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El antiguo retablo de plata repujada del Santuario de Nuestra Señora de Salas (Huesca). Hoy en el Museo Diocesano.

September 18, 2016

Fue hallado un retablo de plata marquado con siete historias de los siete goios, en el qual falta un pilariquo o marlete del cabo del retablo, y hay siete otros, uno en cada historia, esso mismo faltan tres cabos de cruzes o rosas de las que estaban encima de las historias de los cabos de arriba”.

 

(Inventario de 1501de la ermita de Santa María de Salas).

 

Hace más o menos un año realicé un trabajo sobre el Santuario de Santa María de Salas (http://www.elviajedelalibelula.com/#!Santuario-de-Santa-Mar%C3%ADa-de-Salas-Huesca/cu6k/55da28210cf2083e080d8aab), un antiguo centro de peregrinación que me sorprendió por la gran importancia que tuvo en el siglo XII y lo poco conocido que es hoy en día. En el estudio hablaba del antiguo retablo donado por el rey Pedro IV, y apuntaba que actualmente se conservaba en el Museo Diocesano de Huesca. Tras realizar las fotografías en el santuario, me encaminé hacia la catedral oscense y al museo diocesano con la intención de ver in situ lo que hoy en día se conserva del magnífico retablo.

 

Recorriendo el museo, que dicho sea de paso conserva obras magníficas, entré en la sala de orfebrería, en lo que era la capilla de San Juan Evangelista, antesala de la Sala Capitular; y allí estaba: la predela del antiguo retablo mayor del Santuario de Nuestra Señora de Salas.

 

La historia de este retablo es curiosa. El rey Pedro IV de Aragón se vio obligado a vender las joyas que la Virgen de Salas poseía para poder pagar los gastos de la guerra que mantenía con el rey de Castilla Pedro I el Cruel. Una vez finalizada, en agradecimiento el rey aragonés ordenó “entregar doscientos marcos de plata para realizar un retablo de plata, en el cual se colocarían las señales y escudos de los donantes de las alhajas incautadas” (hoy en día en el retablo no hay ningún resto de escudo, quizás se encontrara en lo que se ha perdido de él). El retablo estaba compuesto por una imagen de Nuestra Señora de la Huerta (se cree que la que hoy ocupa el retablo mayor), de bulto redondo, en el centro, y rodeándola una serie de escenas de la vida de Jesús y de la Virgen, en madera forradas de plata repujada. La obra fue encargada por el obispo de Huesca Jimeno de Ribabellosa al orfebre barcelonés Bartolomé Tutxó el 24 de agosto de 1366. Éste realizó un retablo de plata repujada del cual sólo se conservan siete tablas, el resto parece que fue destruido en tiempos del obispo Don Juan de Aragón y Navarra, también prior de la iglesia de Nuestra Señora de Salas (finales del siglo XV).

 

Lo que hoy podemos ver, se trata de un conjunto de siete tablas, de 36 x 60 cm cada una, forradas con planchas de plata dorada y coronadas con remate triangular adornado con tracería gótica. En ellas se representan relieves de plata repujada y policromada con las escenas de la Anunciación, el Nacimiento de Jesús, la Epifanía, la Resurrección de Jesús, la Ascensión, Pentecostés y la Dormición de la Virgen (formaban las siete alegrías de María).

 

Como curiosidad diremos que el mismo monarca Pedro IV, en el año 1386 encargó al orfebre Pedro Moragues un relicario para guardar los Corporales en la iglesia de Santa María de Daroca, también en agradecimiento por la ayuda prestada, lo que nos da idea del gusto del rey por las obras de orfebrería.

