Antigua casa de Tomás Castellano, obra del Arquitecto Teodoro Ríos. 1920. Zaragoza.


Plaza de los Sitios, a la derecha el edificio de Tomás Castellano, obra de Teodoro Ríos en 1920; a la izquierda la casa de Alejandro Palomar de la Torre, proyectada por Regino Borobio Ojeda en el año 1930.

Durante la Guerra de la Independencia, los zaragozanos lucharon contra el ejército francés hasta la extenuación. Amplias zonas de la ciudad sufrieron, entre junio de 1808 y febrero de 1809, graves daños. Una de los sectores más castigados se situó en el entorno de la basílica de Santa Engracia y su extensa Huerta. Al finalizar la contienda, la ciudad poco a poco se fue configurando, abriéndose en un principio el Paseo de la Independencia, la Glorieta de Pignatelli, que luego se convertiría en la plaza de Aragón; surgiendo la idea burguesa de construir una ciudad nueva, diferente a la que existía antes de los Sitios de Zaragoza.

Otro acontecimiento importante sacudió la ciudad en el siglo XIX. El ayuntamiento queriendo recordar la valentía del pueblo en su lucha contra el ejército francés en la Guerra de la Independencia, quiso conmemorar el Centenario de los Sitios de Zaragoza. Por tal motivo , en 1902, se creó una Junta Magna para organizar tal evento. Esta Junta estaba formada por integrantes de la Real Sociedad Económica de Amigos del País y por representantes aragoneses más significativos.


En el plano que realizó Casañal en 1911 de Zaragoza, podemos ver en la parte inferior (señal roja) lo que era la Huerta de Santa Engracia, en donde se situó la Exposición Hispano-Francesa, futura plaza de los Sitios (en el nº 178 del plano, se sitúa la Basílica de Santa Engracia).

En 1907 el Estado entregó una subvención de 2.500.000 pesetas, y el Ayuntamiento cedió gratuitamente varios solares de lo que era la Huerta de Santa Engracia, comprendidos desde lo que hoy es el Paseo de la Mina hasta la calle Isaac Peral; y desde la calle san Miguel hasta el Paseo de la Constitución, para celebrar en ellos el evento, que recibió el nombre de "Exposición Hispano-francesa"; llevándose a cabo desde el 1 de mayo al 6 de diciembre de 1908. Fotografía: Plano de 1911 de Dionisio Casañal y Zapatero. Ayuntamiento de Zaragoza.

Cartel de la Exposición Hispano-Francesa de 1908


Esta Exposición cambió totalmente el centro de nuestra ciudad, rompiendo con la trama urbana tradicional de origen romano (Forcadell, Yeste y Borras). Se construyeron una serie de arquitecturas efímeras, que se desmontaron, tras el acontecimiento, y también varios edificios oficiales que han perdurado en el tiempo, como el Museo de Bellas Artes; el edificio de la Caridad; la Escuela de Artes y Oficios y Comercio; y el Colegio Gascón y Marín (también se conservan el monumento a los Sitios, en el lugar donde fue concebido; y el Kiosko de la música, trasladado al Parque Grande José Antonio Labordeta).

Fotografía: Exposición Hispano-Francesa de 1908. Coyne. A.H.P.Z.


Estos edificios fueron construido en el extremo oriental de la "plaza", en la zona más próxima al río Huerva (a la derecha de la fotografía), dejando los demás espacios, más cercanos a "la trama urbana", para construir edificios para viviendas (zona izquierda de la fotografía).

Fotografía: Archivo Arribas. A.H.P.Z.


Plaza de los Sitios. Al fondo al antigua casa de Tomás Castellano.


Ya hemos comentado que a finales del siglo XIX, la ciudad iba a cambiar su aspecto. En 1861 el arquitecto José de Yarza Miñana redactó su Plano Geométrico de Zaragoza, y entre las obras que se planteaban en él, destacaba la urbanización de la Huerta de Santa Engracia. También hay que destacar la labor del arquitecto municipal Ricardo Magdalena (1876-1910), que también desarrolló una gran labor en el urbanismo de principios del siglo XX, poniendo las bases de la expansión de la ciudad, con proyectos como la urbanización de la Huerta de Santa Engracia, entre otros. Y, así mismo, la existencia de una nueva generación de arquitectos, que tras la Exposición Hispano-francesa, cambiarán el aspecto de la ciudad, con un nuevo plan urbano llevado a cabo por el entonces arquitecto municipal Miguel Ángel Navarro Pérez, cargo que ocupó desde 1920 hasta 1956.

