Cantavieja, capital del Maestrazgo turolense, pequeña localidad llena de historia y de encanto.



Cantavieja, localidad que forma parte del Parque Cultural del Maestrazgo de Teruel, ubicado en el Sistema Ibérico, es una de las zonas más bonitas de España, en la que podemos admirar una serie de pueblos con gran encanto, que sorprenden por su patrimonio histórico-artístico y por la belleza natural de su entorno. Cantavieja se sitúa, junto al río que lleva su mismo nombre, próxima al límite con la provincia de Castellón. Ubicada entre las Sierras de Palomita y la de la Dehesa, se alza sobre un impresionante risco montañoso que le sirvió de defensa natural. Capital tradicional del Alto maestrazgo, hoy es la capital administrativa de la comarca turolense del Maestrazgo.


El lugar es tierra de frontera y esto ha marcado su devenir y su historia. Fue tomado al Islam por Alfonso II el Casto en 1169, quien donó parte de lo conquistado a la Orden del Santo Redentor. El 29 de noviembre de 1212 fue cedida por Pedro II de Aragón a la Orden del Temple, que tanto ayudó a la monarquía aragonesa en la reconquista; Orden que contó con varios señoríos en esta zona, destacando Cantavieja, convirtiéndose en una encomienda totalmente independiente y que lideraba las acciones templarias en el Maestrazgo turolense e incluso en el de Castellón. En 1225 el maestre del Temple, Folch de Montpesat, le concedió una carta de población y el privilegio de mercado, hecho que la consolidó como una plaza importante en el Maestrazgo turolense.


La Orden del Temple fue abolida por las artimañas de Felipe el Hermoso de Francia, que deseaba las posesiones de los templarios; por la aprobación de Jaime II de Aragón; y por la ratificación del Papa Clemente V, quien no condenó a la Orden de las acusaciones vertidas por el monarca francés que consideraba a los templarios herejes, pero sí la abolió tras el Concilio de Vienne celebrado en 1311 para decidir el futuro de la Orden y, posteriormente, con la publicación de las bulas papales Vox Clamantis y la Ad providam en 1312. Decretando el Papa el traspaso a la Orden del Hospital de todos los bienes de los templarios, excepto en la Península Ibérica, donde las propiedades pasaron a varias órdenes.


En lo que respecta a Aragón, ya en el año 1307 el rey Jaime II ordenó su persecución y expulsión, los templarios de la Corona de Aragón fueron los que más se resistieron a la orden del monarca. En 1308 las tropas reales comenzaron a asediar y a asaltar a las fortalezas templarias de la zona, tras una larga resistencia por parte de los caballeros templarios, se rindieron Caltavieja, Libros, Villel y otras localidades del sur de Aragón; los últimos reductos fueron Monzón y Chalamera que resistieron hasta mayo de 1309. Tal y como relata el cronista Jerónimo Zurita en sus Anales de la Corona de Aragón: "...fue contra el castillo de Cantavieja y contra los castillos que estaban en aquella comarca un caballero de mucho uso y noticia de las cosas de la guerra que se llamaba Berenguer de Tobía y tuvo muchos días cercado el castillo; y al fin se rindieron y se les ocuparon todas sus fortalezas y rentas y se secrestaron y pusieron en poder de los oficiales reales; y las personas se pusieron en prisión en diversos lugares y castillos del reino".


Tras la extinción de la Orden del Temple en 1317, sus propiedades en Cataluña y Aragón pasaron a manos de la Orden de los Hospitalarios o san Juan de Jerusalén, siendo el encargado de tomar posesión fray Martín Pérez d'Orós, castellán de Amposta el 10 de junio de 1317. Esta Orden gobernó durante más de 500 años. La Encomienda de Cantavieja fue hecha Bailía oficialmente en 1473. Lo que hoy es el Maestrazgo turolense en la época de la que estamos hablando se conocía como la Comarca de las Tres Bailías: la de Cantavieja, la de Castellote y la de Aliaga, eran encomiendas de frontera y frente de operaciones en el sureste de Aragón. Cantavieja se erigió como cabeza de la bailía de Cantavieja, formada por siete poblaciones: Cantavieja, La Cañada, La Cuba, La Iglesuela, Mirambel, Tronchón y Villarluengo.


Las Tres Bailías fueron administradas por los hospitalarios hasta 1840, cuando tocó a su fin la primera Guerra Carlista y se produjo la Desamortización de Mendizabal. En esta época se crearon los diversos ayuntamientos, en el caso de Cantavieja se formó en 1834, también en este momento todo este extenso territorio empezó a conocerse como Maestrazgo turolense.