 

Escena de la Anunciación. La Virgen aparece sentada a la derecha de la escena; ante la aparición del arcángel San Gabriel ha suspendido la lectura del libro que mantiene en su regazo, mientras se lleva la mano derecha hacia el pecho, recibiendo con incredulidad y algo de temor la Buena Nueva. Sobre su cabeza el Espíritu Santo “cubriéndole con su sombra” (cómo dice el Evangelio de Lucas). Todas las figuras del conjunto del retablo tienen los cabellos y las vestiduras doradas; los rostros y manos pintados de color carne sobre la plata. El arcángel y la Virgen presentan finas y alargadas manos. En medio de los personajes un jarrón con un ramo de lirios, símbolo de la pureza de la Virgen.

 

La siguiente escena es el Nacimiento de Jesús. Curioso el pesebre, en donde está colocado el Niño, muy serio que dirige su mirada hacia el espectador, mientras la mula sostiene el paño sobre el cual está colocado Jesús. A la derecha un San José estático y de menor tamaño que la Virgen, se apoya en su bastón mirando fijamente al espectador. María se sitúa a la izquierda, arrodillada y juntando las manos mirando fijamente a su Hijo. Si nos fijamos en la parte interna del pesebre podemos ver el punzón del orfebre (+BA/Rch- y BR) (Barcelona y Bartolomé).

 

Detalle de la escena anterior. María, el Niño y la mula.

 

La Epifanía, en la que curiosamente no aparece San José. La Virgen sentada a la derecha presenta al Niño a los reales visitantes, los cuales van a presentar su respeto y sus presentes al Niño recién nacido. En el extremo izquierdo Baltasar y Gaspar, con sus presentes, conversan, mientras Melchor presenta sus respetos a la Virgen y al Niño. El punzón del orfebre se puede observar en la parte inferior del rey arrodillado.

 

Detalle de la Virgen y el Niño que porta la bola del mundo en su mano izquierda; mientras el rey mago le besa los pies, mientras se lleva la izquierda al pecho, en señal de respeto, ofreciéndole el presente que porta en la mano derecha.

 

Detalle de la Virgen y el Niño. La Virgen, viste una saya y sobre ella un manto ribeteado con un galón con motivos geométricos, que cubre su cabeza y sujeta en su pecho mediante un broche.

 

En la esquina izquierda el rey Baltasar con el rey Gaspar. El primero representado como un personaje de color y vestido como un caballero medieval, incluso con una gran espada que sujeta a un cinturón con una gran hebilla.

 

La Ascensión, que parece era el centro del retablo, presenta a Jesús saliendo del sepulcro con la bola del mundo en su mano izquierda, mientras en la parte inferior del mismo, los guardianes con armaduras medievales duermen. En la parte exterior del sepulcro volvemos a ver el punzón del orfebre.

 

La Siguiente escena es la Ascensión. En ella se establecen dos partes, la inferior que es la zona terrenal, en donde aparece la Virgen y San Juan, con otro apóstol detrás de ambos; y otros tres apóstoles a la izquierda, uno de ellos San Pedro. En la parte superior, la parte celestial, en la que Jesús rodeado de nubes, sentado, bendiciendo y con la bola del mundo en su mano izquierda va ascendiendo hacia lo alto. El punzón del orfebre en este caso lo podemos ver en la parte inferior del manto de la Virgen.

 

Siguiendo la historia del Nuevo Testamento llegamos a la escena de Pentecostés. La Virgen en el centro de la escena sobre un trono y con sus manos juntas, en actitud de rezar, es el centro de la composición, a ambos lados los apóstoles, cuatro a cada lado. En lo alto el Espíritu Santo lanza sus rayos, los cuales se posan sobre María y los apóstoles, recibiendo los dones enviados.

 

La última plancha que se conserva es la Dormición de la Virgen. En la escena se representa a María  sobre un catafalco mientras los apóstoles, detrás del lecho, a la derecha, lloran su muerte. A la izquierda vemos la figura de Cristo acariciando el rostro de su madre y acogiendo su alma, representada como una niña pequeña con las manos juntas orando. La figura de Cristo no llama la atención, no se distingue de los demás personajes, excepto porque lleva la figurita que personifica el alma de la Virgen. El presentar a María como una niña pequeña es un símbolo de su pureza. Cristo, en el lecho de muerte de su Madre, con su alma en su regazo es el símbolo representativo que Cristo baja a la tierra para acoger el espíritu de su madre y hacerle partícipe de su Gloria. Es un acercamiento del cielo y la tierra, gracias a la figura de la Virgen.  

