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Roda de Isábena.

 

Hace ya un tiempo hablando del Valle del río Isábena comentamos cinco pequeños  municipios llenos de arte y encanto: Capella, Llaguars, La Puebla de Roda, Serraduy y Beranuy. Hoy hablaremos de Roda de Isábena. Villa llena de historia y una verdadera joya del románico aragonés. 

 

La localidad de Roda de Isábena forma parte de la comarca de La Ribagorza, situada en la parte más nororiental de la provincia de Huesca. Esta comarca es uno de los históricos condados que formaron el Reino de Aragón.

 

Roda se declaró Conjunto Histórico, Bien de Interés cultural el 5 de octubre de 1988.

 

En la fotografía: El valle del río Isábena, al fondo la Sierra de Sis, a la derecha el Tozal de los Moros y el Tozal de Mediodía.

 

 Roda de Isábena está situada en el curso medio del río Isábena, sobre un promontorio que domina el acceso al valle. Entró en la historia como fortaleza defensiva romana; posteriormente la ocuparon los musulmanes de la Taifa de Zaragoza; convirtiéndose siglos más tarde en residencia de los Condes de Ribagorza y sede episcopal  (erigida en el año 956 por el primer obispo de la localidad, Odisendo).

 

Fue capital del condado de Ribagorza desde el año 879 hasta el 1043. Con el tiempo fue perdiendo la importancia que alcanzó (es el pueblo más pequeño de España con una iglesia que fue catedral), al trasladar la sede episcopal a Lérida (reconquistada en 1149); y posteriormente a la diócesis de Barbastro-Monzón.

 

Fotografía: www.jagolgado.com.

 

La localidad de Roda de Isábena es toda peatonal, por ese motivo dejamos el coche en el aparcamiento público situado en la parte inferior de la villa y nos encaminamos hacia la llamada “Casa del Portal”. Atravesamos su portada de doble eje, llamado Portal de Santa Ana, e ingresamos directamente en la población.

 

 El portal de Santa Ana es un espacio con varios miradores en arcos de medio punto, desde los cuales se puede contemplar una preciosa vista del Valle del Isábena.

 

 Vista del Valle del Isábena desde el mirador de Santa Ana. Al fondo, a la izquierda, la Sierra de Sis; en el centro, el Tozal de los Moros; y a la derecha, el Tozal del Mediodía.

 

Calle de Santa Ana, subida hacia la colegiata de San Vicente. Ya desde el primer momento nos damos cuenta de que Roda es un pueblo totalmente restaurado, pero en el cual aún perviven las características de una ciudad medieval. La piedra utilizada es de origen calizo. Se apareja en forma de mampostería o de sillarejo, reservando las piezas mejor escuadradas para las esquinas y los recuadros de los vanos.

 

 La calle de Santa Ana vista desde la Plaza Mayor. Al fondo el Tozal de los Moros, en la sierra de Sis.

 

 Calle de Santa Ana. Arco que permite el acceso a su Plaza Mayor. Las calles y edificios de Roda de Isábena sirven de antesala a la verdadera joya del lugar: la antigua catedral, hoy colegiata de San Vicente, situada en la mencionada Plaza Mayor. En la fotografía podemos ver el arco de entrada a la plaza y el remate de la torre de la iglesia colegial.

 

 Subiendo por la calle de Santa Ana podemos observar las casas realizadas en mampostería, casas típicas de la baja Ribagorza. El edificio de la izquierda tiene una portada en arco rebajado con dovelas y jambas de piedra labrada, sobre la cual se sitúa el balcón de la planta principal. En la fachada se abren pequeños vanos adintelados, con las típicas cerchas de madera.

 

A la izquierda el pasadizo que da paso a la calle de Juan Montserrat, justicia de Aragón; y al frente el arco de medio punto que nos adentra en la Plaza Mayor, donde se sitúa, a la derecha, la colegiata de San Vicente.

 

 Una vez en la plaza Mayor y ante la majestuosa iglesia colegial, contemplamos el cuidado y restaurado emplazamiento. La catedral será estudio para otra ocasión, ya que junto al claustro, merece estudio aparte. Hoy sólo hablaremos de este precioso pueblo.

 

 La arquitectura popular, distribuida alrededor de la colegial de San Vicente, proporciona una vista muy bonita de esta plaza Mayor. Todos los edificios de Roda son buenos ejemplos de la arquitectura tradicional del Prepirineo ribagorzano. Esta arquitectura mantiene elementos propios de la arquitectura pirenaica, introduciendo, al mismo tiempo, soluciones constructivas propias del somontano oscense. Algunos de sus edificios tienen una antigüedad de más de trescientos años.

