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Comunión de los Reyes de Aragón y Duda de santo Tomás. Museo Provincial de Zaragoza.




Iglesia de san Miguel Arcángel. Daroca.


Daroca fue fundada por los musulmanes (siglo IX-XI) para poder controlar el Valle del Jiloca. Estamos ante una ciudad que se adapta al terreno en la que se sitúa, y está rodeada por una serie de elementos defensivos que conformaban un potente conjunto fortificado, que se levantó entre los siglos XIII y XVI (murallas, torres, torreones, portadas…, a lo largo de la muralla se contabilizan ciento catorce torreones).


Es uno de los conjuntos monumentales más interesantes de la zaragozana comarca del Campo de Daroca, pero quizás algo desconocida. Es una ciudad que rebosa nobleza y esplendor, con una importante historia que se refleja en un impresionante legado monumental.


Uno de los monumentos que se pueden visitar es la iglesia de san Miguel Arcángel. El templo se inició a mediados del siglo XII, alargándose su construcción hasta el siglo XV. Fue comenzado en estilo tardo-románico y terminado en un gótico primitivo. De época románica conserva el ábside semicircular, de cinco paños, separados por una serie de columnas triples, y rematados con un friso de arquillos ciegos apeados en capiteles de finas columnas, sobre la que descansa una cornisa con modillones de rollos, de tradición islámica.


La portada es del siglo XII, con cinco arcos de medio punto y un tímpano en el que se representa a Cristo en majestad en la almendra mística rodeado de los símbolos de los cuatro Evangelistas.


El templo en el siglo XVIII sufrió una amplia reforma interior, y posteriormente, desde 1940 hasta 1970. Estas rehabilitaciones han eliminado añadidos, devolviendo al templo su aspecto original, sobre todo en el año 1946, suprimiendo toda la decoración barroca, apareciendo durante estos trabajos las pinturas que hoy os presento.



Pinturas de la iglesia, hoy conservadas en el Museo Provincial de Zaragoza.


Hoy vamos a comentar dos pinturas realizadas, en origen al temple sobre un enlucido de yeso, y que se incluían en la decoración de la capilla dedicada a la Santísima Trinidad y a santo Tomás, situada en el lado derecho de la iglesia de san Miguel Arcángel.




Pinturas de la iglesia de san Miguel de Daroca. Museo Provincial Zaragoza.


En la rehabilitación del año 1943 se pensó arrancar las pinturas para "fijarlas de nuevo una vez consolidado el muro" y solucionar el problema de una grieta que existía. Sin embargo, las pinturas fueron arrancadas, siendo restauradas en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, y conservadas en el Museo Provincial de Zaragoza, donde se encuentran en la actualidad, ya que la capilla donde se ubicaban, fue derribada por el arquitecto Manuel Lorente Junquera en los años 60 del siglo XX.



Pinturas en su lugar de origen, antes de ser restauradas.


En la fotografía de Juan Mora Insa vemos las pinturas tal y como estaban dispuestas en la capilla de la Santísima Trinidad y santo Tomás, en dos frisos horizontales superpuestos.


Esta capilla estaba dedicada a un importante personaje darocense, que ayudó al rey Pedro IV en la Guerra de los dos Pedros, y defendió la ciudad de Daroca: don Gil Garlón mayor. Ambas pinturas formaban parte de un retablo, con un sotabanco decorado con motivos geométricos; y coronado por un friso ornamental (con una hilera de casas y las figuras de seis apóstoles), que ha desaparecido. El conjunto se completaba con dos ángeles turiferarios flanqueando el retablo, estos ángeles aparecieron en las obras de rehabilitación de 1946. Sobre el ángel del lado derecho se encontraban las armas de Gil Garlón; y a los pies del ángel del lado izquierdo, una inscripción que recordaba que la capilla de la Santísima Trinidad y santo Tomás estaba dedicada al alma de don Gil Garlón mayor: : "CAPIELLA: ES: FECHA:AREVERENCIA:DE LA : TRINIDAD E GLORIA: ET CH: E: SANTO TOMAS APOSTOL: E ARGIO DE ANIMA: D: DON: GIL: GARLON: MAYOR: EL ANA: DL QUAL: SEIA: EN LA GLORIA: D: PARADISO: AMEN".

Estos ángeles se conservaban en el Ayuntamiento de Daroca, hoy no se conoce su paradero.


