago). La Orden del Temple diseñó un mapa criptográfico, fácil de recordar, para que les sirviera de guía a los peregrinos a Santiago, y no es otro que el Juego de la Oca.


Vista general del JARDÍN DE LAS ROCAS.


El jardín está compuesto, además de las casillas del Juego de la Oca, por 230 rocas de gran tamaño, que se pueden encontrar en Aragón, agrupadas en catorce piezas del mismo material, que forman círculos o cromlechs de "ecos prehistóricos", unidos por senderos de tierra, en los que podemos observar una losas grisáceas que reproducen las casillas del tablero de la Oca (todos numerados).


Al fondo de la fotografía podemos ver los edificios históricos de la finca: el palacio, el convento y las caballerizas, todos ello trazados "respecto a los criterios de la Geometría", tanto el palacio como el convento "tienen la dirección longitudinal de sus edificios orientada a la salida del sol en el solsticio de verano".



CASILLAS JUEGO DE LA OCA.


Detalle de una de las casillas que podemos encontrar a lo largo del recorrido, todas ellas numeradas. En este caso es la Posada, con el número 19. Todas las casillas son círculos colocados geométricamente siguiendo los movimientos solares, unas casillas están rodeadas de las comentadas rocas, y en otros casos son losas de color gris, con la numeración, y en su caso lo que representa.


VISTA GENERAL DEL JARDÍN DE LAS ROCAS.


Los autores de este curioso jardín fueron: el arquitecto Carlos Martín La Moneda; y el estudioso de geometría sagrada (la tradición oral de los maestros constructores), Antonio Blasco Sancho. En su diseño se tuvo en cuenta la llamada "geometría sagrada", y la búsqueda del equilibrio a través de la geometría.


Como podemos leer en la página web del arquitecto: "El jardín es el Área Recreativa final de la Via Natural Zaragoza-La Alfranca ejecutada en 2008 en el contexto de la Expo2008 y queriendo unir La Alfranca y el CIAMA con Zaragoza". Os animo a leer lo que realmente significa el Juego de la Oca, tal y como su autor lo ideó, ya que en este jardín no es todo lo que parece. Hay mensajes secretos, por ese motivo os he puesto el enlace en la bibliografía y prefiero que lo leáis, porque es muy interesante.


Como indica su autor, la casualidad hizo que cuando le encargaron esta obra había realizado un curso de formación de Geometría, en el que estudiaron a fondo las construcciones de cromlech y laberintos. Llegó, junto a Blasco Sancho y a Dominic Susani, geómetra, a idear un jardín cuyo soporte fue el juego infantil de la Oca, por su simbolismo de "aprender en la vida a través del juego"; utilizando al mismo tiempo grupos de 14 cromlech o grupos de piedras, en cada Oca del Juego, mostrando cada tipo de roca que se puede encontrar en Aragón, usando en todo el jardín la geometría y estudiando las energías que se daban en esa extensa superficie. En palabras de Martín La Moneda: "El Juego de la Oca vincula lo sagrado, lo iniciático y lo lúdico". Es un camino de transformación.


JARDÍN DE LAS ROCAS DESDE EL MIRADOR.


El jardín, como ya hemos comentado, está configurado por una serie de círculos formados por 14 rocas que se ha encontrado en Aragón y nos muestran la riqueza de "nuestro patrimonio natural". Estos grupos de rocas forman las casillas del Juego de la Oca, junto al puente, al pozo, a la posada, a la muerte, a la cárcel, a la torre y al laberinto, y a un número determinado de losas que cada una de ellas está, a su vez, numerada. Todas estas casillas son pasos para alcanzar el conocimiento, a través de retrocesos, fracasos y premios.


ENTRADA PRINCIPAL AL JARDÍN.


La entrada se puede realizar a través de dos piedras por las que solo puede pasar una persona. Hay dos entradas, una al lado de los jardines de los edificios históricos; y otra, enfrente, en el lado sur, que da al camino que conduce hacia los meandros, galachos del Ebro y zona de pinares.


