SAN JUAN DE BUSA, UNA DE LAS JOYAS DEL CONJUNTO IGLESIAS DE SERRABLO. BIESCAS (HUESCA).


Plano de las iglesias del Serrablo septentrional.


Ya comentamos en otro anterior artículo sobre san Pedro de Lárrede, estas enigmáticas iglesias, conocidas como "Iglesias del Serrablo o del círculo de Lárrede". Os remito a la bibliografía donde tenéis el enlace. Hoy hablaremos de una de las más originales: San Juan de Busa.


Nos encontramos en Huesca, en la comarca del Alto Gállego (margen izquierda del río) y en el territorio histórico del Serrablo (hoy entendemos como Serrablo al territorio que comprende la cuenca del río Gállego en el Prepirineo, la franja que va desde "la Tierra de Biescas, al norte, hasta las Sierras Exteriores de Monrepós y Guara, al sur, residiendo su cabecera en la localidad de Sabiñánigo). En él podemos admirar una serie de iglesias con características comunes que conforman las llamadas "Iglesias mozárabes serrablesas" o "Iglesias del círculo larredense". Conjunto de templos, todos situados entre las localidades de Sabiñánigo y Biescas, fechados entre los siglos X-XI, que hasta épocas recientes pasaron desapercibidos para muchos, y aún hoy en día, no son del todo conocidos por la mayor parte de la población.


En el año 1922 un aficionado a la caza puso en conocimiento del investigador Rafael Sánchez Ventura la existencia de un templo situado en Lárrede, muy cerca de Sabiñánigo, pequeño y que estaba en precarias condiciones. El investigador acompañado del fotógrafo Joaquín Gil Marraco y varios amigos, realizó la primera visita a esta iglesia, haciendo Gil Marraco las primeras fotografías de un hallazgo excepcional: el conjunto de iglesias medievales localizadas en esta zona del Serrablo. Años más tarde, en 1933, Sánchez Ventura, junto al historiador y arquitecto conservador de monumentos, don Francisco Íñiguez publicó las investigaciones que habían realizado sobre ellas en el artículo. "Un grupo de iglesias del Alto Aragón", en la revista "Archivo Español de Arte y Arqueología", catalogándolas de esta manera: "parecen traducir estas iglesias un mozárabe mal interpretado y peor conocido, de principios perdidos y lejanos, algo así como un sentido tradicional sin modelos directos", sentando la opinión de que estos pequeños templos eran iglesias de estilo mozárabe.


Plano fotografíado de la obra: DURÁN GUDIOL, A. y BUESA CONDE, D.: Guía monumental de Serrablo


San Juan de Busa.


Desde ese momento las opiniones estuvieron divididas, ya que al no tener suficiente documentación sobre ellas, no se pudo plasmar ninguna teoría con rotundidad. Actualmente el estado de la cuestión está en la misma tesitura, para unos son templos de estilo mozárabe, realizadas en el siglo X (960-1000); y para otros son iglesias con características de un románico primitivo o lombardo , con ciertas influencias locales (con rasgos visigóticos, en las más primitivas, carolingios y árabes), del siglo XI (1060-1070). Pero en lo que sí se ponen de acuerdo es en aceptar la singularidad de todos estos edificios que presentan rasgos comunes y están emplazados en un radio geográfico cercano. Es decir todo induce a pensar que estas iglesias fueron construidas en un corto espacio de tiempo, por maestros de obras relacionados entre sí, quizás para ayudar a la repoblación de toda esta zona.


Conocida es la presencia de población mozárabe en este territorio, cuando, tras la caída de los visigodos, la tomaron los musulmanes; y también de carolingios, que ansiaban extenderse hacia el sur. Tras la conquista cristiana, a ella fueron a vivir pobladores procedentes de la "Corá musulmana de Huesca", momento en el que fueron fundados o rehabilitados diversos monasterios (la mayoría hoy desaparecidos), como san Martín de Cercito, san Andrés de Fanlo..., practicandose en ese momento hasta el año 1070 el rito mozárabe, siendo sustituido por la liturgia romana por el rey Sancho Ramírez. Ya en el siglo XII la mayoría de estos pequeños cenobios, anexionados a la Corona de Aragón, dependían del poderoso monasterio de san Juan de la Peña.