Las pinturas, a modo de friso en horizontal, se situaban en dos niveles, en el inferior se ubicaba la Duda de santo Tomás; y en el inferior, la comunión de los reyes de Aragón.


El retablo está atribuido al mismo pintor que realizó el retablo mayor de la iglesia, conocido como "Maestro de san Miguel de Daroca", dedicado a la coronación de la Virgen, dentro de un estilo gótico lineal avanzado. Según Josep Gudiol Ricart, de principios del siglo XIV; aunque otros autores lo fechan entre 1360-1380.


Las fjguras se representan con un canón alargado, perdiendo el hieratismo del estilo anterior, mostrando una mayor naturalidad, destacando el cromatismo en rojos, azules sobre blanco; y dorados, sobre todo en los nimbos de santidad y coronas reales; consiguiendo una "elemental volumetría en el sombreado de los paños", aunque aún encontramos el trazado de los "contornos y el uso de fondos planos".



Duda de santo Tomás.


La primera de ellas, situada en la parte superior, representa la Duda de Santo Tomás, mostrándole Jesús la llaga del costado. A ambos lados varios apóstoles en posición erguida.


En las grecas inferiores y superiores podemos ver el escudo de los Gil Garlón




Duda de santo Tomás.


Los personajes están representados bajo arcos trilobulados, separados por compartimentos con líneas en zig zag, alternando el color blanco y rojo, lo que da dinamismo a las escenas.


En cada compartimento aparece la figura de un apóstol, exceptuando la parte central izquierda, en la que aparece Cristo mostrando sus llagas a santo Tomás.




Apóstol. Duda de santo Tomás.


Sobre un fondo neutro, se representa al apóstol vistiendo túnica azul-verdosa, manto rojizo y sandalias. Su cabeza, como las del resto de los personajes, aparece nimbada, y como ya hemos comentado, bajo una airosa arquería gótica; y portando en su mano derecha un libro sagrado.




Duda de santo Tomás.


En la parte central aparece Cristo resucitado, mostrando la llaga de su costado al incrédulo santo Tomás que introduce los dedos de su mano derecha dentro de la llaga de Jesús.


Jesús cubre su desnudez con una túnica oscura, va descalzo mostrando las llagas de sus pies. Porta en su mano izquierda la bandera del triunfo de su Resurrección, mientras eleva su mano derecha en la que presenta la herida infringida por los clavos de su crucifixión. Su cabeza la rodea un nimbo dorado. A su derecha, se presenta a santo Tomás, de menor tamaño, que eleva sus ojos hacia Jesús, e introduce su mano izquierda en la llaga del costado, mientras en su mano derecha lleva un libro sagrado.


El tema de la duda de santo Tomás es un pasaje del Nuevo Testamento (juan 20:24-29), en el que habiéndose aparecido Cristo resucitado a los apóstoles y no estando Tomás entre ellos, éste se negó a creer en su Resurrección hasta que no tocase con sus manos sus heridas. Jesús se apareció de nuevo a los apóstoles, estando Tomás presente, le instó a que introdujese sus manos en la llaga de su costado. Ese es el momento representado en esta pintura.




Apóstoles de la Duda de santo Tomás.


Los apóstoles aparecen erguidos, vistiendo túnicas cubiertas con mantos de color azul y rojo, sandalias y portando en sus manos, libros sagrados.




Apóstoles de la Duda de santo Tomás.


Parte muy deteriorada de las pinturas



Apóstol de la Duda de santo Tomás.


Todos los apóstoles se disponen en diferentes actitudes.


Comunión de los Reyes de Aragón.


En la parte inferior se representaban a los reyes de Aragón, Pedro IV el Ceremonioso (1336-1387), y su esposa la reina Sibila de Fortiá, muy ligados a la colegiata de santa María de Daroca (donaron en 1348 la Custodia de los Santos Corporales a la colegiata de Daroca, magnífica obra realizada por el escultor y orfebre barcelonés, Pedro Moragues), recibiendo la comunión de manos de Jesús sacerdote. En realidad es una exaltación eucarística.


A la derecha de la escena principal se encuentran diversos personajes, insertos en casetones de forma jerarquizada, que asisten a la celebración eucarística.




Escena principal comunión de los Reyes de Aragón.


El eje de la composición la forma Cristo sacerdote, flanqueado, a la izquierda, por la reina Sibila, a la que se dispone a dar la comunión; y a la derecha, el rey Pedro, que contempla con devoción la escena.




