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La escalera "dieciochesca" de la calle Predicadores nº 70. Zaragoza.

Hace unos meses os presenté un edificio situado en la calle Cuatro de Agosto nº 18, enfrente del mítico Café El Plata, edificio con una espléndida escalera barroca. En el mencionado artículo os comenté que en Zaragoza se conservaba otra escalera dieciochesca; pues bien, hoy os invito a conocer ésta, también magnífica escalera, que guarda relación con la ya conocida del Tubo. Espero que os guste.

 

Nos encontramos en el histórico barrio de San Pablo, situado en la zona noroeste de la ciudad, y al lado del mercado. El traslado en 1210 del antiguo mercado situado en la zona de la Puerta Cinegia a la puerta de Toledo (casi enfrente de la calle Predicadores y donde hoy se encuentra el Mercado Central) supuso un cambio radical para el barrio. De ser una zona rural pasó a ser una zona comercial. Poco a poco en el entorno se fueron agrupando numerosos gremios, y se fueron levantando viviendas de burgueses, mercaderes e infanzones junto a otras casas más modestas de agricultores y artesanos. En un principio existía una ermita románica dedicada a San Blas, comenzándose en 1259 una nueva iglesia bajo la advocación de San Pablo.

 

Con una flecha verde os señalo el Mercado Central, edificio realizado en el año 1895-1903 por el arquitecto Félix Navarro Pérez; con la flecha azul os señalo el palacio Villahermosa (siglo XVII); con la flecha amarilla: la iglesia de San Pablo (siglo XIII-XVIII); y con la flecha roja la casa en cuestión.

 

Fotografía: Google maps.

 

La calle Predicadores se situaba en el extremo meridional del barrio, paralela al río Ebro, al final de la misma se encontraba el monasterio de la orden de Predicadores o dominicos, que había fundado Jaime I en 1219 en el mismo lugar donde había predicado Santo Domingo de Guzmán de paso por la ciudad. En esa época la calle era un mero camino entre huertos con numerosas torres agrícolas, pero poco a poco la fisonomía de la zona fue cambiando.

 

En el siglo XV comenzó la edad de oro de la zona. Se empezaron a levantar edificios cerca del convento. A finales del siglo XVI, en la misma calle, se establecieron las monjas bernardas de Santa Lucía y las carmelitas (conocidas como Las Fecetas). Posteriormente, en los siglos XVI-XVII se erigió el palacio conocido como “Villahermosa”, que en 1759 acogió al Santo Oficio de la Inquisición. Y a partir de los siglos XVI y XVII se fueron estableciendo en el barrio grupos sociales de clase alta, por ese motivo en sus calles podemos ver aún algunas casas solariegas que afortunadamente se han conservado, pero hay que decir que en el barrio la alta nobleza, a excepción del palacio de Villahermosa, no estableció sus viviendas, las cuales las erigieron más en el centro del casco histórico.

 

Fotografía: Archivo Municipal de Zaragoza.

 

La calle Predicadores en su mejor época estaba llena de almacenes de legumbres, de pieles, de maderas, cesterías, colchonerías, hojalaterías, su salida hacia el Mercado la favoreció.  Pero con el tiempo la zona poco a poco se fue deteriorando, las pequeñas tiendas cerraron, los olores como el aroma de las galletas de industrias Villacampa se difuminaron en el olvido; y las casas se fueron ajando, hasta tal punto que se convirtió en una zona abandonada y algo problemática. Hoy se han rehabilitado muchos edificios, entre ellos el antiguo palacio de los Duques de Villahermosa, que tras servir como sede de la Inquisición y cárcel para mujeres se convirtió en un colegio público, el de Santo Domingo. La calle, aunque no tiene el movimiento que en su día tuvo, poco a poco va consiguiendo salir de esa sensación de dejadez que en ella se sentía.

 

Con una flecha azul os indico el lugar que ocupa el antiguo palacio Villahermosa, del cual solo se conserva la fachada barroca, y con otra flecha roja el edificio que vamos a comentar hoy.

 

 En el número 70, antiguo nº 80 de la calle de la Democracia, muy cerquita del antiguo palacio de Villahermosa, encontramos el inmueble del que hoy vamos a hablar: el albergue del Comendador. Un edificio construido entre el siglo XVII-XVIII que exteriormente no refleja lo que encierra en su interior. Actualmente es propiedad de Estudi Claria s.l., empresa que se dedica a la reparación y conservación de edificios para destinarlos a lugares de hospedaje.

 

Su gestión la lleva José María Juste Jordá. El cual junto con José María Farré Agustín, administrador de Estudi Claria, s.l., adquirieron el edificio a la empresa constructora Norconsa en el año 2007 para convertirlo en albergue juvenil. Ambos fueron los artífices de la decoración y la puesta a punto de un edificio que cuando lo compraron estaba totalmente en estado de ruina.

 

En una amena conversación con José Juste, al que agradezco su ayuda y amabilidad, me comentó que al comprar el edificio le hablaron de que el inmueble había sido en su origen, vivienda de Pedro Arbués, Inquisidor Mayor del Reino de Aragón; que su fecha de construcción se situaba en 1470, y que de ese primitivo edificio solo se conservarían las bodegas.

