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El Castillo de Loarre (Huesca).

 

 La visita al castillo de Loarre, situado en las estribaciones del Prepirineo, es recomendable cien por cien. No hay que olvidar que estamos hablando de la fortaleza románica mejor conservada de toda Europa. Tanto por su valor histórico como artístico le sirvió para ser nombrada Monumento Nacional en 1906; en el año 2007 fue inscrita como Bien de Interés Cultural; y en ese mismo año fue incluida en la lista indicativa de la Unesco como candidata a Patrimonio de la Humanidad. Expreso mi deseo de que algún día se tenga en cuenta su candidatura y pueda conseguir el título definitivo.

 

 ​​Vista de la Hoya de Huesca, al fondo, a la izquierda, la villa de Bolea.

 

Se conoce que en las inmediaciones del castillo de Loarre existió un asentamiento de origen ibérico; posteriormente fue punto estratégico romano, y aunque no se tiene seguridad de su uso en época musulmana, se supone que al estar tan cerca de la fortaleza de Bolea, principal plaza musulmana de la Sotonera, estaría bajo su tutela.

 

 Vista de la Hoya de Huesca, a la izquierda la villa de Bolea y al fondo la Sotonera.

 

En el año 1020 el rey Sancho III el Mayor de Navarra anexionó el castillo a su reino y construyó la primera fortaleza como tal. Constituyendo un importantísimo enclave frente a la Sotonera y a Bolea, aún en poder musulmán.

 

En 1035 al morir el rey Sancho sus hijos heredaron sus posesiones: a Ramiro I le correspondió el reino de Aragón-Serrablo, y al morir también su hermano Gonzalo, el de Sobrarbe-Ribagorza, en donde se halla nuestro castillo. Durante todos esos años distintos “seniores” ostentaron la “tenencia” del castillo.

 

 

 Vista del Castillo y del recinto amurallado.

 

Será en el reinado del aragonés Sancho Ramírez hacia 1071 cuando se fortificará y ampliará el castillo, estableciéndose en él una comunidad religiosa, los canónigos regulares de San Agustín. Convirtiéndose en castillo, residencia real y monasterio.

 

En el siglo XII al dejar de ser zona fronteriza, el castillo perdió su función inicial de avanzadilla contra los musulmanes. Y tras la muerte de Sancho Ramírez, su hijo Pedro I construyó la abadía de Montearagón, por ese motivo poco a poco los monjes de Loarre fueron abandonando el castillo,  perdiendo también su carácter religioso hacia 1097, momento en el que pasó de nuevo su propiedad a la Corona aragonesa. A lo largo de los tiempos fue de unas manos a otras. En 1468 Juan II lo incorporó nuevamente a la Corona, siendo gobernado por un alcalde. La población que vivía a los pies del castillo se trasladó a la actual villa de Loarre, reutilizando materiales de la fortaleza para construir sus casas.

 

Fotografía: http://megaconstrucciones.net/?construccion=castillo-loarre

 

 Plano del Castillo:

 

En el castillo se observan tres zonas diferenciadas, la zona roja; la zona azul: y la zona verde. Todos los autores consideran que la parte primitiva es la parte alta del castillo, incluyendo a partir de las últimas investigaciones la torre noreste.

 

-La zona roja: En una primera fase se elevaría el núcleo primitivo entre 1016 y 1025. Una segunda fase sería entre 1020-1035 realizada por Sancho III en estilo románico lombardo. Formada por el edificio real, la capilla y el Torreón de la Reina, el patio de armas, estancias militares, la antigua torre albarrana y la torre noreste (según las últimas investigaciones de Adolfo Castán).

 

-La zona azul: Construida por Sancho Ramírez, en 1071, para adecuarlo a una abadía, en claro estilo jaqués. Ubicada en la zona oriental. Este edificio se terminaría hacia 1097. Estaba formado por la iglesia de San Pedro, la sala de armas y por los pabellones en los que se ubicarían los monjes agustinos: el refectorio al lado del mirador de la Reina y los pabellones de la zona norte, que serían los dormitorios.

 

- La zona verde: las murallas de 1287.