Estado en el que se hallaba la iglesia de san Juan de Busa con anterioridad a su restauración en 1977.


La iglesia más completa es la de san Pedro de Lárrede, y con ella las de san Bartolomé de Gavín, san Juan de Espierre, san Miguel de Otal, san Úrbez de Basarán (hoy en Formigal), santa Eulalia de Susín, santa Eulalia de Orós Bajo, san Martín de Oliván, san Juan de Busa, san Andrés de Satué, santa María de Isún de Basa, iglesia de Javierrelatre, san Martín de Arto, san Pedro de Lasieso, san Miguel de Latre, san Miguel de Orna, san Juan de Orús, y san Martín de Ordovés (habitualmente están abiertas, Busa, Ordovés y Oliván, las restantes hay que avisar para poder verlas por su interior).


Como ya hemos comentado, muchos estudios se han realizado sobre el tema, pero su difusión y recuperación (ya que estaban en un estado de conservación muy deplorable), se debió, en su mayor parte, al historiador Antonio Durán Gudiol, y a Julio Gavín Moya, impulsores ambos de la "Asociación de Amigos del Serrablo", que tanto ha hecho por este conjunto de obras de arte aragonesas.


Fototeca de la Diputación de Huesca. José Oltra Mera. San Juan de Busa.



Exterior san Juan de Busa.


Hoy hablaremos de san Juan de Busa, en el municipio de Biescas, situada a medio camino entre las localidades de Oliván a Lárrede y en un paraje natural precioso. Es una de las más pequeñas y originales, y la que menos cambios ha sufrido desde su construcción. De ella no se tienen casi noticias, no aparece en las nóminas diocesanas de la época, solo se conoce que debió de ser ordenada construir por el noble Ramón Guillén y su esposa Sicardis, entre 1060 y 1070, ya que en el testamento del primero, realizado en 1094, encargaba a Berenguer Gombal que "dispusiese de los medios necesarios para que cada año ardiera en San Juan de Busa una lamparilla de aceite durante el Adviento y la Cuaresma".


Podemos aventurar que estamos ante la antigua parroquia de una población medieval desaparecida. Así mismo, estamos ante una iglesia inacabada, ya que la bóveda del ábside no se terminó, y carece de torre-campanario. Como curiosidad decir que su portada presenta la única decoración esculpida de todo el conjunto de iglesias serrablesas. Sus constructores tomaron como modelo la cercana iglesia de san Pedro de Lárrede, máximo exponente de la arquitectura de esta zona, pero con una técnica menos depurada, hasta el extremo que por ello renunciaron a levantar la bóveda que en un principio estaba proyectada, como luego veremos.


Fachada meridional iglesia de san Juan de Busa.


Estamos ante una iglesia realizada en sillarejo rectangular aparejado a soga y tizón en hiladas regulares. Se usaron pequeños bloques de piedra procedentes de las canteras que se encuentran diseminadas por la zona. Se colocaban en hiladas horizontales, y por ser tan regulares, las piezas encajaban perfectamente sin apenas utilizar argamasa. En caso de tener que darles forma, se trabajaban a golpe de maza.


El presbiterio y la nave se ven claramente separadas por un rehundido que podemos observar en la fotografía del exterior del templo.


Ábside de la iglesia.


El ábside sigue el estilo serrablés, con friso de baquetones entre molduras en la parte superior (de posible herencia árabe), mientras en la inferior se abren cinco arcos ciegos que apoyan en seis lesenas (de raigambre carolingia), formando cinco paños. En el centro se abre la típica ventana aspillerada que ilumina el interior del templo.