 

Todo el pueblo ha sido restaurado, utilizando técnicas de construcción tradicional, respetando en todo momento la estructura medieval en armonía con todo el entorno.

 

 La iglesia colegial de San Vicente, declarada Monumento Histórico-artístico en 1904 y en la actualidad conjunto histórico considerado Bien de Interés Cultural, es sin duda el principal atractivo patrimonial que ver en Roda de Isábena. Ha sido levantada en dos ocasiones a lo largo de la historia: la primera fue consagrada en el año 956 pero, tras ser destruida por Abd el Malik, un segundo templo fue construido y consagrado en 1030. Hasta el año 1787 la catedral de San Vicente mantuvo el rango de catedral, a partir de ese año se le denominará colegiata.

 

Un nombre importante en la localidad fue el de San Ramón obispo de esta diócesis en el primer cuarto del siglo XII; cuyos restos descansan en el magnífico sarcófago ubicado en la cripta central mandada construir por él mismo.

 

Otro nombre a tener en cuenta es el de "Erik el Belga", el famoso ladrón de objetos de arte, que en diciembre de 1979 sustrajo 30 objetos artísticos de la catedral, los más valiosos. Entre los que estaban: la silla esculpida de san Ramón, del siglo IX, el mueble más antiguo conocido; y un tapiz del siglo XVI que se encontró en Estados Unidos. Ambos han sido recuperados y se exhiben en la colegiata.

 

 El palacio del Prior. Se alza en un extremo de la localidad, situado tras la iglesia de San Vicente. Lo mandó construir en 1525 Pedro Agustín sobre el espacio que ocupaba la antigua abadía.

 

La torre es de planta rectangular, y tres pisos. Realizada en mampostería, con piedra sillar en ventanas y portada; esta última se abre en arco de medio punto con grandes dovelas y escudo en la clave. Sobre ella se abre una ventana adintelada, y remata con un matacán con tres vanos de medio punto, el central más grande, elevado y rebajado, así como protegido por una “buharda” apoyada sobre arcos conopiales. El edificio se cubre con tejado a dos vertientes. Actualmente es propiedad particular.

 

El palacio está incluido dentro de la relación de castillos considerados Bienes de Interés Cultural  del Patrimonio Cultural Aragonés desde el 22 de mayo de 2006.

 

A la derecha la típica chimenea. Estas originales chimeneas, de forma troncocónica, aparecen cerradas por una cubierta calada y en ocasiones cubiertas por una piedra que hace las funciones de  “espantabrujas” , ésta impedía que las brujas accedieran al interior de la casa por la chimenea, según las antiguas leyendas.

 

 Lateral del palacio del Prior y parte de la muralla de Roda. Arco que comunica con el mirador, desde el cual se puede observar la sierra de Esdolomada (Prepirineo), el Morrón de Güell y el Turbón.

 

El destino primero de Roda fue militar antes que eclesiástico, por ese motivo se construyó una muralla que rodeaba toda la ciudad. La necesidad de espacio para viviendas modificó luego su estructura urbana, de la que aún hay restos medievales en las arcadas y rampas que dan entrada al antiguo recinto murado. Hoy está en gran parte restaurada, gracias a la ayuda de Ibercaja y del párroco de la localidad, José María Leminyana, luchador incansable para restaurar esta preciosa villa, fallecido en el año 2009.

 

La Muralla de Roda está incluida dentro de la relación de castillos considerados Bienes de Interés Cultural, del Patrimonio Cultural Aragonés, desde el 22 de mayo de 2006.

 

Tras la catedral se sitúan los molinos y la prensa de aceite. En su tiempo fueron muy importantes para la vida de los pobladores de Roda de Isábena. Los olivares constituyeron la principal riqueza del lugar. El molino de piedra tirado por tracción animal (de sangre) giraba para moler las olivas de la cosecha que se recogían en los olivares existentes en la zona (ya en época musulmana).

 

 

Detalle del muro de la catedral y los restos del molino de aceite.  Se trata de una prensa de aceite de las llamadas: de “viga y quintal”, basada en un sistema de palanca; y utilizada entre los siglos XVII y XIX.

 

 Otro detalle del molino de aceite. Y el muro de la catedral. En los que se ven los restos del molino.

 

 Recipientes de piedra del molino de aceite.