En 1597 el procurador de la bailía de Cantavieja describía así la comarca: "Estos lugares están constiytuidos y fundados en tierra y parte de Aragón, muy terrosa y fría en la que los vecinos y habitadores de aquellas solo tienen y cogen frutos de trigo, centeno y cebada, sin coger maíz, algarrobos, olivas ni otros provechos que suelen tener los que habitan en otras partes menos frías y por eso los habitantes de la dicha Bailía de Cantavieja para el sustento de su vida solo se valen de lo que procede de ovejas, corderos cabras y otros animales, sin los cuales no se podría vivir en dichos lugares". Esto demuestra la orientación ganadera de estas tierras.


Durante el siglo XVIII, gracias al comercio de la lana, Cantavieja volvió a tomar el lugar que antiguamente había ocupado, durante este periodo se construyeron los principales edificios de la localidad, la ermita del Loreto (1700), la iglesia de la Asunción (1745), el hospital (1775) y numerosas casonas solariegas que se erigieron en la villa, gracias a la potente economía que existía en ese momento.


A lo largo del siglo XIX el Maestrazgo turolense se convirtió en uno de los escenarios más importantes durante las Guerras Carlistas. Contienda entre los partidarios de Carlos María Isidro de Borbón (carlistas), hermano del difunto rey Fernando VII; y los seguidores de la hija de éste, Isabel II (isabelinos o cristinos), por el trono de España. Fueron tres episodios que abarcaron, el primero desde 1833 a 1839; resurgiendo entre 1846-1849; y finalmente entre 1872-1875. Los carlistas se rebelaron en toda España, pero realmente la insurrección se consolidó en Navarra, País Vasco, Cataluña y Maestrazgo turolense.


En Aragón, la labor del general Ramón Cabrera, conocido como "El Tigre del Maestrazgo" tuvo gran relevancia en la primera Guerra Carlista. Eligió Cantavieja como centro de operaciones, convirtiéndose en el centro de la Comandancia General carlista del Maestrazgo y como residencia particular del general (en la antigua casa del Bayle). Cantavieja fue finalmente ocupada por los isabelinos el 11 de mayo de 1840. Años más tarde, durante la Tercera Guerra Carlista, Cantavieja fue tomada el 6 de julio de 1875, sirviendo de cuartel al general también carlista Marco de Bello. Hoy en ella se puede visitar el Museo de las Guerras Carlistas, en donde podéis conocer todo lo acontecido en esos tiempos.


Ya en el siglo XX, al igual que el resto de la comarca, también sufrió los desmanes de la Guerra Civil y la posterior emigración, de los dos mil habitantes que tenía a principios del siglo, hoy en día no llegan a 720 residentes.


Cantavieja conserva parte de sus antiguas murallas, en las que se abrían tres puertas de entrada, de las que no se conserva ningún resto; también se distribuían torreones de planta semicircular bastante espaciados entre sí, de los que se conservan dos integrados entre las viviendas que dan a la carretera de Mirambel. Presidiendo el municipio vemos un torreón, que constituyó la torre de vigía del antiguo castillo, donde hoy encontramos la ermita del Calvario.


El castillo, situado al norte de la población, fue construido en el siglo XIII en un escarpado espolón, siendo muy remodelado posteriormente y destruido casi completamente durante las Guerras Carlistas, utilizado durante la contienda como polvorín y presidio. La gran torre circular que se conserva fue realizada en 1873, levantada sobre los restos de la antigua torre del homenaje de la fortaleza medieval.


Como curiosidad comentar, que tal y como expone en su diccionario geográfico... de España Pascual Madoz : "al pie de un torreón que mira a lo interior del pueblo, debajo de un piedra en que estaba esculpida la cruz de los templarios, se hallaron en el año de 1834 tres medallitas de plata del diámetro de media peseta y en ellas la inscripción de -Arago-, por una cara, y por el reverso 'Ano 1209', y sobre esta enumeración el signo de la cruz de los templarios".


Calle Mayor.


Hoy en día Cantavieja es conjunto histórico-artístico, nombrado en 1981 por su interés monumental; y uno de los pueblos más bonitos de España, título conseguido en el año 2014. También en 2019 fue elegida una de las maravillas rurales de España.


Su casco urbano, de estructura medieval, y sus monumentos la convierten en una de las localidades más bonitas de España. La importancia que tuvo se puede ver en sus edificios, en las numerosas casas solariegas de su caserío, que nos recuerdan su pasado lleno de historia.