 

- En el punto amarillo se encuentra situada la torre noreste, últimamente, tras los estudios de Adolfo Castán, considerada como torre del homenaje del primitivo castillo de Sancho III.

 

http://www.castillodeloarre.es/vistas/01.aspx?id=14

 

 Vista frontal.

 

Todo el castillo estaba defendido por un fuerte roquedo (a la izquierda) y por dos recintos amurallados (el castillo y la muralla exterior). La muralla que circunda el castillo de Loarre presenta un trazado arqueado, en forma de U, protegiendo los lados Norte, Este y Sur, adaptándose perfectamente al terreno. Es una construcción realizada en 1287 y compuesta por once torreones semicilíndricos, a excepción de uno que es cuadrado. También encontramos dos puertas de entrada, una situada al oeste y otra al sur.

 

En la fotografía vemos en la parte inferior la muralla exterior, sobre ella la torre albarrana. El edificio dividido en dos partes, a la izquierda la parte más antigua con el mirador de la Reina y a la derecha el muro exterior de la iglesia de San Pedro y parte del ábside.

 

Fotografía cedida por José Antonio Almería.

 

  Vista del lado Norte.

 

El castillo se asienta sobre un promontorio de roca caliza que utiliza como cimientos. Esto suponía una gran ventaja defensiva, ya que así los muros no podían ser minados (técnica habitual en el asedio de fortalezas, que consistía en construir un túnel por debajo del muro para después hundirlo y abrir así una brecha por la que asaltar).

 

 Parte oriental del castillo.

 

En la que se puede ver parte de la muralla y la puerta por la que se accede hoy al castillo.

 

  La portada oriental de la muralla es imponente, se abre en arco de medio punto y flanqueada por dos gruesos torreones semicirculares. Es la puerta por donde se accede hoy en día al interior del conjunto. La entrada principal antigua se situaba paralela a la Torre Albarrana, y se conocía como Puerta de los Reyes, era el único torreón cuadrado de la muralla.

 

 Detalle en el muro de la portada principal de la muralla. En uno de sus sillares se observa un rostro enigmático (donde he puesto el punto rojo). Antonio García Omedes lo identifica con el abad Sancho de Larrosa.

 

 Torre albarrana.

 

Se puede datar de finales del siglo XI. Aunque se la considera la primitiva torre del homenaje, situada fuera del recinto defensivo, no todos los investigadores están de acuerdo con ello.

 

En cuanto a su estructura es de planta cuadrada y con tres plantas. Fue reformada en 1915. Se desconoce si su estructura era la que hoy presenta y su función real con respecto al castillo. García Omedes sostiene que era la torre-campanario de un primitivo templo prerrománico situado en el nivel inferior del conjunto, anterior a la reforma de Sancho Ramírez. Cerca de ella encontramos dos lugares de enterramiento.

 

 

 Ábside de la iglesia románica de San Pedro.

 

Construido entre 1072-80, el monasterio románico se adapta perfectamente al terreno. La parte inferior está totalmente embutida en la roca viva. La sensación de verticalidad es patente, gracias al uso de columnas-contrafuertes sobre  pilastras a distinta altura. Está dividido horizontalmente en tres partes: en la parte inferior se sitúa la cripta de Santa Quiteria, con  vanos cegados y aspillerados, son arcos de medio punto que apoyan en capiteles esculpidos. En la segunda zona, correspondiente a la arquería ciega  del interior del ábside de la iglesia de San Pedro, sin ninguna decoración. En la tercera, otros dos ventanales como los de la parte inferior, pero en este caso abiertos. Importantes son las labores de los capiteles, decorados con motivos vegetales y  animales fantásticos.

 

 Torre Noreste (en la fotografía la torre de la derecha).

 

En las últimas investigaciones realizadas sobre el castillo de Loarre, entre ellas las de Adolfo Castán,  se puede llegar a la conclusión que esta torre, de la que parte la muralla que llega hasta el ábside de la iglesia de San Pedro y que está situada al lado de la llamada Torre del Homenaje, pudiera ser la antigua torre del antiguo castillo edificado por Sancho III.