Tejado del ábside.


Lo interesante de san Juan de Busa es la curiosa elevación del tejado del ábside (asemeja la quilla de un barco). Con seguridad se conoce que la iglesia iba a ser cubierta con bóveda de cañón la nave; y de horno, el ábside (porque en el interior de la iglesia se conservan los arranques de los arcos fajones). Pero bien, porque la bóveda, una vez hecha, se derrumbó; o porque el maestro de obras, aunque conocía la técnica por el ejemplo de la cercana iglesia de san Pedro de Lárrede, no se atrevió a realizarlas, pensando en que no soportarían el peso. Motivo por el cual las sustituyó por una techumbre de madera que incluía también el ábside, con lo que tuvo que elevar la parte superior de éste, con hiladas de sillares; cubriendo todo el templo con la mencionada techumbre de madera, con tejado a dos aguas.


Detalle del friso de baquetones.


Por encima de la arquería se disponen una serie de "rollos o baquetones redondeados, en disposición vertical, precedido por otra moldura convexa", y sobre ellos dos hiladas de sillarejo formando la cornisa.


Arcos ciegos del tambor del ábside, en cuya parte central se abre el vano de iluminación interior.


Vano central de medio punto aspillerado, abocinado de doble derrame, que permite la entrada de luz en el presbiterio.


Hastial occidental.


En el muro occidental se abre una de las ventanas más famosas del arte medieval aragonés, como luego veremos. Debajo del mencionado vano se observa que existía otra puerta de entrada, descentrada hacia la izquierda. Ésta fue tapiada en la restauración del templo en 1977 por considerar que no era original, sino que había sido abierta posteriormente a la construcción de la iglesia.


Fotografía en la que vemos el muro occidental antes de la restauración de 1977.


En ella podemos ver la entrada a la iglesia que fue tabicada, como ya hemos comentado, por entender que no era original del edificio. Aunque varios historiadores defienden lo contrario.


Fotografía: José Galiay Sarañana. A.H.P.Z.


Vano del muro occidental.


En el muro occidental se abre la famosa ventana rehundida de tres vanos formados por dos fustes cilíndricos y tres arquitos de herradura, seña de la "Asociación de Amigos del Serrablo". Esta ventana fue salvada del expolio, ya que la desmontaron e iba a ser vendida.


Muro meridional.


En este muro sur se sitúa la puerta de entrada a la iglesia, y en la parte superior se abren tres vanos, de diferentes estructuras, enmarcados con falsos alfices rehundidos. En esta fachada se abren los vanos, ya que es disfruta de más luz solar, en cambio en el muro septentrional no se abre ningún vano.


Portada de la iglesia.


La portada principal, abierta en el muro meridional, está formada por un alfiz que enmarca un arco de medio punto que rodea, a su vez, un falso arco de herradura (el arco de medio punto remata en dos impostas laterales terminadas en pico lo que le da aspecto de arco de herradura).


Decoración de la portada.


En la arquivolta exterior vemos la única decoración que se conserva en este conjunto de iglesias serrablesas, una cenefa de festones y palmetas en bajorrelieve. Algunos autores (Cayetano Enríquez de Salamanca) afirman que es una inscripción en caligrafía cúfica, alabando a Dios: "la ilaha illa Allah" (no hay más Dios que Alá). Otros realizan una interpretación astrológica de estos símbolos (Juan F. Esteban); o incluso lo relacionan con el románico jaqués (F. Galtier).


Interior de la iglesia.


En el interior nos encontramos una iglesia de una sola nave, pequeña y rectangular, con ábside semicircular, pero carente de bóveda de horno, ya que la techumbre de madera de la nave se prolonga hasta cubrir el ábside. El presbiterio está atrofiado, cosa común en estos templos.


