Queda pohibido el uso de fotografías y textos sin permiso del autor.

 

 

© 2023 by The Book Lover. Proudly created with Wix.com

Calle Cádiz nº 3, obra del arquitecto Félix Navarro en la Zaragoza de principios del siglo XX.

La fotografía realizada hacia los años 70 del siglo XX por Gerando Sancho Ramo (A.H.P.Z.) nos muestra la calle Cádiz vista desde la Plaza del Carmen, en la esquina el antiguo convento de Las Recogidas, en aquellas fechas colegio de las madres carmelitas misioneras teresianas.

 

 

En 1869 el ayuntamiento realizó la reforma de la calle del Parque (zona de la calle Cádiz). En la esquina de la calle Cádiz y plaza del Carmen se ubicaba el convento de Nuestra Señora de la Misericordia de las Hermanas Recogidas, el cual fue reformado por Fernando de Yarza en 1870.

 

En la fotografía la calle Cádiz desde la misma perspectiva que la imagen anterior. Cuando se realizó el Centro Comercial, en la esquina de la plaza del Carmen se construyó un edificio de viviendas.

 

 

El solar fue vendido en 1977 a la familia Parra. Años más tarde, en 1985, fue proyectado un multicentro en el antiguo solar del convento (Centro Comercial de Independencia, más conocido como “El Caracol”) por los arquitectos Joaquín Maggioni Casadevall, Eduardo Alonso Sola, Antonio Tirado y Emilio Molinero del Río.

 

 

 

En la fotografía el plano de la calle Cádiz realizado en 1911 por Dionisio Casañal (A.H.P.Z.), en el que vemos el convento de Recogidas y con una flecha roja os señalo la ubicación del edificio que estamos comentando.

 

 

En la misma acera en la que se ubicaba el colegio de las Recogidas (hoy “El Caracol”) encontramos el edificio que en el año 1902 mandó construir don José Larrosa y Viñuales al arquitecto turiasonense Félix Navarro Pérez. Obras de este arquitecto ya hemos comentado en otros artículos, acordaros de la casa del Paseo de Sagasta nº 17 en esta misma ciudad.

 

En este caso estamos ante un edificio en el que el estilo Félix Navarro ha evolucionado, no es tan clásico como en otras obras anteriores. Está en una etapa importante de su carrera profesional, era uno de los arquitectos más famosos de la Zaragoza acomodada del momento; y uno de los representantes del eclecticismo zaragozano entre 1885 y 1920 por antonomasia.

 

Es un edificio entre medianerías, con sótano y seis niveles destinados a viviendas.

 

La fachada es simétrica al eje central que parte desde la puerta de entrada terminando en un pequeño frontón triangular, que casi no se distingue desde la zona inferior. En la parte central se abren dobles balcones enmarcados y decorados en sus claves con jarrones con flores y motivos vegetales (muy parecidas las podemos ver en la fachada de Sagasta nº 17 (https://www.elviajedelalibelula.com/.../El-precioso-edificio-de-Sagasta-nº-17-Zaragoza).

 

En la planta baja se ha utilizado la piedra para el zócalo y la portada. Ésta se abre en arco escarzano en el centro del conjunto. El resto del edificio es de ladrillo revocado, simulando despiece de sillares.  Flanqueando la puerta de entrada se abren sendos vanos también en arco escarzano, que actualmente son locales comerciales, pero en su origen eran también viviendas particulares. Bajo estos últimos vanos se abren las lumbreras del sótano.

 

Los balcones centrales están flanqueados por columnas con pequeños capiteles decorados con motivos florales. En los del primer piso las columnas laterales se han sustituido por pilastrillas cajeadas sin capiteles pero con decoración incisa a base de motivos geométricos y vegetales.

 

Claves de los dinteles de los balcones de la primera planta, con decoración floral esquemática, muy parecida a la que podemos ver en el edificio de Sagasta nº 17, con un toque modernista.

 

El primer piso es el más decorado, por regla general era el que ocupaba el propietario del edificio, el resto de los pisos eran viviendas de alquiler. Los balcones están separados por paños de cerámica, sobre los que vemos placas de decoración incisa con grandes flores estilizadas.

 

Paneles de cerámica que decoran el primer piso del edificio.

 

Preciosa decoración incisa de una de las placas del primer piso, en las que se representan grandes flores estilizadas, que nos recuerdan el modernismo.

 

Forja de uno de los balcones. Las rejerías son muy trabajadas, podemos observar motivos vegetales, florales y en la parte superior la representación de unas golondrinas.

 

Parte superior del edificio, en cuyo remate vemos una galería de ventanas adinteladas separadas por placas con decoración  floral y esquemática, cerrando este eje central un frontón triangular de estilo clásico.