En lo que respecta a la Plaza de los Sitios (en aquella época Plaza de Castelar, desde 1939 plaza de José Antonio y actualmente Los Sitios), tras esta Exposición, poco a poco se fue configurando, convirtiéndose más que en una plaza, en un pequeño parque en pleno centro de Zaragoza. A partir de 1909 el Ayuntamiento comenzó a urbanizarla, en donde se fueron construyendo una serie de edificios, de iniciativa privada, rodeando a la misma. En ellos trabajaron los mejores arquitectos de la época, al igual que en las calles adyacentes, que se fueron abriendo, como Felipe Sanclemente, Joaquín Costa, Jerónimo Zurita e Isaac Peral, con edificios "que corresponden a la madurez de casa de renta burguesa". En los que la planta baja correspondía a la propiedad y los pisos superiores eran arrendados. Construcciones en las que podemos ver estilos diversos, desde el eclecticismo hasta el racionalismo, dentro de un estilo más moderno y sobrio que en otros edificios de principios del siglo XX.


En el presente estudio vamos a comentar el edificio también conocido como sede de la Fundación de Ibercaja, con fachada a la calle Joaquín Costa nº 13 (también a través de las tres puertas de la planta baja de la calle San Clemente se puede acceder a la Fundación). La entrada a viviendas u oficinas (actualmente) se verifica por la calle Felipe Sanclemente nº 26. El edificio está inmerso en una propensión arquitectónica más "cosmopolita", sin volver la vista a lo local. Tendencia que comenzó a reflejarse en los edificios a partir de la primera mitad de los años 20 del siglo veinte.


En el año 1920, el diputado conservador por el distrito Zaragoza-Borja (1910-1923) el empresario don Tomás Castellano y Echenique, marqués de Jaral, contrató al arquitecto zaragozano Teodoro Ríos Balaguer, para realizar el proyecto de una casa para viviendas de alquiler en un solar de su propiedad situado en una amplia parcela con tres fachadas, una a la plaza de los Sitios, otra a la calle Sanclemente y la tercera a la calle Joaquín Costa.

En el mismo año de 1920 se pidió otra licencia de obras para seguir la obra; volviendo a pedir un año más tarde un nuevo permiso al ayuntamiento para aumentar la altura del edificio; finalizándose la obra en 1929.

El arquitecto zaragozano Teodoro Ríos Balaguer, trabajó exclusivamente en Zaragoza, por ese motivo es un buen exponente para conocer la evolución de la arquitectura en la ciudad durante en el siglo XX, como bien nos comenta Martínez Verón, ya que paso : desde el "Historicismo hasta el Estilo Internacional, pasando por el Racionalismo de los años 30 y el Clasicismo Monumentalista de la posguerra". Pero Teodoro Ríos siempre fue un arquitecto sobrio, tomando las influencias de los diferentes estilos de una manera personal y equilibrada, nunca caía en los excesos decorativos. Fue arquitecto provincial desde 1919 hasta su muerte, en Barcelona, en 1969.


Estamos ante un edificio formado por semisótano, planta baja y cinco alturas, separadas por impostas en listel, en las que se distribuyen armoniosamente una serie de vanos, unos adintelados y otros en arco carpanel.

El arquitecto proyectó la obra en un estilo clásico, dentro del típico eclecticismo característico de primeros del siglo XX. En la fotografía vemos el chaflán, punto de unión de la calle Sanclemente y la plaza de los Sitios, que presenta una serie de miradores cerrados. La parte superior, abierta, es el añadido posterior, para el que pidieron licencia en 1921.


La entrada principal se verifica por el chaflán situado entre la plaza de los Sitios y la calle de Felipe Sanclemente. La portada se abre en arco de medio punto, enmarcada por una moldura saliente, y flanqueada por dos ventanales también en arco de medio punto, bajo los que se abren pequeñas ventanas del semisótano.