La de la fotografía, situada en el lado norte del Jardín, es la situada en la zona de los jardines de la finca. Ubicada de manera que los rayos del sol en el amanecer del solsticio de verano penetran a través de ella, hecho muy común en monumentos neolíticos; ubicando la Pata de la Oca, que luego veremos, alineada a esta dirección, así como los edificios históricos de la finca.


ENTRADA SECUNDARIA (cerrada).


Ya hemos comentado que se encuentra en el lado sur del jardín, al pie del camino que comunica con la zona natural de los Galachos.


ENTRADA AL JARDÍN DE LAS ROCAS.


Una vez nos adentramos en este Jardín de las Rocas, vemos una serie de grupos de menhires que se extienden por toda la superficie ajardinada. A continuación os pongo la relación y una pequeña explicación de las rocas que podemos encontrar en este jardín tan original.


OFITAS. Casilla 1.


El primer grupo de rocas que vamos a comentar son las OFITAS, DIABASAS O DOLERITAS, del Keuper (Triásico), tienen más de 205 a 220 millones de años. Proceden de Manzanera, Comarca de Gúdar-Javalambre. Se encuentran tanto en el Pirineo y Prepirineo, como en la Cordillera Ibérica. El mayor yacimiento aragonés se encuentra en Estopiñán del Castillo (Huesca).


CUARCITAS. Casilla 5.


Otro grupo de rocas son estas cuarcitas, pertenecientes al Ordovicico (Paleozoico), entre 450 y 500 millones de años. Proceden de Cerveruela, comarca de Daroca (Zaragoza); aunque también suelen encontrarse en la comarca de Daroca, Tobed, Santa Cruz de Grío, Saviñán y Ateca.


GRANITOS O GRANODIORITAS. Casilla 9.


Corresponden al periodo Carbonífero (Paleozoico). Su edad está comprendida entre 300 y 360 millones de años. Proceden del Pirineo, de los macizos de la Maladeta y Posets, al norte de Bielsa (Huesca), en el Balneario de Panticosa y en los picos de Respumoso y Balaitus.


CALIZAS BLANCAS. Casilla 14.


Se trata de calizas oncolíticas, del período Titónico, del Jurásico Superior. Su edad es de 130 a 135 millones de años. Proceden de Valmadrid y de la Comarca del Campo de Borja. Aunque también se encuentran en otras zonas de Aragón.


AGUA Y PUENTE DEL JUEGO DE LA OCA.


El puente, situado al comienzo del Jardín, representa (según su autor), el paso de la infancia a la juventud. Recorre el elemento agua. En el fondo del estanque hay dibujadas una serie de figuras concéntricas que representan "la geometría de formación de los minerales" (hoy no se pueden ver, ya que el fondo está muy embarrado).


El Puente está ubicado en la casilla 6 y atravesándolo se puede trasladar directamente a la casilla 12. En la casilla 6 tienes dos opciones, coger el camino que recorre los senderos y casillas, o atravesar el lago a través del puente y llegar a la casilla 12.


VISTA DEL JARDÍN DE LAS ROCAS.


Nos encaminamos por el lado derecho del parque (mirando hacia el palacio) hacia el mirador (os lo señalo con una flecha roja), que se encuentra en el centro del Jardín. Al fondo, a la izquierda los edificios históricos de la finca (palacio, convento y caballerizas).


CALIZAS NEGRAS DE CALATORAO. Casilla 18.


Se trata de calizas micríticas con fósiles del Dogger (Jurásico). Su edad es de 160 a 170 millones de años. Proceden de Calatorao, comarca de Valdejalón.


POSADA. Casilla 19.


Es un pequeño círculo de madera, lugar destinado para descansar a la sombra de los sauces y reflexionar.