Sibila de Fortià.


La reina Sibila de Fortià (1350?-1406), fue la cuarta esposa del rey Pedro IV el Ceremonioso, ambos fueron los que donaron la custodia de los Sagrados Corporales, actualmente conservada en el museo Colegial de Daroca. Hija de Berenguer de Fortiá y de Francisca de Vilamari, casó en primeras nupcias con el noble aragonés Artal de Foces, camarlengo de la reina Leonor de Sicilia, mujer de Pedro IV. Al enviudar Sibila, en 1374, pasó a ser dama de la reina, convirtiéndose en la amante del rey, con el que tuvo una hija, Isabel.


Al morir la reina Leonor, contrajo matrimonio en 1377 con Pedro IV, siendo coronada, en 1381, reina consorte de la Corona de Aragón en La Seo de Zaragoza, a cuyo acto no acudieron ni los hijos del rey ni la mayor parte de la nobleza aragonesa. Las relaciones con sus hijastros fueron muy tensas, sobre todo con el príncipe Juan. Al morir el rey en 1387, la reina fue perseguida viéndose obligada a renunciar a la herencia real, retirándose finalmente al convento de san Francisco de Barcelona, donde murió en 1406, siendo enterrada en la catedral de la ciudad condal.


La reina Sibilia, está representada como una joven de cabello rubio ondulado, coronada y vestida con una túnica sobre la que porta un manto rojizo. Está arrodillada y con las manos juntas en actitud de adoración, contemplando a Cristo sacerdote, que le ofrece la forma con las iniciales IHS.




Cristo sacerdote.


Cristo aparece, sentado en un trono de piedra, sobre un fondo estrellado, revestido con túnica blanca cubierta por la casulla sacerdotal, bajo la que asoma la estola. LLeva en su mano izquierda el hostiario, recipiente en el que se guardan las formas; mientras con su mano derecha le ofrece la comunión a la reina Sibila.


En los años 70 del siglo XX se identificó como san Valero, pero actualmente se afirma que es la representación de Cristo sacerdote.



Pedro IV.


Pedro IV, hijo segundo de los condes de Urgell (Alfonso IV el Benigno, y de Teresa de Entenza), nació el 5 de septiembre de 1319, es considerado un rey muy culto. Fue coronado en La Seo de Zaragoza. Tuvo enfrentamientos con la Unión de Nobles de Aragón, a los que se impuso. Reincorporó el Reino de Mallorca a la Corona de Aragón, mantuvo continuas luchas con Génova, y entre 1356 y 1367 con la Guerra de los dos Pedros, con Castilla. Se casó en cuatro ocasiones: María de Navarra, Leonor de Portugal, Leonor de Sicilia y, la últina, con Sibila de Fortíà. Murió el 5 de enero de 1387, siendo sucedido por su hijo Juan I.


En la escena el rey está arrodillado y con las manos juntas, contemplando la escena que se desarrolla a la izquierda, esperando su turno para recibir la comunión de manos de Cristo sacerdote.



Personajes en la Comunión de los Reyes de Aragón.


Completa la escena una serie de personajes arrodillados, colocados en forma jerarquizada, y en actitud orante.




Detalle de la decoración pictórica simulando cerámica.


Hasta aquí el pequeño vuelo en el Museo Provincial de Zaragoza, en estos momentos cerrado por obras, en el que hay verdaderas joyas que descubrir.



Hasta el próximo vuelo.



BIBLIOGRAFÍA:


-MAÑAS BALLESTÍN, Fabián: Pintura gótica aragonesa. Zaragoza, Guara editorial, 1979.


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- ENNIO VITA, G.E.; Y RUIZ BAZÁN, I.: Reflexión sobre la elaboración de un modelo tridimensional único de las pinturas góticas de la iglesia de san Miguel de Daroca (Zaragoza) y su posterior difusión al público: https://riunet.upv.es/bitstream/handle/10251/160475/Vita?sequence=1


-LAGUNA PERALTA, Elisa: La reginalidad medieval en la Península Ibérica (siglos XIV y XV): https://zaguan.unizar.es/record/97738/files/TAZ-TFG-2020-4699.pdf?version=1


-Alma Mater Museum:


-Fotografía antigua: Archivo histórico Provincial de Zaragoza.

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