 

Detalle de la decoración de la parte superior de la galería.

 

El basamento del edificio y la portada están realizados con piedra. La puerta exterior está realizada en madera con cuarterones con motivos geométricos y algún detalle floral. Sobre ella se abre un vano (altillo) con una reja decorada a base de palmetas. En el dintel una decoración incisa también con decoración floral  y vegetal, parecida a las placas decorativas que hemos visto en la fachada.  El dintel está sustentado por dos pilastras cajeadas.

 

La entrada al edificio es sencilla, muy reformada, actualmente con mármol blanco. Los muros están enmarcados y decorados con pilastras con capiteles corintios dorados. Podemos ver la puerta exterior por su parte interna. Es una puerta de cuarterones, en cuya parte superior podemos ver un altillo realzado mediante una reja con motivos florales (palmetas). A la izquierda también podemos ver otro vano enrejado que ilumina  el sótano.

 

Detalle del techo del portal, decorado a base de casetones decorados con motivos vegetales en tonos dorados (cuatro palmetas que apoyan en un círculo central).

 

La puerta interior del portal presenta un marco de madera con cristalera. Su función era separar el portal propiamente dicho de la zona de la escalera, definiendo dos espacios: el lugar privado y el anejo a la vivienda que es el de la escalera. Podemos ver la decoración a base de pilastras adosadas con capiteles corintios dorados.

 

El ascensor, creo que se colocó en la última reforma del edificio.

 

Arranque de la escalera; en la que vemos la huella con las baldosas originales, realizadas con mosaico hidráulico, y esquinas y contrahuellas de madera.

 

Vista de la escalera y a la derecha la puerta del bajo, que hoy es local.

Las baldosas hidráulicas surgieron a mediados del siglo XIX, poniéndose muy de moda a principios del siglo XX. Son baldosas que no requieren cocción. Tienen base de cemento y los colores se fijan mediante una prensa hidráulica, de ahí su nombre. Surgieron con el modernismo, y los diseños más comunes son las formas florales, vegetales o geométricas, como es en este caso, dejaron de utilizarse en la década de los años 60 del siglo XX, por la aparición de nuevos materiales. Hoy en día vuelven a ponerse de moda.

 

 

Puerta de uno de los pisos del inmueble. Es la típica puerta de cuarterones, con el vano superior acristalado y mirilla de porcelana.

 

Hasta aquí esta pequeña reseña de otro edificio de Zaragoza que merece la pena contemplar. Hasta el próximo vuelo.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

-Caja 600-Ex 1268-1902. Archivo Histórico Provincial de Zaragoza.

 

-MARTÍNEZ VERÓN, Jesús: Zaragoza arquitectura. Siglo XX.

 

-MARTÍNEZ VERÓN, Jesús: Zaragoza. Arquitectura. Siglo XX. Arquitectos (Blanco y Negro).

 

-MARTÍNEZ VERÓN, Jesús: Zaragoza. Arquitectura. Siglo XX. Catálogo (Blanco y Negro).

 

-MARTINEZ VERÓN, Jesús. Arquitectura aragonesa 1885-1920. Ante el umbral de la modernidad. Zaragoza, 1993.

 

- LABORDA YNEVA, J.: Zaragoza: guía de arquitectura, Caja de Ahorros de la Inmaculada de Aragón, 1995.

 

-YESTE NAVARRO, Isabel: Reforma interior y ensanche en la segunda mitad del siglo XIX en Zaragoza: el Plano Geométrico, Zaragoza, Rev. Artigrama nº 19, 2004.

 

-POBLADOR MUGA, Mª Pilar: El modernismo en la arquitectura y en las artes.

 

-POBLADOR MUGA, Mª Pilar: La arquitectura modernista en Zaragoza: revisión crítica, Zaragoza, DGA, 1992.

 

– FATÁS G. Guía Histórico-Artística de Zaragoza. Zaragoza, Ayuntamiento de Zaragoza, 2008

 

– GARCÍA GUATAS, M. / PEDRO LORENTE, J. La ciudad de Zaragoza 1908- 2008: XIII COLOQUIO DE ARTE ARAGONÉS. Zaragoza, Institución Fernando el Católico, colección: Actas Arte, 2009.

 

-ESPADA TORRES, Diana María: Félix Navarro Pérez: la regeneración arquitectónica zaragozana. Trabajo Fin de Grado, Universidad de Zaragoza, Facultad Filosofía y Letras, Departamento de Historia del Arte, 2014.

 

 

Please reload

Artículos recomendados

Amparo.

November 2, 2019

1/10
Please reload