 

En la parte inferior se observan  sillares de piedra caliza diferentes a los de la parte superior, éstos últimos en consonancia con los edificios realizados en la época de Sancho Ramírez. En conclusión la parte inferior de esta torre y la muralla adyacente pertenecen a la zona más antigua del castillo, de la época de Sancho III el Mayor.

 

 La fachada sur está compuesta por tres cuerpos, a la izquierda el mirador de la Reina; en el centro el paramento sur de la iglesia prerrománica; y a la derecha, la fachada del monasterio. Por encima de la fachada se puede observar el cuerpo  que encierra la cúpula de la iglesia de San Pedro.

 

 Fachada del monasterio.

 

En la parte superior un óculo, debajo del cual se abre una ventana y debajo de ella dos más formando un triángulo, a la izquierda otra ventana de la misma factura. Todas las ventanas de esta parte del edificio tienen iguales características: arcos de medio punto que descansan sobre capiteles labrados. Sin olvidar el friso ajedrezado que remarca las ventanas.

 

En la parte inferior se encuentra la portada que da acceso al castillo. Es sencilla, superpuesta sobre el muro y cubierta por un leve tejaroz. Se abre con  tres arcos de medio punto, el central descansa sobre dos capiteles labrados. Sobre ella un friso muy deteriorado, en el que se vislumbran los restos de un Pantocrátor rodeado de los Tetramorfos, a ambos lados ángeles alados con escudos, y escenas no identificadas.  En la jamba derecha se conserva una inscripción funeraria en letra mozárabe.

 

 La escalera de acceso al castillo está adaptada al terreno. A la derecha se encuentra la portada de la iglesia inferior de Santa Quiteria; y a la izquierda el habitáculo del cuerpo de guardia. La escalera se cubre con bóveda de medio cañón, rodeando su perímetro una moldura ajedrezada. Por encima de la escalera de honor, transversalmente, se encuentra la iglesia de San Pedro. Al llegar a la parte superior de la escalera, hay dos pasillos uno a la izquierda que conduce a la iglesia de San Pedro; y otro a la derecha por el que se accede al interior del castillo.

 

 Entrada a la iglesia de Santa Quiteria. En ella se guardaba la arqueta con las reliquias de San Demetrio  (hoy en la iglesia parroquial de Loarre). Es una portada muy sencilla, en arco de medio punto sobre el que se encuentra un crismón.

 

 Interior de la iglesia de Santa Quiteria. Realizada en la misma roca, tiene  un ábside cilíndrico cubierto con bóveda de cuarto de esfera. El ábside tiene cinco ventanales abocinados de medio punto, con derrame interior, y aspillerados en el exterior.

 

Los arcos de medio punto apoyan en capiteles y columnas que se encuentran adosadas en el muro.

 

Son de resaltar los capiteles de labra sencilla con motivos de fauna y flora.

 

 Al final de la escalera de entrada al castillo ya hemos comentado que hay una bifurcación, a la izquierda encontramos la zona donde se encuentra la puerta de entrada a la iglesia de San Pedro. En frente vemos la roca viva. Aquí dicen que se encontraba el sepulcro profanado en el siglo XVIII del conde Julián, el que facilitó a Tarik la entrada de los árabes en España en el 711.

 

 Portada iglesia de San Pedro. Es una portada románica con tres arquivoltas que apoyan en capiteles románico de estilo corintio. Remata con una imposta con ajedrezado jaqués.

 

Detalle de uno de los capiteles.

 

 La iglesia de san Pedro consta de cabecera y dos tramos. La cabecera se cubre con bóveda de cuarto de esfera; y termina en un ábside semicircular. El primer tramo de la iglesia se concibe a manera de crucero, cubierto con cúpula, y enmarcado por cuatro arcos torales apoyados en columnas con capiteles esculpidos.

 

Los muros presentan en su parte superior una imposta corrida ajedrezada; en ellos se abren ventanales con arcos de medio punto apoyados en columnas con capiteles bellamente tallados.

 

 El ábside tiene un primer cuerpo decorado con trece arquillos ciegos, apoyados en columnas con capiteles ricamente labrados, unos figurados y otros con motivos geométricos o florales. Sobre él una imposta ajedrezada, sobre la que se levanta el segundo cuerpo con cinco ventanas abocinadas, las dos de la izquierda ciegas. Hay que destacar los 80 capiteles bellamente labrados, en la parte del ábside y en las ventanas de la iglesia. Muchos dentro de la escuela languedociana de Tolosa y Moissac.

