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Santa María de Maluenda.

 En el anterior post conocimos parte del importante patrimonio que encierra este municipio del Valle del Jiloca. Es un pequeño núcleo en el cual podemos encontrar tres edificios mudéjares, fechables entre los siglos XIV y XV;  y los restos de un castillo califal del siglo X. En 1120 Alfonso I el Batallador la reconquistó y la incorporó a la comunidad de Calatayud.

 

Fotografía: www.entrepueblos.com

 

Hoy nos vamos a centrar en la iglesia de Santa María, declarada Bien de Interés Cultural en el año 2001. Actualmente llamada iglesia parroquial de la Asunción y situada en la Plaza de la iglesia, en la zona más occidental del municipio. Algunos estudiosos (entre ellos el arquitecto restaurador de la iglesia Javier Peña; y Agustín Sanmiguel), afirman que en la zona meridional de la actual iglesia se situaba la antigua mezquita musulmana. Zona en donde se conserva la base de una torre o alminar (en la imagen la flecha roja indica el lugar donde se encuentra la mencionada torre). Por contrario para G. Borrás,  y F. Mañas esta torre pudiera ser una de las torres de la antigua muralla de la ciudad y que ampliado el municipio fue utilizada como campanario para una iglesia primitiva que se levantó en ese mismo lugar.

 

Vista de la iglesia a principios del siglo XX. Como podemos observar, la parte del muro meridional estaba totalmente tapado por un edificio adosado a él. En la restauración llevada a cabo por los arquitectos Javier Peña y Jorge Chóliz en 1984, se descubrió el pórtico y la antigua torre de la que hemos hablado anteriormente.

 

Fotografía de www.xiloca.com

 

La iglesia tal y como quedó tras la restauración de los arquitectos Javier Peña y Jorge Choliz comenzada en 1984.

 

 

Plano de las diferentes fases del edificio. Panel de la iglesia.

 

El edificio es el resultado de distintas etapas, siguiendo la opinión de Javier Peña:

 

1-En la primera tendríamos la antigua mezquita, de la que únicamente resta el antiguo alminar.

 

2-Al reconquistar el municipio  por parte de Alfonso I, la mezquita pudiera ser que se utilizase como iglesia cristiana, realizando en el siglo XIII diversas remodelaciones en estilo mudéjar, quedando el antiguo alminar de la mezquita como campanario.

 

3-hacia 1400 el Papa Benedicto XIII encargó una total remodelación del templo convirtiéndola en una iglesia-fortaleza, cuyo maestro de obras sería Yucaf Adolmalih (según consta en una inscripción en un alfarje). En esta etapa se realizan los dos cuerpos de los pies del templo, el pórtico y la portada.

 

4-En el siglo XVI se realizó la torre mudéjar y la sacristía.

 

5-Durante los siglos XVII- XVIII se llevó a cabo reformas de menor importancia, con la construcción de capillas con cúpulas con linterna (en el plano la zona en blanco).

 

Empezaremos el recorrido por la parte más antigua de la iglesia. Ésta, se encuentra en el muro meridional, en el cual está empotrado el supuesto alminar de la mezquita, la cual podría haberse ubicado en esta zona. O como afirman Borrás y Mañas se trata de la antigua torre de la muralla convertida en campanario cristiano. En este muro y  al lado de la antigua torre se encuentran las capillas laterales, con cabeceras planas, y una de ellas, la del la Inmaculada, con cúpula con linterna, realizada en el siglo XVII.

 

En esta imagen podemos ver la decoración de la torre por la parte posterior (que posteriormente explicaremos).

 

La antigua torre o supuesto alminar de la mezquita seguramente fue utilizada como campanario para  la primitiva iglesia cristiana. Es de planta cuadrada y se alza sobre una base de mampostería, siendo su parte superior de tapial y mampostería; y culminando con una decoración en ladrillo. Su datación puede acercarse al siglo XI, como otros restos islámicos que encontramos en el municipio (castillo y torre albarrana). En época desconocida se desmochó.

 

Vemos la parte superior de la antigua torre realizada en ladrillo y decorada con cerámica incrustada con ataifores o platos de colores verde y miel; frisos de esquinillas; y  decoración denominada “espina de pez”. Esta desmochada torre recuerda a las de Belmonte, Ateca, y La Almunia de Doña Godina.

 

Por encima, a la izquierda, vemos la galería que le da el aspecto de iglesia fortaleza y a la derecha la linterna de una de las capillas barrocas.