 

Posteriormente se edificó sobre los restos de este primitivo edificio (fuera o no fuera residencia del inquisidor) otro en el siglo XVII-XVIII, del cual se conserva la magnífica escalera barroca. Tengo que decir que no he encontrado desgraciadamente ninguna documentación que atestigüe esta noticia, ni tampoco ningún dato sobre este inmueble en el archivo histórico de Zaragoza, pero os lo pongo como dato curioso. La única referencia que hay es en el plano de Dionisio Casañal, que luego veremos, realizado en el año 1911. En el plano se documenta que el propietario en esa fecha era Antonio Mur. La siguiente noticia de interés es la reforma del año 2007, llevada a cabo por la empresa Estudi Claria s.l.

 

Hoy en día la planta baja y el primer piso del edificio colindante (pintado en rojo) también forman parte de lo que hoy es albergue juvenil.

 

La casa colindante, con el nº 72 de la calle Predicadores, era propiedad en 1897 de Enrique Roy Aguirre, el cual encargó su reforma al arquitecto Félix Navarro, solicitando la licencia en 1904. Os comento este edificio porque el portalón situado a la derecha pertenece al albergue. Según me comentó José Juste, en la escritura de compra del edificio pone “callejón privado, paso de carruajes”. Es decir, esa parte del edificio con el nº 72 pertenece al nº 70 desde hace muchos años. También es propiedad del albergue la primera planta de este mismo edificio.

 

Vista de la primera planta con balcones adintelados, remarcados y decorados con motivos geométricos. También son de destacar sus forjas. En la fotografía también vemos con más detalle el callejón, cerrado en su interior con una puerta. Antiguamente era “paso de carruajes”; hoy sirve como salida de emergencia de la sala ubicada en la bodega, que luego veremos.

 

Si nos fijamos detenidamente en el plano parcelario de Zaragoza, realizado en el año 1911 por Dionisio Casañal Zapatero, el  edificio en esa época era propiedad de Antonio Mur, y la superficie era mucho más extensa que la que tiene hoy en día. Tenía dos fachadas, la principal a la calle Predicadores, y otra posterior al Paseo del Ebro, actual Echagaray y Caballero.

 

Plano 1911 Dionisio Casañal: Página del ayuntamiento de Zaragoza.

 

Hoy en día solo ocupa la superficie con fachada a la calle Predicadores; en el segundo solar se ha edificado un nuevo edificio.  En el plano del ayuntamiento de Zaragoza os pongo una flecha roja para que veáis su superficie actual (coloreada de amarillo).

 

Plano: Planos actualizados por el Texto Refundido del Plan General de Ordenación Urbana de diciembre de 2007. Ayuntamiento Zaragoza.
 

 El edificio sufrió una profunda reforma para adecuarlo como hotel en el año 2007. Siendo inaugurado en 2008, cuando se celebró la Exposición Internacional en nuestra ciudad.

 

Edificio construido entre medianeras (aunque hoy en día la casa de la derecha la han derribado), estrecha con bajo, tres alturas, y sótano con una magnífica bodega. En la fachada, de ladrillo cara vista, se abren dos balcones por planta, adintelados y remarcados. En el primer piso se abre una hornacina entre los balcones, hoy en día vacía.

 

Primera planta en donde vemos la hornacina en arco de medio punto.

 

Detalle de los dos últimos pisos y el remate resultado de la reforma del año 2008.

 

En la parte inferior se abren dos puertas, la del lado derecho es un gran portalón claveteado y remarcado con piedra. Era la antigua entrada de la casa-palacio, enfrente de la misma luego veremos la puerta clásica de madera que se encuentra en el interior.

 

La puerta de la izquierda es la actual entrada al albergue.

 

Decoración floral de la puerta de entrada al albergue.

 

En el interior nos encontramos un pequeño zaguán, muy reformado, ya que hoy en día es la sala de recepción del hotel. A la derecha, y detrás de la puerta claveteada que hemos visto en el exterior, encontramos la estructura de una portada. Estructura clásica, adintelada con pilastras estriadas con capiteles jónicos, sobre los que apoya un entablamento liso. Pudiera tratarse de la puerta de entrada original.

 

Detalle de la parte superior de la estructura de madera.

 

Aunque esta zona está muy remodelada aún podemos ver una de las bóvedas vaídas de este patio interior. A la izquierda, en su momento, se podría acceder a la caja de escaleras, hoy está cegada ya que en ese hueco se ha ubicado el ascensor.

 

Entrada a la caja de la escalera, a la derecha podemos ver la bóveda vaída anterior. Y pasando la puerta moderna vislumbramos el hueco que hoy ocupa el ascensor y por el que antiguamente se accedía a la caja de escalera.

 

Antigua entrada hacia la caja de la escalera. Hoy se ha cerrado para ubicar el ascensor del albergue. Se accedía a través de un arco escarzano decorado con motivos vegetales y geométricos. La inscripción Zaragoza 1470 alude a la fecha que se cree se construyó el edificio originario, la veremos a lo largo de toda la escalera.