La calle Mayor es la columna vertebral, recorriéndola podremos admirar magníficas casonas señoriales, a la vez que nos conduce hasta el corazón de Cantavieja, la Plaza de Cristo Rey. Al fondo vemos la torre de la iglesia, que fue construida en 1612 sobre la misma calle.


Casa de Román de Diego.


Esta mansión está situada en la plaza Mayor, enfrente de la iglesia, haciendo esquina con la calle Mayor. Realizada en mampostería y piedra sillar, abre su portada a la calle Mayor, en arco de medio punto.


Portada casa de Román de Diego.


La entrada de esta magnífica construcción se abre en el lateral, no en la plaza de Cristo Rey. Es una portada en arco de medio punto, en cuyas dovelas centrales del arco vemos tres escudos muy deteriorados.


En el lateral derecho, de la misma fachada de la casa de Román de Diego, se abre una preciosa ventana ojival con imposta y tímpano decorado con una estrella.


Plaza de Cristo Rey.


La Plaza Mayor es el emblema de Cantavieja. Con el suelo de tierra, está porticada en tres de sus cuatro lados, en donde se concentran el ayuntamiento, la iglesia parroquial de la Asunción y casas solariegas, entre ellas haciendo esquina, como ya hemos comentado la Casa de Román de Diego.



Casa Consistorial.


Con toda seguridad Cantavieja tuvo una Casa del Concejo en la Edad Media, levantándose este edificio, que hoy podemos contemplar, en el siglo XVI, en estilo gótico renacentista. Este ayuntamiento, junto con el de la Iglesuela del Cid, es el más antiguo del Maestrazgo. Se encuentra adosado a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (izquierda) y a las casas de la plaza.


Se trata de un edificio de planta rectangular realizado en mampostería combinada con piedra sillar, con dos alturas. En la planta inferior se abre la lonja con cuatro arcos de medio punto, aunque en origen debieron de ser apuntados, y dos en los laterales, uno da a la galería de la iglesia y el otro a la galería de las casas solariegas. En la planta superior se abren tres esbeltas ventanas góticas, hoy dos convertidas en balcones y la tercera que se sitúa en la galería de la iglesia y que no es visible desde la plaza.


Remata el edificio un volado alero con canes de piedra.


Ventanas de la Casa Consistorial.


Los vanos que actualmente se abren en la fachada del edificio, son balcones, pero en realidad en su momento se abrían ventanas ajimezadas muy similares a las que se conservan en el ayuntamiento de La Iglesuela del Cid.


Son ventanales de tres arcos trilobulados, apoyados en finísimas columnillas. En el siglo XVIII se colocaron las rejas de hierro forjado convirtiéndolas en balcones. Estos vanos iluminan el salón de plenos de planta rectangular y un precioso artesonado gótico de madera de pino, de finales del siglo XIV, principios del siglo XV.


En el centro de la fachada el escudo de Cantavieja y una inscripción: "HAC DOMUS ODIT AMAT PUNIT CONSERVAT HONORAT NEQUTIAM PACEM CRIMINA IURA PROBOS": “Quien gobierna esta casa odia la maldad, ama la paz, castiga los crímenes, conserva los derechos y honra a los honestos”.


Sobre la inscripción anterior vemos el escudo en piedra de Cantavieja, en el que se representa en la parte central un castillo sobre el que se alza una figura femenina (una anciana), tocando el tambor, flanqueada por unos leones rampantes empinados sobre la fortaleza central.


El origen del topónimo de Cantavieja tiene su leyenda. La cual cuenta que tras una dura enfermedad (la peste), en el pueblo solo quedó viviendo una anciana, aún era época de rafias musulmanas, y un día en el que llegaron los musulmanes para tomar el pueblo, la anciana cogió un tambor y cantando y gritando durante tres días contuvo el ataque de los árabes, dando tiempo a los cristianos a llegar para impedir que tomaran la plaza.


Pero en realidad, parece que el topónimo Cantavieja se refiere a la orografía de la localidad, que se eleva sobre un profundo barranco: "lugar situado a la orilla de una peña".


Desde esta perspectiva podemos ver el quinto arco de medio punto de la lonja del ayuntamiento y la tercera ventana de la fachada del consistorio ubicada en la galería de la iglesia, a la derecha podemos ver la fachada del ayuntamiento.


Punto donde se une la galería de la iglesia con la galería del ayuntamiento. Así como la tercera ventana gótica de la fachada del consistorio.


Soportales del ayuntamiento, a la derecha y al fondo se pueden ver las arcadas sobre las que se alzan las casas solariegas de la plaza.