 

 Capitel con un personaje que mira de frente al espectador, a ambos lados leones que parecen que tiran con sus bocas del manto del personaje. El ábaco decorado con palmetas.

 

 Capitel de tema vegetal, con hojas y piñas. En el ábaco róleos, en cuyo interior están labradas cabecitas de caballos enrolladas.

 

 Capitel labrado finamente a base de róleos. Formado por dos niveles de idénticas características. El ábaco con róleos y palmetas, en los ángulos pequeñas cabezas.

 

 Interior de la iglesia de San Pedro vista desde la cabecera. Vemos como la nave es muy corta, formada por dos tramos: el primero cubierto por cúpula; y el segundo,  cubierto con bóveda de medio cañón. La pared del fondo es el muro exterior del castillo antiguo, por ello vemos que está formada por sillarejo y no por sillares bien labrados como el resto de la iglesia. También se ha aprovechado la roca virgen.

 

Detalle de la mesa-altar.

 

 La gran cúpula, hemisférica, se apoya en dobles trompas superpuestas.

 

 Siguiendo este pasillo a la izquierda entramos en la zona del castillo lombardo y en la parte primitiva del edificio. La puerta de enfrente comunica con  los pabellones de la zona norte.

 

 Zona que comunica con la zona construida por Sancho Ramírez.  A la derecha el muro de la iglesia de San Pedro, en donde se abre una entrada lateral, pudiera ser ésta la puerta por donde entraban los canónigos a la iglesia, ya que se encuentra enfrente de la puerta de entrada a las dependencias del castillo. Al fondo los pasillos que dan acceso a la zona norte. A la izquierda se vislumbra el muro de la torre de la Reina sobre la roca viva.

 

 Esta es la primitiva puerta de entrada al castillo primitivo lombardo. Es una sencilla portada en arco de medio punto.

 

 Al traspasar la antigua puerta lombarda nos encontramos una gran explanada o patio de armas. Es la antigua fortaleza, en ella  también encontramos parte de la construcción realizada por Sancho Ramírez (al fondo). A la izquierda se observa la iglesia primitiva de Nuestra Señora, y el llamado Balcón de la Reina con los restos del palacio real que mandó construir Sancho Ramírez o antiguo refectorio de los monjes.

 

 En el ángulo sudeste del primitivo recinto castrense se sitúa la iglesia de Nuestra Señora  de Valverde, era la primitiva capilla del castillo construido por Sancho III. La fachada es la típica lombarda con sillares, en el muro se abren dos ventanas de medio punto abocinadas con derrame.

 

 La iglesia es de una sola nave rectangular cubierta con bóveda de cañón, ábside semicircular cubierto con bóveda de cuarto de esfera.

 

 Al fondo muralla del antiguo castillo (época de Sancho III), aprovechada como muro de la iglesia de San Pedro (de época de Sancho Ramírez), sobre él se encuentra la cúpula de la iglesia.

 

A la izquierda el aljibe que construyeron para tener agua dentro del castillo.

 

 Pabellones occidentales, en cuya parte inferior se situaba un almacén o establo; y en la parte superior quizás la Sala Capitular o refectorio del monasterio. De época de Sancho Ramírez. Al fondo el conocido como “balcón de la Reina”, desde el cual se observa un amplio paisaje de la Hoya de Huesca.

 

Paisaje que se observa desde el balcón de la Reina, a la derecha el pueblo de Loarre.

 

 Antigua fortaleza de la época de Sancho III. A la derecha parte del torreón de la Reina y a la izquierda el torreón Norte y las antiguas cocinas.

 

 A la derecha la puerta de las antiguas cocinas, y a la izquierda la entrada a la Torre Norte, la cual está casi destruida, formaba parte de las dependencias militares.

 

 Chimenea de la antigua cocina.

 

 Torre de la Reina.

