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Ermita de San Nicolás de Bari. Itero, el último enclave del Camino de Santiago en la provincia de Burgos.

 

En el año 814 el ermitaño Paio encontró en una necrópolis situada en el monte Libredón los restos de Santiago el Mayor. Enterado el rey Alfonso II el Casto, mandó construir un templo dedicado al apóstol en Compostela. La noticia se extendió por toda Europa, con lo que comenzaron a llegar multitud de peregrinos de la Europa cristiana.

 

El Camino Francés a Santiago, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1998 por la Unesco, atraviesa de este a oeste la provincia de Burgos, desde Redecilla del Camino hasta la ermita de San Nicolás de Itero; son 113 kilómetros por caminos paralelos a las carreteras.

 

A lo largo del Camino se construyeron una serie de albergues que atendían las necesidades básicas de todo aquel que lo necesitase: agua, comida y cama. También existían hospitales, que no eran lo que hoy entendemos como hospital en sí, sino que eran lugares destinados a atender a los peregrinos que llegaban enfermos y necesitaban más cuidados y días de reposo, siendo atendidos generalmente por órdenes religiosas. El edificio que vamos a comentar hoy es lo que queda de uno de estos últimos: el hospital de San Nicolás de Bari, hoy en día la ermita-albergue de San Nicolás, situada en el último pueblo de Burgos en la ruta francesa a las puertas de la Tierra de Campos.

 

El lugar se asienta en la orilla oriental del río Pisuerga, corriente que en el siglo X constituyó la frontera entre en condado de Castilla y el condado de Monzón (Castilla y León), para luego ser también divisoria entre los obispados de Burgos y Palencia.

 

Fotografía: Google maps. Os he puesto una serie de carteles para que veáis la situación exacta del antiguo hospital, el Camino de Santiago, la carretera actual a Burgos y el Puente Fitero.

 

Al hablar del antiguo hospital de San Nicolas de Itero hay que referirse también al Puente de Fitero, hito del camino burgalés, ya que el construir este hospital fue gracias a la existencia de este puente que permitía el paso del cauce del río Pisuerga.

 

Fue construido en tiempos del rey Alfonso VI a principios del siglo XII sobre otro puente anterior ya mencionado en el Codex Calixtinus. Este puente, de once arcadas, era frontera del antiguo Condado de Castilla, situado en la orilla izquierda; y la Tierra de Campos, en la orilla derecha.  Hoy separa las provincias de Burgos y Palencia. El puente actual es el resultado de las reformas de los siglos XVI y XVIII. Hoy se sitúa entre las localidades de Itero del Castillo (Burgos) e Itero de la Vega (Palencia).

 

En el Camino de Santiago Francés, a 8 Kms de la localidad burgalesa de Castrojeriz, donde se levantaba un lugar llamado Puente Fitero (hoy desaparecido), se documenta desde el siglo XII un hospital de peregrinos. En origen era un hospital dedicado a San Juan, fundado  hacia 1174 por el conde Nuño Pérez de Lara y su mujer Teresa Lara, para la atención de los peregrinos que iban a Santiago y para que en la iglesia de este conjunto hospitalario se construyera su panteón familiar, en el que fueron enterrados varios miembros de la familia. Ya Alfonso X el Sabio en sus cantigas nombra la existencia de este hospital: "A una casa de El Hospital que dicen Puent de Fitero, en la ribera del Pisuerga, et en el Camino Francés, et en ell obispado de Palencia". Entre 1208 y 1210  Fernando Núñez de Lara y su esposa llamada Mayor, lo administraron junto con la Orden de San Juan, a la que le habían dado poderes. Con la desaparición de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, pasó posteriormente a los Caballeros de Malta. 

 

La advocación a San Nicolás de Bari se debe al culto que en la Edad Media se daba a este santo, patrón de los peregrinos y marineros, entre otros. A lo largo del Camino de Santiago podemos encontrar gran número de iglesias, capillas, hospitales, etc., dedicados a este santo.

 

Pasado el puente al fondo a la derecha podemos ver esta encantadora ermita.

 

Documentalmente se sabe que en 1628 el hospital ya estaba bastante deteriorado y que la iglesia estaba bajo la advocación de San Juan de Acre y que tenía torre. De todo este conjunto solo se se ha conservado parte de la iglesia, la cual fue acondicionada como iglesia parroquial de un pueblo llamado Puente Fitero, desaparecido en el siglo XVIII. Entre 1711-21 el templo pasó a ser ermita, situada junto al mismo Camino de Santiago y rodeada de campos de labor.


Hay que tener en cuenta que los restos que se conservan en la fachada sur demuestran que el templo era más amplio, de tres naves, y que el actual edificio es la nave septentrional que fue la que sirvió como ermita desde el siglo XVIII.

 

Desgraciadamente la ermita permaneció en estado ruinoso durante muchos años. Fue en el año 1991, gracias al empeño del historiador italiano Paolo Caucci Von Saucken, especialista en el estudio de peregrinaciones cristianas en la Edad Media y sobre todo en lo referente al Camino de Santiago, cuando se rehabilitó.

 

El profesor Caucci, rector de la “Confraternita di San Jacopo di Compostella de Perusa”, tuvo el apoyo de esta cofradía  que fue fundada en 1981 para ayudar a los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela, para llevar a cabo la rehabilitación del antiguo hospital. Durante tres años, desde 1991 a 1993 se organizó un campo de trabajo, formado sobre todo por italianos pertenecientes a esta cofradía, contando también con la cooperación de las Consejerías de Fomento y Cultura de la Junta de Castilla y León, y con la colaboración de los vecinos de Itero del Castillo. Todos hicieron posible la recuperación de esta ermita que desde 1994 sirve de albergue a todos los peregrinos que pasan por ella. Está gestionada por esta cofradía y funciona desde el mes de junio al de octubre. Y puedo dar fe de su hospitalidad y amabilidad.