Portada en arco de medio punto dovelada en los soportales bajo el ayuntamiento.


Soportales bajo el ayuntamiento, a la izquierda vemos el inicio del pasadizo que comunica con el mirador del Portillo.


Pasadizo que comunica la Plaza de Cristo Rey con el mirador del Portillo. Desde los miradores de Cantavieja se puede ver, al oeste, la imponente Muela Monchen, al este la Vega de san Antonio y el Rebollar, y al sur, la Tarayuela.


Pasadizo visto desde el mirador hacia la plaza, cubierto con bovedillas de revoltón.


Antiguas dependencias del ayuntamiento. En una placa que podemos ver en ese muro pone la siguiente inscripción: "Casa consistorial y plaza restauradas por la dirección general de arquitectura años 1976-1977. Arquitecto Francisco Pons Sorolla" (sobrino del insigne pintor Joaquín Sorolla).


Vista de los soportales del ayuntamiento hacia la iglesia, cubiertos con una techumbre de madera.


Ayuntamiento y casas de la plaza, vistas desde los soportales de la iglesia.


Lado derecho de la plaza, en donde vemos las casas que se edificaron adosadas al ayuntamiento, como hemos dicho anteriormente.


Casa adosada al ayuntamiento. Es una pequeña edificación de mampostería, en la que se abren tres arcos apuntados. En el lateral izquierdo un vano rectangular y adintelado al que se le ha añadido una balconada de madera. A la derecha una pequeña saetera, y en la parte superior pequeños vanos de ventilación. Culmina el conjunto el típico alero de madera.


Soportales del lado derecho de la plaza, sobre los que se alzan las casas situadas en la plaza.


En algunos tramos de los soportales se aprecian las bóvedas de crucería que soportan las edificaciones.


Soportales de la iglesia.


La iglesia parroquial de la Asunción es el resultado de varias etapas constructivas. Comenzada en el siglo XIII, posteriormente fue erigida una nueva en 1664, con ampliaciones en el siglo XVII-XVIII. El proyecto de la iglesia actual fue realizado por Antonio Nadal entre 1730-45. Es la más grande de Teruel, exceptuando la catedral de la capital.


En el lado de la epístola de la iglesia se abre un pórtico formado por tres grandes arcos apuntados. En los soportales vemos una de las portadas de la iglesia.


Portada lateral de la iglesia.


Bajo los soportales de la plaza, se realizó esta portada en el siglo XVII.


Techumbre de madera que cubre la galería de la iglesia.


Detalle de la decoración de las zapatas o canes de la techumbre de madera.


La torre construida en 1664, en piedra y mampostería, se sitúa a los pies de la iglesia, y da paso a la calle Mayor, al estilo de las torres mudéjares de Teruel. Tiene planta cuadrada, en su parte superior presenta dos cuerpos octogonales y un remate piramidal. En el interior de la torre encontramos una de las escuelas más antiguas que se conservan en Aragón.


El pasadizo por debajo de la torre se cubre con bóveda de crucería, y se abre en arco de medio punto. Por encima se abre una ventana enmarcada por dos pilastras jónicas que sustentan un frontón triangular rematado con pináculos. Por encima una cornisa separa este cuerpo del superior, que se divide en dos niveles de planta octogonal; el inferior tiene el reloj, y en el superior se abren ocho vanos de medio punto donde se alojan las campanas. Remata con unos pináculos y un chapitel piramidal con cruz y veleta.


Bóveda de terceletes, situada bajo el pasadizo de la torre de la iglesia de la Asunción.


Portada occidental de la antigua iglesia (hacia el siglo XIII) situada bajo el pasadizo de la torre de la iglesia. Se abre en arco de medio punto sobre columnillas y pilastras que apoyan en altos plintos, con capiteles corridos con decoración floral. Estamos ante una portada románica con decoración gótica.


Casas situadas pasando el pasadizo de la torre de la iglesia. Realizadas en mampostería y sillería. El acceso al interior se verifica mediante dos portadas en arco de medio punto dovelado. En sus muros se abren vanos con dinteles de madera y puntos de aireación. Como en todos los edificios de la localidad, volados aleros de madera.


Casas situadas en la calle Mayor nº 2 y 4, enfrente de la Plaza Mayor o de Cristo Rey. Es la conocida como "Casa del Cura o Casa Zurita". Edificio realizado en mampostería, en estilo barroco, formado por tres alturas, en las que en las plantas superiores vemos balcones con rejería de forja, el central de forma abombada.