CALIZAS GRISES. Casilla 23.


Calizas micríticas, oncolíticas y bioclásticas del Titónico (Jurásico). Su edad es de 130 a 135 millones de años. Proceden de Mezalocha, comarca de Cariñena.


LA PATA DE LA OCA O RELOJ SOLSTICIAL.


En el césped vemos la "pata de la Oca" o reloj solsticial, que siguiendo las premisas del autor del Jardín, "indica los movimientos solares a lo largo del año y revela la arquitectura sobre la que se ordenó La Alfranca y que unifica los espacios históricos con el -Jardín sagrado-".


Podemos verlo claramente, la pata de la oca señala y está orientada hacia los edificios históricos de la finca (si os fijáis bien o ampliáis la foto se ve más claramente, realmente pasa muy desapercibida).


Como curiosidad decir que la "Pata de la Oca", era el símbolo de los maestros constructores de iglesias y catedrales del Medioevo; también que el Juego de la Oca, como ya os he dicho, está muy relacionado con el Camino de Santiago, todo él está repleto con este símbolo; y también con la Orden del Temple. La Oca es un símbolo con gran misterio, eran "animales sagrados, protectores, representan la defensa de los valores imperecederos de una humanidad que necesita recuperar su contacto con las fuentes de la vida".


POZO DEL JUEGO DE LA OCA.


El pozo nos invita a la "meditación en la edad adulta y al contacto con los demás". "El descenso al interior de la Madre Tierra". Simboliza la purificación e iniciación, ya que se encuentra a mitad del camino.


CALIZAS DE LA PUEBLA DE ALBORTÓN. Casilla 27.


Calizas micríticas con bioturbaciones del Titónico (Jurásico). Su edad es de 130 a 135 millones de años, proceden de la Puebla de Albortón, comarca del Campo de Belchite.


TRAVERTINOS. Casilla 32.


Son calizas organógenas del Turoliense (Mioceno). Su edad es de 6 millones de años. Proceden de Teruel, comarca de la Comunidad de Teruel. También se encuentran en todo el ámbito de la Cordillera Ibérica y Pirenaíca.


ARENISCAS ROJAS. Casilla 36.


Son Litoarenitas del Buntsandstein (Triásico). Su edad es de unos 250 millones de años. Y su procedencia es de Jarque del Moncayo, comarca del Aranda, aunque también se encuentran en Albarracín, Montalbán, Alpartir y algunas zonas del Pirineo Oriental.


DADOS.


Los dados aparecen dos veces en el Jardín, cerca de la casilla de la muerte, y cerca de la de la cárcel. El que vemos está cerca del mirador y de la muerte.


LA NORIA. Casilla 39.


Edificada en el siglo XVIII por orden de los marqueses de Ayerbe, se ubica en donde se situaba el parque romántico del palacio y al lado de los restos de una edificación que documentalmente se puede decir que sirvió de mausoleo de don Pedro María Jordán de Urriés y Fuembuena, hasta que sus restos fueron trasladados al panteón que la familia poseía en la iglesia de los Predicadores de Zaragoza; también se ha barajado la idea de que fuera un monumento conmemorativo a la "proeza militar del III Marqués de Ayerbe", al morir asesinado, cerca de la localidad navarra de Lerín en 1810, por ser partidario del rey Fernando VII. Se conservan los restos de un escudo nobiliario.


LA NORIA.


la noria de paletas o corriente está rodeada de una construcción de ladrillo, formada por dos muretes, entre los que se ubica la noria mencionada y el canal de agua. Uno de sus muros termina en un torreón almenado.


LA NORIA.


En el año 1998 se limpió, descubriéndose una puerta que permitía el acceso al registro de llaves. Fue restaurada en el año 2004. Hoy tiene función ornamental, aunque en su momento abastecía de agua a toda la finca, tomando el agua de la acequia principal de la finca, conduciéndola hacia un depósito que mediante una serie de canalizaciones permitía la llegada de agua a las diversos edificios que existían, al huerto y otras dependencias.