 

En 1400  el Papa Benedicto XIII encargó al maestro de obras de la Aljama de Calatayud Yuçaf Adolmalih, una total remodelación de la iglesia existente. Adolmalih ideó una singular edificación, ya no solo por los materiales utilizados, sino por la construcción de dos pórticos laterales, un gran mirador y una galería defensiva que recorría todo el templo, convirtiéndose desde entonces en una iglesia-fortaleza (como otras que ya hemos visto, Tobed, Cervera, Torralba, etc.). Asimismo, en este momento, se realizaron los alfarjes (interior y exterior); y dos campanarios, uno a cada lado del hastial de los pies (del que sólo se conserva uno, reformado en el siglo XVI), al estilo de los que vimos en la iglesia de Santa Justa y Rufina de esta misma localidad.

 

Las dos galerías de la fachada principal se abren al exterior por medio de miradores con vanos apuntados, existiendo uno ciego, en un nivel inferior. En su estudio  el arquitecto restaurador de la iglesia , Javier Peña, comenta la importancia de estos miradores de la iglesia de Santa María; ya que en su opinión este edificio es el que originará la tipología de los conocidos “miradores de arquetes” y “miradores adintelados” típicos de la arquitectura mudéjar civil aragonesa desde el siglo XV hasta el XVIII; cómo podemos ver en la iglesia de San Juan Bautista de Herrera de los Navarros; y en la ya vista iglesia de santas Justa y Rufina de Maluenda.

 

En el hastial de los pies se ubicaban dos torres, al igual que veíamos en Santa Justa y Rufina de esta misma localidad. Hoy en día sólo queda  la del lado sureste. Entre ambas torres discurrían dos galerías superpuestas con vanos apuntados. En el siglo XVI a esta torrecilla se la recubrió con ladrillo, añadiéndole un campanario. Su decoración es a base de rombos, esquinillas, hexágonos, cruces rehundidas y resaltadas. En cada lado de la torre se abre un vano de medio punto, donde se instalan las campanas; y sobre cada uno de ellos, tres arquitos de medio punto ciegos. Remata con una estructura piramidal.

 

Es curioso ver que esta torre sólo se decoró con ladrillo resaltado en dos de sus lados, los restantes tienen dos grandes arcos apuntados sin decoración, para evitar la carga del peso de la torre en la estructura de la iglesia.

 

Fotografía antigua de la portada principal en el hastial de los pies. En el tímpano se pueden observar las esculturas que antiguamente se ubicaban en las peanas que hoy se encuentran vacías.

 

Fotografía: www.xiloca.com.

 

La portada, en piedra sillar, es de estilo gótico.  Abocinada y formada por cuatro arquivoltas con el mismo número de baquetones que conforman, asimismo, las jambas.

 

La portada se abre en arco carpanel en cuyos laterales podemos ver dos tallas figuradas.  En el tímpano, ribeteado por motivos vegetales,  hoy en día aparece únicamente con las ménsulas en las que descansaban tres esculturas. 

 

Detalle de la figura situada en el lateral izquierdo del arco carpanel de la portada.

 

Detalle de la figura situada en el lateral derecho del arco carpanel de la portada.

 

Ménsulas del tímpano de la portada, en el centro, la figura del Padre Eterno; a la izquierda el sol; y a la derecha, la luna.

 

Los capiteles de la portada son corridos y su decoración vegetal, entre las que podemos ver algunas figuras simbólicas.

 

La portada remata con un gablete, bajo el cual, en una hornacina, está instalada la Virgen con el Niño de principios del siglo XV. El conjunto está flanqueado por dos contrafuertes rematados en pináculos.

 

Se remata el conjunto con una cornisa con tres leones  sujetando entre sus patas la cabeza de Cristo; y otras dos figuras con grandes alas a las que les falta la cabeza. Toda la portada está cubierta con un gran tejaroz mudéjar.

 

El tejaroz se apoya en siete enormes zapatas, que lo dividen en seis tramos formados por tablas rectangulares, pintadas con motivos heráldicos.

 

En el friso inferíor del entramado del tejaroz  encontramos los escudos heráldicos de familias importantes en la localidad, como los Martínez Luna, Urrea, Gotor y cruces de San Jorge. En el centro vemos el escudo de los Hernández  de Luna y a su lado el blasón con la cruz de San Jorge.

 

En el siguiente tramo: los escudos de la familia de los Urrea.

 

La Puerta de hierro que da entrada a la iglesia es de doble hoja, decorada con cuatro grandes máscaras.