Detalle la forja de la puerta de entrada al edificio de viviendas.

En la fachada de la calle San Clemente, vemos el juego de grandes ventanales rehundidos y balcones, unos adintelados y otros, con arcos de medio punto; También balcones individuales y corridos. Se abren dos vanos por piso, cerrando el muro derecho con un eje de miradores.

En la parte baja del edificio se abren tres puertas que comunican con el edificio ocupado por la Fundación Ibercaja, que tiene su entrada principal en la calle Costa nº 13.

Los motivos decorativos de las rejerías de los balcones se repiten en todas las fachadas.


La fachada de la Plaza de los Sitios, en relación con la disposición de los vanos, sigue el mismo planteamiento de la de la calle Sanclemente; aunque, en este caso, con cuatro vanos por piso. En cambio carece de miradores.


Detalle de la decoración de la fachada de la Plaza de los Sitios.

La amplitud de la superficie del solar hizo posible la realización de un jardín en la calle de Joaquín Costa nº 13, que actualmente es la entrada principal a la Fundación Ibercaja. Se puede decir que es un edificio dentro de otro edificio, ya que tiene entrada individualizada con respecto al edificio de viviendas. Esta parte, que ocupa la Fundación, consta de semisótano y planta baja, que fueron acondicionados para su función cultural.


En el año 1935, esta parte se inauguró como dispensario antituberculoso, transformándose en 1952 en una clínica para enfermedades del torax, clausurándose en 1997. En 1999, quisieron convertirlo en sede del Espacio Goya, proyectó que no llegó a cuajar.

Fotografía: Juan Mora Insa. A.H.P.Z.


En diciembre del año 2002, la entidad propietaria, presentó un proyecto de acondicionamiento de las plantas baja y sótano para destinarlas a Centro Cultural. LLevándose a cabo en 2004 por parte de los arquitectos Clemente Pardina Miranda y Aurelio Vallespín Muniesa, para reutilizar parte para la Fundación Ibercaja Zentrum, inaugurándose el 15 de noviembre de 2005. Recibiendo en noviembre de 2006 el Premio Accesibilidad promovido por Fundación DFA y el Colegio de Arquitectos.

Entrada a la Fundación Ibercaja.

Fachada del edificio hacia la calle Costa.

Fuente decorativa en el jardín del edificio.

Valla que rodea el edificio por la parte de la calle Costa.

Hasta aquí el recorrido por uno de los edificios más bonitos de la Plaza de los Sitios, espero qué os haya gustado.


Hasta el próximo vuelo.



BIBLIOGRAFÍA:

-VV.AA.: Zaragoza en 1861. El plano geométrico de José Yarza. Zaragoza, Diputación Provincial "Institución Fernando el Católico", 2019:https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/32/07/_ebook.pdf

-VV.AA.: La ciudad de Zaragoza de 1908 a 2008. Actas del XIII Coloquio de Arte Aragonés. Zaragoza. Institución Fernando el Católico y Departamento de Historia del Arte de Zaragoza, 2009.

- Teodoro Ríos Balaguer, arquitecto del edificio de la EEAD-CSIC. Biografía y obra: https://digital.csic.es/bitstream/10261/170862/19/8.%20%20PtoInfCompl_TRios.pdf

-MARTÍNEZ VERÓN, Jesús: Zaragoza arquitectura siglo XX: https://zaragozaarquitecturasigloxx.com/2017/05/16/casa-de-tomas-castellano/

-MARTÍNEZ VERÓN, Jesús: Zaragoza arquitectura siglo XX. Tipologías (blanco y negro): https://books.google.es/books?id=_TWVDAAAQBAJ&pg=PA245&lpg=PA245&dq=teodoro+r%C3%ADos+1920&source=bl&ots=2su3pS1gO1&sig=ACfU3U0DpdIU-KxSGh6jrqrw3DhIDNw00A&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwifkIjE3KTpAhUq8uAKHb7wBOwQ6AEwCnoECAsQAQ#v=onepage&q=teodoro%20r%C3%ADos%201920&f=false

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