 

Lo que hoy podemos contemplar es un pequeño edificio del siglo XIII, de estilo románico tardío, aunque debido a las sucesivas reformas que se han llevado a cabo en él, la construcción original está muy alterada.

 

El testero es  recto, en el que se abre una pequeña puerta cegada y sobre ella un ventanal con arcos de medio punto.

 

Al fondo a la derecha podemos vislumbrar el Puente de Fitero (os lo señalo con una flecha roja).

 

 Fachada oriental.

 

Ventana del testero. En la que se abre una aspillera, que abre en derrame hacia el interior, rodeada de dos arquivoltas lisas de medio punto molduradas.

 

En el muro sur podemos ver que el templo fue más grande. En él podemos observar varios arcos cegados y restos de pilares, que quizás comunicaba con otras dos naves no conservadas.

 

Detalle de la columna con el capitel decorado con motivos vegetales que se conserva embutida en el muro sur. En el interior veremos la misma columna que se corresponde con la que estamos viendo, lo que nos demuestra que la iglesia era más ancha, con tres naves.

 

Restos de la construcción, en la que vemos un pilar sobre el que apoyarían arcos que sustentarían la bóveda. Por la disposición de los pilares podemos suponer que la iglesia era mucho más alta y que se prolongaría hacia el sur.

 

 Detalle de la fachada sur.

 

Fachada norte, a pie del Camino Jacobeo. En ella se abre el único acceso al templo.

 

La portada es muy sencilla, con tres arcos apuntados sin decoración. Sobre ella podemos observar la existencia de mechinales y canes que nos demuestran la antigua existencia de un pórtico.

 

Interiormente es un recinto pequeño acondicionado para el uso que hoy en día se da a la ermita. En medio de la nave una mesa acoge a los peregrinos. Es una de las pocas ermitas del Camino de Santiago en la que se realizan los antiguos ritos medievales. Al atardecer se lleva a cabo el lavatorio de pies, siguiendo la tradición jacobea en cumplimiento del momento de la Última Cena, en el que Jesús lavó los pies a sus apóstoles, recitando la siguiente estrofa: “En el nombre de Cristo te acogemos en el hospital de San Nicolás; que el descanso te reconforte y te dé fuerzas para que continúes tu camino hasta Santiago”. Tras ello se cena alrededor de la mesa con velas, ya que no hay electricidad.

 

Al fondo, el coro, a los pies de la nave.

 

Hoy presenta una sola nave. La parte más antigua es la cabecera plana, a la que se accede a través de un doble arco apuntado, en cuyo intradós vemos columnas pareadas con capiteles tallados.

 

Columnas pareadas con decoración figurativa.

 

 Capiteles con decoración vegetal.

 

 En el testero se abre un estrecho y alargado vano abocinado de doble derrame, sobre el que voltean dos arquivoltas lisas con pequeños capiteles sin decoración.

 

 Bóveda de crucería cuartipartita o simple, que cubre la cabecera. A la derecha un óculo que ilumina esta parte de la ermita.

 

La nave se cubre actualmente con una techumbre de madera a dos vertientes, fruto de la restauración llevada a cabo por la Confraternita di San Jacopo.

 

 Arco que se abre en el muro izquierdo de la nave.

 

Restos de la construcción antigua. 

 

 Columna que se conserva en el muro de la derecha y que se complementa con la que hemos visto en el muro sur exterior.

 

 Detalle del arranque de los arcos que sustentaban la bóveda.

 

 Zona de los pies de la ermita, en donde se ha instalado el dormitorio. Al fondo se ve la escalera que conduce al pequeño coro situado en lo alto.

 

El albergue tiene capacidad para doce camas (en memoria del colegio apostólico, es decir los 12 apóstoles). La estancia para el peregrino generalmente se reduce a un día, tal como se acordó en el primer Congreso Internacional del Camino de Santiago celebrado del 23 al 26 de 1987 en Jaca, donde se estableció la normativa sobre la atención a los peregrinos; aunque si hay algún motivo importante se puede alargar la estancia. No se cobra nada por el alojamiento pero el peregrino suele dar un donativo para el mantenimiento de los albergues. 

 

Cuando los peregrinos abandonan el albergue los despiden con la siguiente oración: “Al clarear de este día te bendecimos Señor. Que ilumine el nuevo sol nuestro andar por el camino. Que el apóstol Santiago asista a sus peregrinos. Que les sostenga la fe y, en su largo caminar, encuentren la caridad. Que la matutina estrella, sagrada virgen María les sirva siempre de guía y lleguen a Compostela"

 

Hasta aquí nuestro pequeño paseo por el último enclave del Camino de Santiago en tierras burgalesas. Espero que hayáis disfrutado.

 

Hasta el próximo vuelo.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

-DEL ALLE BARREDA, César: Todo el románico de Burgos. Aguilar de Campoo. Fundación Santa María  La Real. Centro de Estudios del Románico, 2009.

 

-BANGO BARVINO, Isidro: El Camino de Santiago. Madrid, ed. Espasa Calpe, 1998.

 

-MARTÍNEZ DÍEZ, Gonzalo: El Camino de Santiago en la provincia de Burgos, 1998.

 

-SALCEDO, Modesto: Noticias y documentos de Itero de la Vega.

 

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