 

En el lado sur encontramos un pórtico que da paso también al interior de la iglesia. Este pórtico se descubrió en la reforma realizada en 1984. Ya hemos visto que con anterioridad estaba adosado a un edificio colindante. Está formado por seis grandes vanos apuntados (uno en el lado que da a la plaza de la iglesia). Junto a él vemos parte de la antigua torre o alminar.

 

En el interior de este pórtico encontramos un alfarje algo deteriorado. Está formado por ocho canes decorados con motivos vegetales y heráldicos. En él lo más destacable son los motivos heráldicos. Sobre todo los relativos a la familia Luna, Ciria, Zapata, Gotor, Heredia, etc.

 

Interesantes son las decoraciones formando una trenza blanca sobre fondo negro y perfilada en rojo, que sólo encontramos en este alfarje, en el monasterio del Santo Sepulcro de Zaragoza y en el claustro del Santo Sepulcro de Calatayud.

 

La iglesia de Santa María sufrió un terrible incendio en el año 1942, resultado del cual todo el interior de la iglesia quedó destruido. El incendio comenzó en el ábside, perdiéndose el retablo mayor y toda la decoración agramilada de sus paredes; pero el alfarje del coro, verdadera joya mudéjar, se pudo salvar. Tras el incendio se encargaron de su restauración el señor Campos Bordonada Redentorista, y el comisario del servicio de defensa del Patrimonio Artístico Nacional de Zaragoza D. José María Garay. Éste último ordenó reformar todo el interior tal y como estaba antes del incendio. El retablo mayor se destruyó en el suceso, y una vez restaurada la iglesia, se colocó en su lugar el que actualmente podemos contemplar, el retablo de la Asunción que estaba colocado en una de las capillas laterales.

 

 La iglesia es de una sola nave, con ábside poligonal de siete paños y capillas laterales entre los contrafuertes.

 

La nave se cubre con bóveda de crucería sencilla. En las uniones de los nervios se pueden observar claves decoradas. Hay que tener en cuenta que el edificio fue restaurado totalmente en 1984, por los arquitectos Javier Peña y Jorge Chóliz, siguiendo la tipología de las iglesias-fortaleza mudéjares de la zona.

 

Detalle de la decoración de una clave de la nave. En la ornamentación de muros y bóvedas se respetó la temática original, simulando en la parte inferior de aquéllos el típico aparejo de sillería que hemos visto en todas las iglesias mudéjares de la zona. En las bóvedas se utilizó el aparejo flamenco diagonal, simulando despiece de ladrillo a soga y tizón.

 

Cubrición de la cabecera con bóveda de entrepaños, entre los cuales se abren los vanos que iluminan el interior del presbiterio. Todos los vanos fueron restaurados después del incendio de 1942 y diseñados por Campos Bordonada. 

 

Los plementos de las bóvedas quedan divididos en paños mediante una doble banda simulando el despiece de ladrillo a soga y tizón, en blanco y negro. También los nervios de las bóvedas están decorados con finas líneas de color negro tan típicas de la ornamentación mudéjar.

 

En el centro del paño del ábside se abre una ventana formada por tres arquivoltas apuntadas.

 

Los nervios de las bóvedas son de triple bocel que apoyan en ménsulas en forma de pirámide invertida, decoradas en su parte inferior por pequeñas cabezas. Vemos la imposta en rojo y blanco que recorre todo el perímetro de la iglesia por encima de las capillas laterales.

 

Ventanales y óculos todos reformados, siguiendo los modelos existentes antes del incendio de 1942.

 

Capillas laterales situadas a la derecha de la nave. En el primer arco apuntado se encuentra la entrada lateral meridional, cubierta con bóveda de cañón apuntado transversal a la nave. A continuación vemos el retablo de Santa María Magdalena; y a continuación la capilla de la Inmaculada, y la de la Virgen del Pilar, capillas realizadas en época barroca.

 

La capilla de la Inmaculada Concepción y la de San Miguel, situadas una a cada lado del primer tramo de la iglesia. Ambas tienen cúpulas decoradas con yeserías de lazo mudéjar. Siendo las más antiguas de este estilo documentadas. La capilla de la Inmaculada Concepción está situada en el lado derecho. La capilla fue encargada por Don Francisco Pérez de Marco al maestro Diego de Mendoza el 24 de junio de 1630. En la cúpula vemos cintas entrelazadas y cabezas de querubines.