 

 Fotografía de José Antonio Duce, creo que fue realizada en 1968. Contenida en su álbum “Aragón en mi recuerdo 1952-1972". En ella vemos como era el molino de aceite en esos años. Desgraciadamente, hoy en día, sólo se conserva in situ lo que veis en las fotografías anteriores.

 

http://gozazaragoza.com/contenido.php?id=10598&d=Molino%20-prensa-e-historia.

 

 Detalle del dibujo de un molino aceitero medieval con prensa de viga y libra (viga y quintal). Para el que le interese el tema de las almazaras, y del molino de aceite de viga y quintal recomiendo el blog que os pongo a continuación.

 

Fotografía: En el blog del  arqueólogo e historiador José Antonio Benavente Serrano: http://historiasdelbajoaragon.blogspot.com.es/2013/02/la-almazara-de-jaganta-teruel-un-molino.html .

 

 Calle lateral de la catedral. A la derecha parte de la muralla.

 

Arco de la calle lateral de la catedral, a la derecha parte de la muralla y el mirador de Pilatos.

 

 Mirador de Pilatos, en la calle lateral de la catedral. Vemos perfectamente la estructura de la muralla, ya restaurada.

 

 

 Vista desde el Mirador de Pilatos. Al fondo la Sierra de la Esdolomada, el Morrón de Güell y el Turbón.

 

 Calle lateral de la catedral, al fondo la Plaza Mayor. A la izquierda el muro de la catedral. A la derecha la Hospedería de Roda.

 

Arco de la calle Pedro Pach (cronista de Roda, 1852-1919), visto desde la Plaza Mayor.

 

Arco de la calle Pedro Pach. Como veis Roda es un pueblecito digno de visitar, tiene un encanto especial.

 

 Casa en la calle Pedro Pach, a la izquierda el Arco de la Corcillada. A la derecha en el nº 10 de la misma calle se puede visitar el Museo de Vicen, museo etnológico y de modelismo.

 

Arco de la Corcillada desde la calle de Pedro Pach.

 

 Arco de la Corcillada visto desde la parte posterior, al fondo la calle de Pedro Pach.

 

 Puerta de entrada de una casa de la calle Pedro Pach. Actualmente tabicada; en arco de medio punto y con dovelas de piedra. Era casa de infanzonía, sobre el arco de entrada se sitúa el escudo de armas.

 

 Vista de la calle Pedro Pach desde el arco de la Corcillada. Al frente vemos una casa totalmente restaurada, pero respetando el entorno.

 

 Subida de la calle Pedro Pach hacia la Plaza Mayor. Las calles son lineales y las viviendas siguen la línea de fachada, sin quiebros ni rupturas.

 

 Casa en la subida de la calle Pedro Pach. Con ventanas adinteladas  con las típicas cerchas de madera; y balcones con forja. En la parte alta el “secadero o solanera”.

 

 Arco de la calle de Pedro Pach, detalle del mirador. La casa de la derecha con las típicas cerchas de madera en las ventanas.

 

Al fondo el pasadizo de la Calle del Medio. A ambos lados de la calle, casas de tipo popular, con mampostería y ventanas adinteladas de piedra labrada, las portadas en arco rebajado la primera, también en piedra.  A la izquierda el típico cierre con la solanera o secadero.

 

 Calle de Martina, sigue la tónica de la arquitectura popular de la zona. Vemos dos tipos de portadas, la adintelada con jambas y dintel de piedra labrada, en primer término; y a su lado portada en arco de medio punto rebajado de ladrillo, y jambas de piedra.

 

Explanada al lado del aparcamiento, en donde pudimos contemplar esta bucólica imagen.

 

 

Espero que os haya gustado la excursión, aún nos queda para completar el Valle del Isábena, la colegiata de Roda de Isábena, su fantástico claustro; y Obarra, otro lugar de un gran valor histórico y artístico. Hasta pronto. Un saludo a todos y gracias por vuestro interés.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

-MANUEL IGLESIAS COSTA: Roda de Isábena; Jaca, 1980.

 

-MANUEL IGLESIAS COSTA: Roda de Isábena, exsede y catedral ribagorzana. Instituto de Estudios altoaragoneses, Diputación de Huesca, 2006.

 

-http://historiasdelbajoaragon.blogspot.com.es/2013/02/la-almazara-de-jaganta-teruel-un-molino.html .

 

-http://gozazaragoza.com/contenido.php?id=10598&d=Molino%20-prensa-e-historia.

 

 

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