 

Era la torre defensiva de la antigua entrada al primitivo castillo, a la derecha. Fue la torre del homenaje y residencia de los reyes cuando vivían en el castillo. Detrás se vislumbra la torre del homenaje.

 

 Lado meridional de la Torre de la Reina. Galería de ventanas ajimezadas, en cuyos parteluces cilíndricos apoyan toscas zapatas pétreas que hacen de capitel.

 

 Tejado de la iglesia de San Pedro. Alrededor del castillo hay adarves o pasillos anchos por los cuales vigilaban los soldados cualquier movimiento fuera del castillo.

 

 Vista de la entrada a la Torre del Homenaje desde la Torre de la Reina.

 

 La Torre del homenaje es de planta rectangular, tiene una altura de 22 m (cinco pisos). En ella se abren vanos en arco de medio punto y aspilleras, remata con un cuerpo almenado. Está situada fuera del recinto, quizás estuvo comunicada con la torre de la Reina mediante un puente de madera. Hoy se puede acceder a ella a través de pasarelas metálicas. En un principio se pensaba que era la primitiva torre del Homenaje, pero tras las investigaciones de  Adolfo Castán, se cree que era  la residencia noble de los señores cuando vivían en el castillo.

 

 Al interior de la Torre del Homenaje se accede por el tercer piso, entrando directamente a la llamada sala de la Chimenea. En ella encontramos una chimenea empotrada en el muro. En aquella época no existía calefacción, los gruesos muros protegían del frío, y las paredes se encalaban y cubrían con telas.

 

 Bajando al segundo piso de la Torre del Homenaje encontramos una sala en la que se conserva un retrete con asiento y tapa de madera; situado en un saliente de la torre y que da al vacío


 

Mirador situado al este del castillo, a través de él se llega a la zona donde se ubicaban las dependencias monacales.

 

 A través del mirador del este se llega a la Sala de Armas. Por ella se accede a las escaleras que comunican con la planta baja del castillo, donde se sitúa el pabellón norte con las antiguas dependencias del monasterio.

 

 Pabellón Norte visto desde el patio superior.

 

Es una estancia rectangular dividida por arcos, destinada quizás a dormitorio común de los canónigos agustinianos; y posteriormente a residencia de los nobles que vivieron en el castillo.

 

Se puede asegurar que estas dependencias tenían tres niveles, sustentados por arcos de medio punto.

 

 Puerta de entrada al pabellón Norte, en la planta baja.

 

 Pabellón Norte en la planta baja, donde se situaban las dependencias monacales; al fondo se ve la parte interior de la pequeña torre noreste, considerada por Adolfo Castán como la verdadera torre del Homenaje del castillo primitivo de Sancho III. A la derecha se eleva la Torre del Homenaje de Sancho Ramírez que en realidad sería la vivienda del señor del castillo.

 

 Pabellón Norte en la planta baja, donde se situaban las dependencias monacales; al fondo se ve la parte interior de la pequeña torre noreste, considerada por Adolfo Castán como la verdadera torre del Homenaje del castillo primitivo de Sancho III. A la derecha se eleva la Torre del Homenaje de Sancho Ramírez que en realidad sería la vivienda del señor del castillo.

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

-Folleto del Castillo: http://www.castillodeloarre.es/vistas/01.aspx?id=5.

 

-Reforma de LUIS DE LA FIGUERA del castillo en 1915:

http://pendientedemigracion.ucm.es/centros/cont/descargas/documento35777.pdf.

 

-Estudio del Castillo de Loarre por ANTONIO GARCÍA OMEDES:

http://www.castillodeloarre.org/

 

-ANTONIO DURÁN GUDIOL: “El castillo de Loarre”, Zaragoza, Caja de Ahorros  y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja, 1977.

 

- J.A. MARTÍNEZ PRADES: "El castillo de Loarre. Historia constructiva y valoración artística". Instituto de Estudios Aragoneses, 2005.

 

-ADOLFO CASTÁN: "Torres y Castillos del Alto Aragón" (Publicaciones y Ediciones del Alto Aragón, S.A. - 2004). Parte dedicada al castillo de Loarre.

 

-http://www.amigosdelromanico.org/opinion/opi_torre_loarre.html.

 

 

 

 

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