Con toda seguridad el interior estaba encalado y pintado al fresco con escenas de las Sagradas Escrituras, pero no se conserva ningún resto en Busa (alguno queda en la de Susín).


Interior de la iglesia.


Vista de la nave hacia los pies, al fondo el vano símbolo de la "Asociación de Amigos del Serrablo", y bajo él, la antigua puerta que se cerró en la rehabilitación de 1977.


Detalle de la antigua portada que fue tabicada.


Se abre en arco de medio punto dovelado, sostenido por un dintel monolítico, como podemos ver en el interior de la puerta de entrada, hoy único acceso al templo.


Muro septentrional del interior de la iglesia.


En los muros mayores del interior vemos pilares adosados que están cortados por dobles columnas en su parte intermedia. En la parte superior, sobre los mencionados pilares vemos el inicio de los arcos fajones que debían sustentar la bóveda de cañón que no llegó a construirse, haciéndolo posteriormente con techumbre de madera y tejado a dos vertientes.


Tanto la de san Pedro de Lárrede como la de Busa se construyeron para sustentar bóvedas de piedra, nos lo demuestran los pilares adosados que servirían para sustentar el empuje de los arcos de la bóveda que no se llegó a levantar. La de Lárrede aún la conserva, pero parece que los constructores de Busa aunque la proyectaron, no se atrevieron a realizarla


Detalle de las columnas adosadas y los pilares de los muros del interior de la iglesia.


Las columnas son de doble fuste con grandes losas a modo de basa y capitel, situadas en cada uno de los muros laterales.


Vano distintivo de la "Asociación de Amigos del Serrablo".


La iglesia, tras estar largo tiempo en estado de ruina, fue restaurada en 1977, consolidando sus muros, reconstruyendo su cubierta y tapiando la puerta situada a los pies de la iglesia. Esta rehabilitación fue posible gracias a la Asociación de Amigos del Serrablo; corporación cultural con sede en Sabiñánigo, creada en mayo de 1971 por Antonio Durán Gudiol; y por Julio Gavín Moya, la cual ha sido distinguida con numerosos premios por su labor por toda esta preciosa comarca, no solo la rehabilitación de los edificios, sino también por sus iniciativas culturales, como fueron los Conciertos "A son de Busa" que se organizan en la explanada de san Juan de Busa, donde música y patrimonio se dieron la mano. Esta asociación creó su logotipo a partir de la ventana trifora de san Juan de Busa, todo un símbolo.


Las iglesias del Serrablo fueron consideradas Monumento Histórico-Artístico el 29 de septiembre de 1982. El entorno de la iglesia de San Juan de Busa fue declarado Bien de Interés Cultural y publicado en el Boletín Oficial de Aragón el 20 de febrero de 2004.



Hasta aquí nuestro vuelo por esta preciosa y bendita tierra, llena de historia y de arte. Espero qué os haya gustado y sobre todo que visitéis Serrablo, no os arrepentiréis.



Hasta el próximo vuelo.



BIBLIOGRAFÍA:


-DURÁN GUDIOL, A.: Arte altoaragonés de los siglos X y XI, CAZAR, Sabiñánigo, 1973.


-DURÁN GUDIOL, A. y BUESA CONDE, D.: Guía monumental de Serrablo, Amigos de Serrablo, Zaragoza, 1981.


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- El debate de las iglesias del Serrablo:

https://www.romanicodigital.com/sites/default/files/pdfs/files/HUESCA_El_Debate.pdf


-Amigos del Serrablo. https://www.serrablo.org/


-VIDAL LÓPEZ, Carlos Juan: Difusión digital del Patrimonio arquitectónico aragonés 1/2 memoria: Iglesias del Serrablo: https://zaguan.unizar.es/record/31523/files/TAZ-TFG-2014-1920.pdf


-El viaje de la Libélula: San Pedro de Lárrede y las iglesias "Círculo Larredense", en el Alto Gállego- Serrablo (Huesca):

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