 

Retablo de Santa María Magdalena, situado en el lateral derecho de la nave, entre la puerta de entrada lateral y la capilla de la Inmaculada Concepción. Es un bello retablo gótico del siglo XV, atribuido al taller de Benito Arnaldín.

 

Las capillas del lateral izquierdo, son de derecha a izquierda: la del Cristo, la de San Miguel y la de la Virgen del Rosario.

 

Cúpula de la capilla de San Miguel, situada en el centro del lado izquierdo de la nave. Fue mandada construir por Don Bartolomé Silverio Franco al maestro de obras Pedro de Gromendadi el 26 de noviembre de 1631. La cúpula se decora con lacerías y angelotes.

 

Retablo de Santiago el Mayor, situado en este lateral izquierdo entre las capillas de San Miguel y la de la Virgen del Rosario. Es un retablo gótico del siglo XV. Atribuido al taller de Benito Arneldín.

 

Vista de la parte de los pies de la iglesia con el coro en alto. El antepecho fue diseñado por Campos Bordonada , a base de yeserías caladas. El órgano se quemó en el incendio de 1942.

 

El coro se apea sobre un arco de medio punto, y descansa sobre un alfarje de madera policromada.

 

El alfarje está formado por cuatro grandes jácenas apeadas en canes decorados con temas florales y vegetales, entre la que se sitúan escudos heráldicos de los Luna, de los Martínez Luna, de Illueca, y de María de Luna, esposa de Martín el Humano (que gobernó entre 1395 y 1397). Estas jácenas están colocadas en sentido longitudinal a la nave, apoyadas en el muro del hastial y en el arco de medio punto del coro.  Sobre ellas cargan 19 jaldetas, las cuales dividen la estructura en cinco tramos. La decoración de los plafones rectangulares y el resto de la superficie decorada a base de motivos vegetales y heráldicos.

 

En mayo de 1920 en la revista “Arquitectura”, José María López Landa dio a conocer que en el alfarje de Santa María existía una inscripción hasta entonces desconocida. Esta inscripción se sitúa en la parte posterior del arco que da entrada al sotocoro, en una cenefa situada en la parte baja del alfarje. La inscripción se divide en cinco partes: En la primera apenas encontramos restos de ella; el epígrafe de la segunda zona no se ha podido transcribir; en la tercera podemos leer: “millorum ybat. Ave Marya”; en la cuarta aparece la firma del maestro que realizó el alfarje y la iglesia: “Era: maestro: yucat: adolmalih"; y en la sección quinta encontramos una sahada o profesión de fe musulmana, escrita con escritura  nasji: “No hay más dios que Dios (y) Mahoma es el enviado de Dios. No hay…sino Dios”.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

-RUBIO SEMPER, Agustín.: “Las capillas de la Concepción y San Miguel de la iglesia parroquial de Maluenda”. Seminario de Arte Aragonés nº 25-26  páginas 73-85. Zaragoza. 1978

 

-FLOR PÉREZ, Rosa de la.: “Maluenda : su historia y su arte”. 1980

 

-BORRAS GUALIS, Gonzalo M.: “Arte mudéjar Aragonés. 3 vol. Pp. 15-237 Vol. 2º CAZAR y COAATA. Zaragoza. 1985

 

-PEÑA GONZALVO, Javier: “Santa María de Maluenda. Evolución tipológica y constructiva”. Segundo encuentro de estudios bilbilitanos, Calatayud. 1989: https://sites.google.com/site/zagralandalus/santa-maria-de-maluenda

 

-SANMIGUEL MATEO, A.: “Nuevas observaciones sobre la torre antigua de Santa María de Maluenda”, Calatayud y comarca: Actas, Vol. 1, 1997, pp. 373-380.

 

-SANMIGUEL MATEO, A.: “Torres de ascendencia islámica en las comarcas de Calatayud y Daroca”, Centro de estudios bilbilitanos, Institución Fernando el Católico, Calatayud, 1998.

 

-SANMIGUEL MATEO, A.: "Alminares de la marca superior":

 file:///C:/Users/Usuario/Downloads/alminares-de-la-marca-superior-0.pdf

 

-TOLOSA, José Antonio:

http://www.aragonmudejar.com/calatayud/maluenda/maluenda01.html

 

-Fotografías antiguas:

http://www.xiloca.com/xilocapedia/index.php?title=Iglesia_parroquial_de_Maluenda.

 

-Enlace visita a las iglesias: https://www.turismodearagon.com/sites/default/files/descargasnegocios/mudejar_abierto_pdf_1_0.pdf

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