 

Arranque de la escalera, donde observamos los tramos abovedados situados a lo largo de la misma. A la izquierda la escalera que baja al bar-bodega. Al frente la estancia que hoy es utilizada como comedor, y que seguramente en su momento condujera a los corrales y a la parte posterior de la vivienda.

 

Detalle del arranque de la escalera, el primer tramo en piedra de Calatorao negra. Al fondo un punto de iluminación de la escalera y por encima bovedillas de arista.

 

Vista de la caja de la escalera con la magnífica bóveda esquifada en lo alto. Es una escalera de gran sencillez, pero magnífica.

 

En toda la escalera vemos el mismo juego de bovedillas de arista y bóvedas rampantes, que apean en pequeñas mensulillas.

 

Primer descansillo. Subiendo por la escalera podemos ver dos fechas: 1470, fecha en la que supuestamente se construyó; y la de 2008, fecha de su inauguración tras ser reformada.

 

Bovedillas y resultado de la reforma para adecuarlo como hotel, con el ascensor, y a la izquierda los pasillos en los cuales se ubican las habitaciones.

 

Ventanas de ventilación e iluminación de la caja de escalera.

 

 Subida al segundo piso.

 

Detalle de uno de los pilares de madera, con una decoración rococó; pasamanos de madera y sencillos balaustres de forja.

 

Arcos mixtilíneos que daban entrada a las diversas estancias, hoy a las habitaciones y servicios del albergue. En esta fotografía podemos ver la bóveda de arista (izquierda), seguida por una bóveda rampante (a la derecha),  y el inicio de otra de arista. Este sistema de cubrición lo encontramos en toda la caja de la escalera.

 

Segundo piso, a la derecha otro arco mixtilíneo que comunica con las estancias del hotel.

 

Último tramo de la escalera. Podemos ver la ventana de iluminación de la bóveda y el arranque de la misma. En este último tramo el muro se decora con pilastras adosadas entre las que se abren óculos, hoy casi todos cegados menos uno, por donde entra la luz natural a la magnífica bóveda esquifada.

 

Vista de la bóveda desde la planta segunda. Podemos observar que el último tramo de la escalera se ha cubierto con paneles para adecuarla al servicio hotelero, con lo que parte de la bóveda no se puede ver.

 

Subida al tercer piso. La caja de escalera ha sido reformada para acondicionarla para el uso que hoy se da al edificio.  Podemos observar los óculos, en este momento ciegos.

 

Bóveda esquifada de lunetos, con óculos que en su momento estarían abiertos. Hoy en día están cerrados, excepto uno, que es por donde se ilumina la bóveda.

 

Detalle de la bóveda esquifada de lunetos y el plafón central decorado con motivos vegetales.

 

Vista de la caja de escalera desde el último piso, y la solera de mármol.

 

Una vez vista la escalera “dieciochesca”, llegamos nuevamente a la planta calle, a la izquierda arranca una escalera que nos conduce a las antiguas bodegas, en las que actualmente se ubica un espacio cultural.

 

Esta es la parte más antigua del edificio, la que los dueños del edificio mencionan como parte integrante del antiguo palacio de Pedro Arbués. Bajamos por una escalera entre muros de piedra y ladrillo que nos conduce a la bodega.

 

Descendiendo por la mencionada escalera, a mano izquierda y antes de llegar a la bodega nos encontramos este pasadizo horadado en la piedra. Está cerrado con una reja y da una sensación de gran profundidad.

 

Vista de la bodega, conocida como la “Bóveda del Albergue”. Se trata de un espacio cultural, en donde se representan obras de teatro, recitales de poesía y conciertos, entre otros eventos. Es una estancia preciosa y acogedora.

 

Presenta dos cámaras o habitáculos, la anterior, junto a la escalera; y la posterior.

 

Primer tramo de la bodega, donde se ha colocado el escenario.

 

Detalle de lo que hoy es escenario. En el muro se abren dos arcos apuntados, el de la izquierda da acceso a una escalera que conduce a la salida de emergencia o “antiguo callejón de carruajes”.

 

bóvedas de la parte del escenario. Son bóvedas de cañón con lunetos. Horadas con huecos de aireación.

 

Parte posterior de la sala en donde se ve más claramente la bóveda de cañón, reforzada por arcos fajones.

 

Escalera que da acceso a la salida de emergencia, que comunica con el edificio colindante (Predicadores 72).

 

Hasta aquí esta pequeña reseña sobre otro edificio desconocido de nuestro patrimonio, un lugar lleno de encanto. Espero que os haya gustado.

 

Hasta el próximo vuelo.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

-GIMÉNEZ RESANO, Gaudioso: Los nombres de la calle de Zaragoza en el siglo XV (Toponímia urbana).

 

-Ficha del ayuntamiento de Zaragoza como bien de interés monumental.

 

-Archivo Municipal Zaragoza: Dionisio Casañal Zapatero: plano de Zaragoza por manzanas y casas, 1911.

 

-CASTÁN ESPIÉRREZ, Mª Jesús: El Barrio de San Pablo en la época de los Sitios de Zaragoza, Zaragoza. Excma. Diputación “Institución Fernando el Católico”, 2015.

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