La portada del edificio con el nª 2 es adintelada, de estilo barroco, con jambas decoradas con dovelas almohadilladas, que remata con un frontón triangular partido, en cuya clave aparece la inscripción de 1625, fecha en la que se añadió esta portada al edificio existente, más antiguo.


Otra de las calles más populares, es la calle de Calvo Sotelo, a lo largo de la que podemos contemplar numerosas casas blasonadas.


Calle Calvo Sotelo nº 2.


Edificio de mampostería con tres plantas que termina con un alero de madera. La portada se abre con un gran arco de medio punto dovelado, por encima de ella escudo nobiliario. Los vanos están recercados con sillería.


Interesante es el magnífico doble alero de madera labrada, decorado con rosetones, casetones y ménsulas.


El edificio de la calle Calvo Sotelo nº 2 bis, sigue la pauta de las numerosas casonas que nos encontramos en el casco histórico de esta preciosa villa.


Otro rincón en la calle Calvo Sotelo.


Otra de las calles emblemáticas de Cantavieja es la calle Dos de Mayo, en la que también podemos callejear y contemplar edificios que nos llevan a tiempos pasados.


Ventana geminada de una casona en la calle Dos de Mayo. Con un precioso parteluz monolítico sobre el que apoyan dos arcos de medio punto.


Rincón de Cantavieja.


Iglesia de san Miguel.


Situada junto a la muralla y al antiguo hospital de Cantavieja fue ordenada construir a principios del siglo XIV, por Gonzalo de Funes, comendador de la localidad. Es uno de los mejores ejemplos de arte gótico de la zona. Al exterior presenta un pórtico de arcos apuntados que apoyan en pilares octogonales, en el que se abre la portada gótica del siglo XV. En el interior es templo de una sola nave y cabecera poligonal, cubierta con cañón apuntado y el presbiterio con bóveda de crucería.


En su interior encontramos el magnífico sepulcro de alabastro de Gonzalo de Funes.


Sepulcro de Gonzalo de Funes. Iglesia de san Miguel.


Gonzalo de Funes, fallecido en 1420 era comendador de la localidad y castellán de Amposta, pertenecía a la Orden de los Hospitalarios y patrono de la iglesia de san Miguel, en donde quiso ser sepultado. El sepulcro es de alabastro, del taller de Pere Moragues. Estamos ante un sepulcro enmarcado por arco apuntado con crestería gótica, que sostienen dos angelotes portando escudos, y que apoya en cuatro leones. En el frente y sobre el sepulcro se representa el cortejo fúnebre y la representación del alma del difunto elevada al cielo por ángeles.


Fotografía: Filpo Cabana.



Cantavieja, cuenta con un variado patrimonio cultural, en ella existen cinco ermitas, la más antigua la de san Juan del Barranco, la de la Virgen de Loreto, la de san Blas, la de san Antonio y la de san Cristóbal. Interesante también es la antigua portada de la casa Osset, hoy colocada en la puerta de entrada del Cuartel de la Guardia Civil de la localidad. También son interesantes los trabajos de forja que podemos encontrar paseando por sus calles podemos ver preciosas bocallaves, manijas de pulgar, llamadores y otros elementos decorativos. Os pongo esta curiosa decoración, parece la representación de la Virgen del Pilar.



Hasta aquí este pequeño vuelo por esta bonita localidad turolense, os recuerdo que también se puede visitar el Museo de las Guerras Carlistas, en donde conocer la historia de una contienda que sacudió a toda la zona del Maestrazgo de una manera profunda.


Espero que os haya gustado y lo visitéis, merece la pena. Todo Teruel es precioso. Hasta el próximo vuelo.




BIBLIOGRAFÍA:


-VICENTE NAVARRO, Francisco: Las Órdenes Militares en la frontera de Aragón y Valencia (siglos XIII-XIV): https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/36/01/07vicente.pdf


-VICENTE NAVARRO, Francisco: Las actividades económicas de la Encomienda de Cantavieja en la frontera entre Aragón y Valencia (siglos XIII-XV): https://medievalistas.es/wp-content/uploads/attachments/00746.pdf


-LOMBA SERRANO, Concha. La casa consistorial en Aragón. Siglos XVI y XVII. Zaragoza: Diputación General de Aragón, 1989.


-BENITO, Félix. Patrimonio histórico de Aragón: Inventario arquitectónico. Teruel. Zaragoza: Diputación General de Aragón, 1991.


-MADOZ, Pascual: Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar, Madrid, Vol. V, 1846, pág. 474: https://books.google.es/books?id=tUvF0JHQru4C&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=false



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