 

Con un gesto de gran dolor vemos a San Juan, y a su izquierda San Pedro con las manos juntas en actitud de orar.

 

 El punzón del artesano se encuentra en la parte inferior del lecho de muerte de la Virgen.

 

Vista del retablo desde el lado derecho. En su parte posterior (no lo pudimos ver ni fotografiar, ya que el retablo está adosado a un panel), hay una inscripción en caracteres góticos del siglo XIV pintados sobre la madera, hoy muy borrosos. Está en catalán antiguo y dice asi:

 

Aquest retaule ha fet fer de manainent del seliyor rey en Pere Dezvall de la trasorería del senyor rey a servey do la sgleya e de Madona Sancta Slaria de Salas en esuiena e satisfaocio de cert nombre de lanties dargent les quc'av'ans lo dit senyor feu pendre de la dita sgleya per inaus del governador Darago per nccessitat de la guerra de Castella coiu no haguej de que pagar los convocats per lo dit Pere Dezvall vene les dites lanties de manament del dit senyor e distribui la moneda per co lo trasorer ha procurat ab lo dit senyor que dit retaule hi sia fet per co suplica al senyor bisbc e als preures de la dita sgleya que tots dissaptes sia dita una qisa de Atadona Santa Maria per lo senyor rcy e pcr la senyorareyna e en remissió de sos pecats sia feta commemoracio del dit Pere Dezvall en satesfaccio dels treballs que a sostenguts en fer fer e procurar quc fos fet lo present retanle”.

 

 

El retablo fue restaurado en el año 1993.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

- FRANCISCO DIEGO DE AYNSA, Fundación. Excelencias, grandezas, y Cosas Memorables de la Antiquísima Ciudad de Huesca… , Huesca, 1709, pág. 598.

-Estudio sobre el santuario, llevado a cabo por D. FEDERICO BALAGUER: Santa María de Salas. Sus problemas históricos:

file:///C:/Users/Usuario/Downloads/Dialnet-SantaMariaDeSalas-2111014.pdf.

 

-Orfebres oscenses (siglos XVI, XVII y XVIII):file:///C:/Users/Usuario/Downloads/201759-276680-1-PB.pdf

 

-JOSÉ Mª NASARRE LÓPEZ , Y SUSANA VILLACAMPA SANVICENTE: “El Museo Diocesano de Huesca”, Zaragoza, Artigrama, nº 29, 2014:

20https://www.unizar.es/artigrama/pdf/29/2monografico/03.pdf

 

-RICARDO DEL ARCO: “El obispo Don Juan de Aragón y Navarra. Hijo del Príncipe de Viana”: file:///C:/Users/Usuario/Downloads/Dialnet-ElObispoDonJuanDeAragonYNavarraHijoDelPrincipeDeVi-2253386%20(1).pdf

 

-LACARRA DUCAY, Mª CARMEN; Y MORTE GARCÍA, CARMEN: "Catálogo episcopal y capitular de Huesca", Zaragoza, Guara ed., 1984.

 

-Restauración del retablo, fotografías comparativas: FERNANDO ALVIRA LOZANO: "Patrimonio de Huesca":

http://www.patrimoniodehuesca.es/huesca-retablo-santa-maria-salas-1364-1367-museo-diocesano-huesca/

 

-GUADALUPE FERRÁNDEZ SACHO: El Viaje de la Libélula: el Santurario de Santa María de Salas. Huesca: file:///C:/Users/Usuario/Downloads/Dialnet-SantaMariaDeSalas-2111014.pdf

 

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