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El Patio de los Giles. Zaragoza.

El pasadizo era un resguardo. Un descanso del interior. Sólo eso. 

 

(Vanessa Vilches).

 

 

Estamos en pleno Tubo zaragozano, en la calle Cuatro de Agosto, y ¿Cómo no? El Tubo nos sigue sorprendiendo, en el nº 5-9 de esta pintoresca calle (donde vivió el gran poeta Casañal), encontramos un Pasaje que tuvo una gran importancia en su momento.

 

Enfrente de su fachada, situada a la izquierda de la fotografía, se sitúa la parte posterior del edificio de Bantierra (antiguo Casino). Edificio construido por Don Juan García Gil.

 

En lo que respecta al otro lado del Pasaje, en la calle Estebanes; se sabe que la llamada “Casa de los Estébanes” existía antes del año 1513, ya que en esa fecha Juan de León contrató a los fusteros Mahoma del Chacho y Juce el Chacho para que le realizasen unos artesonados iguales que los que había en la “Casa de los Estébanes”. En 1564 la casa colindante fue incendiada, a consecuencia de las protestas populares; y, como consecuencia del incendio, la casa de los Giles también resultó dañada. Tiempo después fue reconstruida. A esa etapa debe corresponder el actual patio y galería del XVI.

 

En la fotografía, la entrada (a la izquierda) al Pasaje por la calle Estébanes. A la derecha la emblemática tienda de alfombras Miguel (en verano cambiaban el negocio y era una horchatería, la horchatería Miguel).

 

A finales del siglo XIX los propietarios de la casa eran los hermanos García Gil, comerciantes importantes de la ciudad, los cuales en 1898 contrataron al arquitecto Julio Bravo para realizar unas obras en la fachada.

 

En la misma fecha también contrataron al arquitecto Ricardo Magdalena, el cual diseñó las columnas de fundición que aún podemos ver en el pasaje (en la parte más cercana a la calle Cuatro de Agosto). 

 

Detalle de las columnas de fundición diseñadas por Ricardo Magdalena.

 

Es un pasaje con mucha historia; en su tiempo fue un importante pasadizo lleno de tiendas y muy utilizado, pero poco a poco los comercios fueron cerrando y, como ha pasado en casi todos los pasajes de Zaragoza, quedo relegado al olvido. En el siglo XX todo el inmueble pasó a manos del empresario Arturo Beltrán, y posteriormente a Bantierra (en aquella época Cajalón).

 

En la fotografía, en primer plano las columnas de fundición a las que hemos aludido; al fondo se vislumbra una de las columnas del patio del siglo XVI, que está más próximo a la calle Estébanes.

 

El precioso patio del siglo XVI. Tiene planta cuadrada, con cuatro gruesas columnas anilladas de orden toscano, siguiendo el estilo renacentista de los patios aragoneses. Las columnas apoyan sobre zapatas y sobre éstas fuertes jácenas que sustentan el piso superior, en el que se abre una galería de arcos de medio punto, sobre columna, de mucho menor tamaño, pero también toscanas.

 

Techumbre acristalada realizada en la última restauración. En conjunto se trata de un edificio de los siglos XVI-XVII, reformado en los siglos XIX-XX; en el año 1998 fue restaurado por José Luis Anadón García. Pero la última restauración fue poco antes de la Expo Internacional del año 2008.

 

En el pasaje de los Giles encontramos dos patios interiores de vecinos, y el patio con columnas del siglo XVI. En la fotografía uno de los patios interiores del pasaje, el que aún conserva parte de una arquería del XVI.

 

Detalle del otro patio interior. Hasta los años 40 estuvo acristalado, pero una tormenta destruyó todos los lucernarios que ya no se repusieron. Y así comenzó un poco el declive de este pasaje. En la última restauración (2008) se han vuelto a acristalar, el que podemos ver en la fotografía, que protege al inmueble de las inclemencias del tiempo (aunque alguna gotera hay, doy fe).

 

En la fotografía decoración de uno de patios de entrada a una de las casas de este pasaje. Anteriormente existían tres entradas a las diversas viviendas que componían el edificio. Una de las entradas se realizaba por la calle Estébanes; otra por el mismo pasaje; y la última por la calle Cuatro de Agosto. Hoy en día todas las entradas a las viviendas se realizan por el interior del mismo pasaje. En todos los patios encontramos la misma decoración en escayola con guirnaldas, plafones y pilastras.

 

Hasta aquí esta pequeña reseña de uno de los pasajes emblemáticos en una época pasada. Desgraciadamente hoy en día sigue olvidado por la gran mayoría de los zaragozanos.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

 
-ISABEL YESTE NAVARRO: “Del Tubo a “Puerta Cinegia” en Zaragoza. Evolución urbanística del sector en época contemporánea”, Zaragoza, Artigrama, nº20, 2005, pp. 433-455. http://www.unizar.es/artigrama/pdf/20/3varia/13.pdf

 

-Estudios históricos-artísticos casas de la calle de Cuatro de Agosto. www. Zaragoza.es

 

-MARTÍNEZ VERÓN, J.L.: "Zaragoza. Arquitectura. Siglo XX. Catálogo (blanco y negro)", Lulu, 2011.

 

-MARIANO GARCÍA: “La calle de las muchas verdades”, en Tinta de Hemeroteca: http://blogs.heraldo.es/tinta/?p=3382.

 

-http://www.elviajedelalibelula.com/single-post/2016/03/15/El-Tubo-Calle-Cuatro-de-Agosto-Zaragoza

 

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