LA NORIA.


También contaba con un depósito de agua que cuando éste se llenaba hacía que el agua cayera como una cascada por la parte posterior a la rueda, realizada en piedra.


En este lado, y en la parte superior del murete, aún podemos observar los restos del escudo de los marqueses de Ayerbe (os lo señalo con una flecha roja), perteneciente a una antigua edificación que existía en este mismo lugar.


DETALLE DEL ESCUDO DE LOS MARQUESES DE AYERBE.


En el escudo aún se vislumbran los palos de gules, presentes en el escudo de la familia Jordán de Urriés.


ARENISCAS PALEOZÓLICAS. Casilla 41.


Son areniscas cuarcititas o cuarzoarenitas del Paleozoíco. Superiores a 250 millones de años. Se encontraron en Jarque de Moncayo, en la comarca del Aranda.


EL LABERINTO y el desaparecido JARDÍN ROMÁNTICO. Casilla 43.


En esta zona, en el siglo XVIII, existía un Jardín Romántico, del que desgraciadamente no quedan restos. En él existía un laberinto vegetal (aún existente en los planos de la finca en 1940 y 1955); y un pequeño lago, en cuyo centro construyeron una isla donde había un cenador al que se accedía en barca (de hecho a uno de los muros situado en esta zona se le sigue llamando "el embarcadero"). También existió un pequeño edificio que ocultaba la noria, la cual surtía de agua a este jardín, al igual que a los demás jardines, al huerto y al palacio.


Desgraciadamente toda esta zona se roturó y no queda ningún resto de todo lo que allí hubo.

En la restauración de 2008, se montó un laberinto en su recuerdo, pero con la idea de "ser un camino de encuentro y homenaje a científicos y visionarios".


Detalle del laberinto del Juego de la Oca.


Según el autor del Jardín de la Oca, existen dos clases de laberintos, unos en los que a través del camino y con altos muros se debe salir, eligiendo el camino a seguir; y otros, que son metáforas del camino de la vida, es un laberinto de sanación.


CARBONES. Casilla 45.


Lignitos del Albiense (Cretácico). Su edad es de 95 a 105 millones de años. Su procedencia es de Ariño (Teruel), comarca de Andorra-Sierra de Arcos. Aunque también son abundantes en Andorra, Utrillas, Gargallo, Mas de las Matas, Montalbán, Escucha; y también en el período terciario de Mequinenza (Zaragoza).


Está representado, en este caso, como un círculo lleno de carbón.


ALABASTROS. Casilla 50.


Son yesos con textura alabastrina, del período del Mioceno. Entre 15 y 20 millones de años. Provienen de Fuentes de Ebro, en la comarca de Zaragoza. Y también es típica del centro de la Depresión del Ebro (Quinto, Azaila, La Zaida, Velilla de Ebro), y en la cuenca del Bajo Jiloca.


LA CÁRCEL. Casilla 52.


En esta casilla hay una representación de siete de las catorce rocas que podemos encontrar a lo largo del Jardín de las Rocas.


CANTOS RODADOS. Casilla 54.


Son gravas y bloques del Cuaternario, con una datación de menos de dos millones de años. Proceden de Hostal de Ipíes, en la comarca del Alto Gállego.


LA MUERTE EN EL JUEGO DE LA OCA. Casilla 58.


Nos alejamos de la zona donde se ubicaba el antiguo jardín romántico, y volviendo sobre nuestros pasos, pasamos por entre las dos rocas que representan en el juego a la muerte, "entendida como el tránsito de un estado de equilibrio entre la dualidad de cada persona. A la izquierda la arenisca que representa el lado masculino; y a la derecha el alabastro, la parte femenina".


HALITAS, Y al fondo LA MUERTE DEL JUEGO DE LA OCA. Casilla 59.